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Mario Vaquerizo: "Soy muy hormiguita, tengo cinco casas y disfruto decorándolas"

AR AR 26/04/2016 Pilar Manzanares
Mario-Vaquerizo:-Soy-muy-hormiguita,-tengo-cinco-casas-y-disfruto-decorándolas © AR Revista Mario-Vaquerizo:-Soy-muy-hormiguita,-tengo-cinco-casas-y-disfruto-decorándolas

Caminar con Mario Vaquerizo por la calle es imposible. En menos de 50 metros cuatro personas se han acercado a él para hacerse un selfi al grito de "¡Mario, eres un máquina!". Cercano, educado y muy amable, tiene para todos un gesto simpático: "No te creas, no a todo el mundo le caigo bien. Hay a quienes les parezco lo peor y también lo manifiestan por la calle", me comenta. Pero no le importa, porque, como siempre dice, "soy una persona muy libre". Tampoco le importó nunca ser conocido como 'el marido de Alaska', su amada Olvi, aunque hoy eso ha cambiado. Mario es conocido por ser quien es: entre otras muchas cosas, periodista, exmánager de Elsa Pataky, representante de músicos como Fangoria o Leonor Watling, líder de las Nancys Rubias, colaborador de varios programas de televisión y radio, estrella mediática y autor de libros como Fabiografía o Haciendo majaradas. Vaquerizismos es su nuevo lanzamiento editorial, del que hablamos con él.

¿Por qué Vaquerizismos?Es una declaración de principios, porque en estos últimos dos años me he cansado de lo políticamente correcto. Nos quejamos de las censuras, pero a día de hoy uno no se puede manifestar tal y como es. Yo creo en la libertad de expresión y no me censures porque diga algo con lo que tú no comulgas. Ya he cumplido 41 años y no voy a permitir que me censuren ni autocensurarme por el qué dirán. Y lo que pueda pensar el resto de la gente está de más.

Hablando de lo 'políticamente correcto', cuando casi nadie quiere hablar de ello, llegas tú y abogas por el consumismo...Pero si es que, cada uno a su modo y medida, todos somos consumistas. Y ojalá haya más consumo, que la economía hay que dinamizarla para que todo se mantenga. Eso sí, hay que gastar con sentido común y previsión, que hoy en día los empleos no son como antes. Hoy pasamos por momentos de crisis e inestabilidad, sobre todo los autónomos, que nunca sabemos qué será de nosotros mañana y que cuando necesitamos más dinero para, por ejemplo, cogernos unos días de vacaciones, tenemos que doblar el trabajo. Y sí, reconozco que me gusta ganar dinero, y para ello me levanto a las seis de la mañana y trabajo todo el día, aunque lo haga en cosas que me gustan. Afortunadamente estudié periodismo y cuando he trabajado en ello he disfrutado mucho, sobre todo haciendo entrevistas. Y disfruto mucho con mi trabajo de mánager y haciendo todo lo que hago ahora en distintos programas.... Y, luego, cada uno con su dinero bien ganado, honradamente, que haga lo que quiera. Tú te lo gastas en un coche y yo en la última colección de Yves Saint Laurent, porque me hace muy feliz, como también me hace feliz leer un libro o ver la televisión en casa con mi mujer un viernes por la noche.

También te gusta comprar casas...Y decorarlas. Yo tengo ahora mismo cinco casas que he comprado con mi mujer, porque soy muy hormiguita. He visto cómo amigos míos que han ganado muchísimo dinero y no han invertido ahora están en la calle. Y a mí, desde pequeño, por mi educación 'cateta', según algunos me han dicho, me enseñaron que lo primero que tenía que tener era un piso, así que lo primero que hicimos Olvido y yo fue comprarnos 'la casita rosa'. Y después hemos seguido comprando otras que disfrutamos y decoramos: una en plan años cincuenta norteamericana, 'la casita verde', otra que es como Las Vegas, una suite de 40 metros que queremos poner al estilo de Versalles... Y cuando nadie me llame, cuando Alaska no haga conciertos y se olviden de nosotros podremos venderlas si es necesario. Pero mientras tanto me gusta disfrutarlas. También sucede que soy una persona muy aglutinadora y querría tener cerca, en el mismo edificio, a toda la familia, los amigos... Cuando quiero a alguien soy demasiado protector y demasiado absorbente. Soy muy patriarca y muy matriarca [risas], por algo me he criado con mi abuelita Luisa, mi abuela Cuca, mi tía Elena y mi madre.

Hablando de ellas, ¿qué hay de aquellas meriendas de tu infancia?¡Aprendí tanto en aquellas tardes...! A mí Barrio Sésamo me daba igual. Me resultaba más interesante escuchar lo que contaba mi abuela de su pueblo, de cuando se fue a otro lugar y conoció a mi abuelo rico, de cómo la familia no la quería porque era pobre y a pesar de todo se casaron y sacaron adelante a sus siete hijos... Mientras mi hermano leía tebeos de El Jabato y novelas históricas, yo prefería esas meriendas tan bonitas.

© Proporcionado por AR

¿Nostálgico?Creo que todos somos nostálgicos, aunque a veces no queramos reconocerlo porque entonces parece que nos hemos quedado anclados en al pasado. Pero yo echo de menos aquellas tardes.

Cuentas en Vaquerizismos que eras un niño muy miedoso. ¿Ahora a qué le tienes miedo?A morir en vida, a esas enfermedades degenerativas en las que no solo te degeneras tú, sino todo tu entorno. ¿Ves? Tengo ese lado lúdico y festivo que me encanta y fomento, pero también tengo mis preocupaciones y mis miedos. Yo ya le he dicho a Olvido que si algún día tengo algo malo, que me lo diga. No quiero que me engañen. También quiero que me entierren y que venga mucha gente: no hay nada más triste que ir a un entierro y que no haya nadie. Y después que cada uno siga con su vida. No tengo miedo a la muerte, pero sí a que la gente lo pase mal.

"Parezco tonto, pero no lo soy", te he oído decir en alguna ocasión. "Sabes mucho más de lo que muestras", es algo que te han dicho. ¿Por qué cuando eres una persona curiosa y con cultura se tiene esa otra visión de ti?A ver, yo soy culto solo de lo que me interesa. Eso sí, me interesan muchas cosas y muy variadas. Creo que culto puede ser cualquiera y querer serlo solo es una cuestión de interés. También me he profesionalizado en el medio y, claro, no hablo de lo mismo hoy contigo que en algunos programas de entretenimiento, porque cambia el formato. Y la verdad es que tampoco pretendo que la gente sepa lo que sé o no, porque me da igual. Los complejos y prejuicios impiden a la gente ser más libre, y yo lo soy. ¡Menos prejuicios y más respeto!

Eso sí, cuando algo te gusta te vuelves un poco obsesivo, ¿no?[Risas] Sí. Mira, descubrí hace un tiempo a un pintor que fue amante de la mujer de Pollock, Lee Krasner. Se llamaba Igor Pantuhoff. Fue en un anticuario del rastro donde vi por vez primera sus cuadros, que habían pertenecido a un embajador norteamericano en los años sesenta. Las pinturas reflejaban unas niñas yeyés muy del estilo de Marisol, superguapas y muy naif, pero con un toque sexy. Los compramos y Pantuhoff se convirtió en obsesión. Investigué y lo busqué todo sobre él y ahora tenemos el salón lleno de cuadros suyos. Descubrir está muy bien y yo me obsesiono con todo. Cuando las cosas te hacen feliz, disfrútalas; y yo no tengo medida en eso.

Ahora has vuelto a la facultad para estudiar Información y Documentación. ¿Cómo es regresar al campus a los cuarenta?Pues me he dado cuenta de que he sido un imprudente, porque estudiar cuando tienes ya 41 años y trabajando a la vez es muy difícil. Antes lo hacía porque cuando eres más joven tienes más vitalidad y más neuronas... Así que de momento me he matriculado de varias asignaturas y he hecho mis primeras prácticas, pero esta vez no he podido presentarme a los exámenes, porque, eso sí, también soy profesional para estudiar. Sé que me podría haber sacado las tres primeras asignaturas, que eran muy básicas, pero no me conformo con un aprobado: prefiero esperar y sacar nota, porque para no hacerlo bien no lo hago.

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¿Ha cambiado mucho aquel campus que conocimos?Muchísimo. Ahora está el campus virtual, y yo soy de los que prefieren ir a clase, tomar apuntes, escuchar... Además, los estudiantes más parece que estén en el instituto, y los profesores que estén pidiendo perdón por si acaso sus alumnos no entienden algo. Pero a mí me gusta mucho estudiar, creo que es algo vocacional. Soy un ratón de biblioteca.

Y, por curiosidad, ¿qué tiene esta carrera que tanto te gusta?Me encanta la catalogación. Además, tengo muchos archivos en casa... ¡No ves que recorto todo lo que puedo sobre la gente que me gusta! Y me apasionan las bibliotecas: ¿tú sabes la de cosas que he descubierto en ellas? Una biblioteca muestra mucho acerca de la personalidad de quien la ha reunido [Alaska y él comparten una de 4.000 títulos], tanto como su forma de vestir o su discoteca.

Imagino que vuestra colección de discos tampoco se quedará corta. ¿Cómo la tenéis ordenada?Aunque tenemos más libros que discos, aquí la clasificación es sencilla: por orden alfabético. Y hay de todo, porque por ejemplo a mí me gustan desde los Mötley Crüe a Mecano, Luisa Fernanda o la versión de Eloise de The Damned.

No te voy a preguntar quién manda en casa, pero sí quién pone la música...Yo. Lo que pasa es que como soy muy pesado y cuando me gusta un tema lo puedo poner cuarenta veces, como hacía Andy Warhol, hemos llegado a un acuerdo: yo pongo un tema y ella otro. Aunque esto es algo que solo hacemos cuando estamos más relajados en casa, sin promociones y tranquilos. La verdad es que es lo más bonito, quedarte en casa con tu chica, dormirte la siesta en el sofá tapados con una manta, ver juntos una peli o una serie en la televisión... Al final, aunque la gente vea tu otra vida, en lo esencial es como la de los demás: lo más sencillo y lo más normal es lo que más nos gusta, y es que, en el fondo, todos queremos lo mismo: protección, amor, compañía y poco más. Bienestar.

Educación, respeto y nunca ser antipático son parte de tu pasaporte. ¿Hay mejor tarjeta de visita para andar por el mundo?Y ser puntual, aunque eso entra dentro del respeto. La educación y el respeto son básicos. Con lo de ser simpático, el problema es que no todo el mundo lo consigue. Yo tengo amigos a los que quiero muchísimo, pero tienen un gesto que genera rechazo. Para mí, sin embargo, ser antipático supone un esfuerzo. Me gusta tener siempre una sonrisa en la boca. Eso sí, si tengo que ponerme borde lo hago, que no soy Heidi en las montañas [risas].

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La vida según Mario

Recuerdos, reflexiones sobre la vida, anécdotas, una buena dosis de ironía y mucho humor, sin olvidar momentos tan bonitos como nostálgicos... Todo eso y aún más es lo que vas a encontrar en el nuevo libro de Mario Vaquerizo, Vaquerizismos (Ed. Espasa). Una lectura que aboga por la libertad, el respeto y, sobre todo, por la felicidad. Un canto a la vida que nos sumerge en la filosofía de toda una estrella mediática.

Rock stars por un día

Grabar unas canciones y desaparecer: ser rockeros por un día. Con esa idea comenzó a fraguarse el grupo Nancys Rubias (dcha.), compuesto por Mario (Nancy Anoréxica), su hermana Marta (Nancy O), Miguel Balanzategui (Nancy Reagan) y Juan Pedro del Moral (Nancy Travesti). Susie Pop, la verdadera Nancy Rubia, murió en 2008. Tras su primer concierto en la sala Morocco el 30 de mayo de 2004, el sueño de ser rockeros por un día se desvaneció al ser fichados por una discográfica. Hoy, con cuatro álbumes grabados hasta la fecha, son, según Mario, "el mejor grupo del mundo y la constatación de una gran y verdadera amistad de cuatro mejores amigos".

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