Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Llevar al niño a un museo, ¡buena idea!

Crecer Feliz Crecer Feliz 15/03/2016 Ester Alonso
Llevar al niño a un museo, ¡buena idea! © Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L. Llevar al niño a un museo, ¡buena idea!

Has decidido llevar al peque a un museo? ¡Estupendo! Ahora queda sólo elegir a cuál. Si tienes varias opciones, piensa en primer lugar en las preferencias de tu hijo. ¿Se lo pasará mejor en una pinacoteca o en un museo de ciencias? Si no lo tienes claro, pregúntale, te sacará de dudas.

Preparar la visitaAntes de ir es importante que sepa más o menos en qué consiste eso de “visitar un museo”. Explícale cómo es, que no puede correr, gritar ni alejarse de ti, que hay cosas que sólo se pueden mirar y que no podrá tocar nada sin preguntarte.

¡Pero no todo van a ser normas! Cuéntale también que va a ver y a sentir un montón de cosas chulas. Trasmítele la idea de que es un sitio muy especial y que va a hacer algo muy importante, una especie de magia. Así estará más receptivo y prestará más atención.

Con el fin de hacer la visita lo más agradable posible, limita el tiempo de estancia a una hora. Como los niños se cansan pronto, tenderá a ir de una cosa a otra sin detenerse. De ti depende “conducirle” a un ritmo más pausado. Si se trata de un museo grande, acota el espacio a una o dos salas o se aburrirá y te costará convencerle para que repita la próxima vez.

En la mayoría de los museos hacen actividades, visitas y talleres para los más pequeños. Infórmate de las opciones que hay: a tu hijo le encantará pintar lo que ha visto, hacer experimentos, compartir la experiencia con otros niños…

Fijar lo aprendido

Algunas ideas para que aprenda más de vuestra visita al museo:

Cómprale algo que le guste en la tienda del centro; mejor si es un libro o un juego educativo. Podéis haceros una foto delante de la puerta del museo, imprimirla y colgarla en la nevera. Pídele que te cuente lo que habéis visto y que lo plasme de forma creativa, en un dibujo o una escultura de plastilina. Montad en casa una exposición de sus obras y enseñadla a las visitas. Mirad en internet o en un libro el museo que habéis visitado y deja que te vaya contando lo que recuerda y siente al volver a verlo. Tenlo en cuentaAunque puedes darle algo de información sobre lo que estáis viendo (el autor de la obra, los colores que usa, las figuras que aparecen…), lo verdaderamente importante son las sensaciones que experimenta mirando un cuadro, por ejemplo. Por esta razón, no temas llevarle a una exposición de arte abstracto, seguro que podéis compartir sensaciones interesantes frente a las obras, lo que despertará su sensibilidad artística y le hará sentirse mayor.

¡Qué práctico!

Para que tu hijo disfrute de la visita al museo es importante que vayáis sin prisas y que os paréis a contemplar y a opinar en voz baja, aunque no os dé tiempo a recorrerlo entero. Ah, y no le lleves con hambre ni con sueño.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Crecer Feliz

image beaconimage beaconimage beacon