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Manual de uso del rizador de pelo: tu arma para cambiar de look

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 23/05/2017 Claudia del Águila

Puedes cambiar tu look sin tener que cortarte la melena oteñirte derubia platino empleando únicamente un rizador de pelo. Es ideal para una ocasión señalada o, simplemente, para un día en el que quieras verte diferente. Si embargo, en muchas ocasiones, nos tira para atrás el tiempo que ello supone y la dificultad técnica que puede acarrear para las menos duchas en su uso. Olvídate de estos dos pensamientos porque únicamente están en tu mente. Resulta mucho más fácil de lo que parece y los resultados, realmente, son espectaculares. Basta con que conozcas sus entresijos y aquí y ahora te los descubrimos.

1. Elige arma

Una de las primeras decisiones que deberás tomar es si decantarte por la barra larga o la barra corta. Si tienes el pelo corto o melena midi no hará falta ni que lo pienses: elige la corta. En cambio, si tienes una melena larga deberás barruntar más sobre la cuestión. ¿Quieres rizos muy marcados? Pues opta por la corta y enrolla el cabello a poca distancia. ¿Prefieres que tus ondas presenten un aire más lánguido? Pues a por el rizador de barra larga. En este caso, deberás enrollar el cabello dejando más espacio entre cada rizo.

2. Haz que dure más

La regla de oro es utilizar siempre el rizadorcon el cabello seco o casi seco. Si quieres que tu peinado dure más o tienes el cabello excesivamente lacio y tus recién estrenados rizos duran menos que un caramelo en la puerta de un colegio, ponte laca antes de aplicar el rizador y también una vez hayas conseguido el peinado que querías.

3. Mejor hacia atrás

© Externa

La pinza del rizador siempre la tendrás que colocar delante de ti, en posición vertical. Y a la hora de enrollar el pelo deberás hacerlo hacia atrás, como buscando tu nuca. De esta forma conseguirás que los rizos tengan una apariencia más natural y, además, queden más voluminosos. Si quieres que los rizos queden más sueltos, enróllalos en posición vertical. Y si te gustan más apretados, busca la horizontal.

4. Se me va la pinza

Puedes escoger entre emplear la pinza o no hacerlo. El resultado será diferente. Con la pinza, los rizos quedan más definidos. Sin ella, pierden consistencia, pero también se consigue un aire más moderno. Si tienes una media melena, puedes probar, para variar, no emplear la pinza y verás que el resultado es bastante espectacular.

5. Hazlo rápido

Si lo que buscas es el efecto de tener la mitad de la melena con vaporosos caracolillos, no hará falta que te esfuerces demasiado. Una buena manera de conseguirlo y de ahorrarse trabajo es hacerse una coleta y a partir de ahí, ir cogiendo guedejas de cabello y enrollándolas en el rizador. Es mucho más sencillo, rápido y cómodo. Puedes emplear este look en el día a día y después dedicarte a rizarlo todo con más esmero cuando tengas una cita importante… y más tiempo.

6. Hazlo fácil

No hace falta que empieces a enrollar el cabello desde la punta, aunque también puedes hacerlo si tienes tiempo y paciencia. Lo que ocurre es que la puntas suelen ser más finas que el resto del cabello, porque pueden estar abiertas y cuando llegas a la raíz tienes un rizo que parece más un churro. Puedes empezar por la mitad del cabello y así, enrollar la parte de las puntas y la de la raíz a la vez. Y ten en cuenta que tu rizada melena se conservará más así si has marcado consistentemente los rizos de la raíz.

7. Trabájatelo

Si quieres unos rizos marcados y que duren, una vez hayas aplicado el rizador, sácalos hechos un ovillo y ponles una pinza, para que se puedan enfriar y conservar mejor la posición que has marcado. Ten en cuenta, también, que para que se noten más y tarden en deshacerse, lo mejor es que cojas guedejas pequeñas y las trabajes una a una.

8. Elige bien la temperatura

Siempre nos parece que si le damos al máximo de temperatura, conseguiremos unos rizos más espectaculares. Pero no siempre es así. Por ejemplo, si tienes el cabello muy fino o eres una adicta convicta y confesa al rizador, deberías emplear temperaturas bajas, para que el cabello no se quiebre. Si aún así, te das cuenta de que tu melena grita cada vez que le acercas el rizador, emplea un producto capilar previo y acuérdate de ponerte una mascarilla una vez a la semana. También puedes utilizar un aceite natural para devolverle a tu cabello la hidratación.

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