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Llega la psicodieta: el nuevo método de adelgazar en grupo

AR AR 25/01/2016 Texto: Teresa de la Cierva
Llega la psicodieta: el nuevo método de adelgazar en grupo © Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L. Llega la psicodieta: el nuevo método de adelgazar en grupo

Hoy no vamos a presentarte las bondades de un nuevo régimen adelgazante. Y es que, según defienden sus seguidores, el método Thinking, o ‘psicodieta’, no es una dieta. Se trata más bien de una filosofía de vida que actúa tanto a nivel físico como psicológico, para que pierdas peso a la vez que ganas nuevos hábitos. Romper con las comidas excesivas y el sentimiento de culpa que conllevan no es fácil, y para ello estas psicodietas se apoyan en la terapia de grupo y en el coaching particular.

“Saca el delgado que todo gordo lleva dentro”

Thinking o psicodieta nace de la propia experiencia de Diego de Olmedilla, su creador, que harto de deambular sin éxito por todas las fórmulas de adelgazamiento del mercado, se dio cuenta de que solo ofrecían una solución nutricional al problema del sobrepeso. Según el autor de Adelgaza con el método Thinking (Ed. Espasa), una persona con kilos de más tiene, por supuesto, un problema de exceso de peso, pero, sobre todo, tiene un vínculo adictivo con la comida: “Las ganas de comer en exceso de un gordo son provocadas por el hambre emocional, no por el hambre fisiológica. Se trata de dar con los motivos que nos llevan a comer desmesuradamente, y trabajar desde ahí”, puntualiza el autor.

01-diego-y-patricia-olmedilla © Proporcionado por AR 01-diego-y-patricia-olmedilla

“La pérdida de peso con este método es muy rápida y, como acabamos con la ‘adicción’, no tiene efecto rebote”, señala el precursor. Él es el mejor ejemplo: perdió 45 kilos en seis meses, y lleva casi siete años sin subir de peso. Lo normal con esta psicodieta, según indican las estadísticas, es que las mujeres pierdan en los primeros 30 días entre un 5 % y un 8 % del peso del que parten, y los hombres entre un 7 % y un 10 %: “Es decir, una mujer de 80 kilos adelgazará en torno a 6 kilos el primer mes, y si es hombre, 8”, aclara Olmedilla.

Su método, defiende, “te abre los ojos sobre tu problema y te da las herramientas para cambiar tus conductas y establecer nuevos, y buenos, vínculos que te permitan sacar el delgado que todo gordo lleva dentro”. Para conseguirlo, este método cuenta con un equipo formado por cinco profesionales clave: un médico, porque la obesidad es un problema de salud; un nutricionista, ya que parten de la base de que se tiene un trastorno de alimentación; un psicólogo, para tratar la parte emocional; un entrenador físico, para paliar el sedentarismo, y un coach, cuya misión es orientar y ayudar a que no olvides tu objetivo y evitar que abandones.

Un pilar fundamental de este método es el grupo. Además de acudir al centro semanalmente a sesiones individuales con el médico y el psicólogo, clases de gimnasia o control de peso, también hay que asistir a terapias de grupo. Cuantos más días a la semana, mejor. Estas sesiones son la ‘gasolina’ necesaria para llegar al final del camino. De hecho, los expertos aconsejan esa reunión semanal en grupo para compartir experiencias, consultar dudas o simplemente sentirse acompañada. Además, hay que enviar el peso y la evolución al coach personal. Este contacto constante ayuda a no perder la atención y a renovar la ilusión durante todo el proceso.

¿Cómo funciona?

Esta psicodieta consta de cuatro fases: ruptura, consolidación, destrucción y equilibrio. En la primer, la de ruptura, se busca la destrucción del vínculo adictivo: la desintoxicación. Según el experto, el exceso de grasa es un caldo de cultivo donde se gestan muchas enfermedades. Así, se trabaja en la liberación de la influencia que tienen en nosotros determinados alimentos como las harinas o los azúcares, que en realidad son los que crean ese vínculo adictivo del que habla el autor. Y, cómo no, perder el peso de más que queremos quitarnos. Esta fase es la más larga, y dependerá de los kilos que tenga que perder el "thinker", como se conoce a las personas que siguen el método. En general, puede oscilar entre tres meses y un año.

La segunda fase se denomina ‘de consolidación. Es ese momento en que, nos cuentan, comienzas a verte bien y crees que está todo conseguido. ¡Craso error! Porque es precisamente en este periodo cuando más probabilidades hay de fracasar y cuando con más facilidad se da el temido ‘efecto rebote’. Tu cuerpo estará delgado, pero la cabeza no. En esta fase –que suele durar aproximadamente un mes– el equipo de Thinking está encima de la persona que sigue el método. El objetivo: que no solo te veas bien, sino que te sientas bien y eso te ayude a seguir hasta el final.

La tercera fase se llama ‘de construcción’. Si en la primera has destruido la mala relación con la comida, ahora hay que construir una estructura que te permita quedarte donde has llegado. Tu cuerpo se convierte en un laboratorio y se empiezan a introducir poco a poco todos los alimentos de los que habías prescindido en las fases anteriores. Te enseñan a escuchar a tu cuerpo, para entender las señales y comprender qué es lo que demanda. Puede durar unos tres meses.

La cuarta fase es la denominada ‘de equilibrio’. Una vez conseguida la meta final, se considera que el paciente ‘está integrado’. Es el mismo lenguaje que se utiliza en el caso de terapias con alcohólicos o drogadictos, pero, como ellos, si has dejado una rendija abierta, la recaída es fácil. Por esa razón siempre ofrecen la posibilidad de realizar más sesiones de grupo o de continuar con un seguimiento telefónico o por correo electrónico una vez al mes, para reforzar la conducta y refrescar conceptos.

En cuanto al precio final, todo dependerá del tiempo que inviertas en cada una de las primeras fases. Las sesiones con todos los especialistas, terapia en grupo diaria, clases de gimnasia y seguimiento telefónico y electrónico de la primera fase cuestan 550 euros al mes. La segunda y tercera fase sale por 300 euros al mes y la última, la de equilibrio, es gratuita. Por ahora, el método Thinking solo tiene sede en Madrid, pero también ofrece la posibilidad de seguir las sesiones individuales y grupales con todos los profesionales a través de videoconferencia, con ejercicios para poder practicar en casa y asesoramiento permanente por 200 euros al mes. metodothinking.com

Este método no es la única psicodieta que está ganando adeptos en España. Otra muy similar es la llamada Dieta Perfecta. En este caso, también es posible seguirla desde cualquier punto de España, ya que el vínculo que se mantiene es fundamentalmente a través de grupos de Whatsapp (a partir de 100 euros mensuales).

02-menu-tipo © Proporcionado por AR 02-menu-tipo

Menú tipo

DESAYUNO

- Café o infusión

- 1 huevo cocido

- 1 pieza de fruta

MEDIA MAÑANA

- Plátano

- Yogur desnatado

ALMUERZO

- Proteína: pechuga de pollo o filete de ternera

- Ensalada fresca de lechuga tomate y zanahoria aliñada con aceite de oliva (una cucharada) vinagre y sal

- 1 fruta pequeña

MERIENDA

- Queso fresco 0% o 2 lonchas de pavo

- 1 fruta pequeña

CENA

- Pescado blanco o tortilla francesa

- Brócoli

- Yogur desnatado

02-claves-exito © Proporcionado por AR 02-claves-exito

Las claves para el éxito

Nadie dice que sea fácil, pero lo es más si tienes en cuenta estas claves para triunfar.

Decir no (una temporada) a determinados hidratos de carbono, a las grasas trans, a los azúcares, a los cereales y al alcohol en la primera etapa. La bollería industrial satisface tanto como perjudica. Las chuches y alimentos extruidos (ganchitos, gusanitos...) están prohibidos. Decir sí a la proteína (pescados y carnes, huevos...), la verdura, los lácteos y las frutas (incluso el plátano). Tomar café, caldo de verduras, infusiones y refrescos light con moderación. Comer cinco veces al día, respetando unos tiempos entre comidas: no deben pasar menos de 2 horas ni más de 4. No pesar los alimentos: las cantidades se miden con la palma de la mano. Hay que beber mucha agua, entre 1,5 y 2 litros diarios, para que los órganos del cuerpo funcionen bien. Es importante pesarse todos los días. La báscula no es una enemiga, sino una aliada que te enseña a saber cómo reacciona tu cuerpo ante el nuevo plan de alimentación y te motiva. El ejercicio físico es fundamental. El entrenador pondrá una tabla, pero se trata sobre todo de salir de la zona de confort, que lleva al sedentarismo. Es fundamental querer seguir el método, estar preparada para comer desde la cabeza, aprender a dejar de lado el hambre emocional. Si no, es perder el tiempo y el dinero.

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