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Murcia, qué hermosa eres (y además de verdad)

Harper's Bazaar Harper's Bazaar 18/05/2016 harpersbazaar.es

La catedral murciana sigue siendo el punto de encuentro y arranque de una visita a la ciudad. Es una pieza clave del barroco español. Plaza del Cardenal Belluga, 1.

La catedral murciana sigue siendo el punto de encuentro y arranque de una visita a la ciudad. Es una pieza clave del barroco español. Plaza del Cardenal Belluga, 1.
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A pesar de ser la séptima ciudad más poblada de España, con un área metropolitana que supera con creces los 630.000 habitantes, son muchos los que desconocen los variados encantos que encierra Murcia. Orgullosa de sí misma y de su pasado histórico y patrimonial, la ciudad vence prejuicios y hace realidad el famoso eslogan sobre su hermosura reivindicándose, al mismo tiempo, como cuna cultural de pasado sobresaliente y, sobre todo, foco de una vanguardia que quiere capitalizar a través de los cinco sentidos.

Lo pudieron comprobar a principios de este mes los 60.000 asistentes, según la organización, que acudieron a Murcia a oír a bandas como The Libertines, tras 12 años de silencio; Manic Street Preachers, Amaral, Love of Lesbian... cabezas de cartel del SOS 4.8, un festival "de acción artística" consolidado e imprescindible entre los amantes del mercado alternativo. O también quienes asisten esta misma semana al Festival de Cine Fantástico Europeo, que ha salido por primera vez de la Filmoteca con diferentes acciones en las calles.

Con o sin excusas culturales de envergadura, lo cierto es que un fin de semana permite descubrir una ciudad con una oferta renovada y moderna que se complementa con el sabor de siempre. Un paseo por las calles peatonales del centro histórico da lugar a asombrarse con el preciosismo que los maestros del barroco dejaron en Murcia, con la Catedral como pieza fundamental y el importantísimo legado de Francisco Salzillo, presente en su propio museo. Pero la reedificación de los templos en aquella época, siglos XVII y XVIII, no resta interés a obras contemporáneas como el nuevo Ayuntamiento, proyectado por Rafael Moneo e inspirado en el teatro de Sabratha, en Libia; la colorida y cúbica Biblioteca Regional que firmó José María Torres Nadal o la obra de Ramón Gaya, Premio Nacional de Artes Plásticas, reunida en la Casa Palarea.

Ahondar en el arte contemporáneo es fácil si nos dirigimos al Centro Párraga, que se define a sí mismo como "kunsthaus o casa de arte, centro de exhibición y producción". Basta ver su programación de las próximas semanas, con espectáculos de danza creados por artistas del ámbito digital como Han Hoogerbrugge; fusiones de teatro con poesía y música clásica (Amor e carne, la obra de Pippo Delbono donde mezcla violines, Rimbaud, escena...); o un homenaje al Dadaísmo, simultánea en cinco ciudades españolas.

Pero ni siquiera hay que llegar a lo que algunos definirían como 'alto grado de hipsterismo ilustrado'. En materia museística, la Murcia del siglo XXI sorprende con propuestas que ahondan en su patrimonio natural y social, como el Museo Hidráulico, con la instalación de piedras de molino más grande de España; el Museo de la Ciencia y el Agua, interactivo y familiar, o la oportunidad de adentrase en un convento de clausura al visitar la colección de arte islámico del Museo de Santa Clara.

Es en el terreno gastronómico donde la ciudad ha apostado de forma más evidente por un cambio sustancial de la oferta. Empujados por el hecho de tener terrazas prácticamente todo el año, es difícil no encontrar un buen momento para el tapeo en Murcia. Los bares con ventana a la calle triunfan; y sentarse en la propia ventana para degustar alguna delicia ‘made in la huerta’ es uno de los gestos más cotizados.

En la plaza de San Juan y alrededores se encuentran templos del tapeo esenciales como La Parranda, donde probar croquetas originales como la de bogavante o la de berenjena; El Garrampón (donde la carta de tapas casi exige un diccionario murciano-castellano: torradas picantonas, salchicha seca, michirones...) o rincones curiosos donde beber un granizado de vermú rojo (La Uva Jumillana, en Balsas, 10).

Claro que, para pintoresca, la 'taberna asiática' Kome, con cuatro cocineros y, sin embargo, espacio para apenas 14 comensales. Ellos demuestran que es posible ofrecer vanguardia del otro lado del planeta con los productos del mercado local (están en Avda. Libertad, 6 y no tienen web ni admiten reservas). También tratan de diferenciarse en 65 Grados, donde todo se cocina a baja temperatura y que se definen como "fast good"; en el Tiquismiquis Gastrobar & Sushi, donde fusionan la huerta con lo japonés; o en La Torre de las Flores, donde no podemos perdonar una 'marinera' (rosquilla, ensaladilla rusa y anchoa).

Los amantes del dulce también tienen su espacio. Quizás no tan alternativo, pero sí en la línea de la tendencia por recuperar la merienda de café y tarta que triunfa por toda Europa. Socolá es uno de los locales más recomendados. Pastelería creativa y diseño contemporáneo se unen en un salón del barrio de Santa Eulalia a poca distancia de Ítaca, una de las direcciones clásicas para el café y la tertulia literaria, sede de conciertos de cantautores y presentaciones de libros. Más maleni, en cambio, Lorettas hará las delicias de los que busquen cupcakes, cookies y piruletas de galleta. Y si buscamos helados artesanos, debemos dirigir los pasos a Chambi, donde cuesta decidirse por alguna de sus copas con fruta fresca y helado italiano natural; o a Tentaciones, donde la carta incluye helado de limón y albahaca, de pomelo rosa, de aceite de oliva... además de los clásicos o incluso para veganos.

Al caer la noche, la agenda del fin de semana murciano se intensifica. Si es la única que pasaremos en la ciudad, costará elegir, pues la música no se ciñe al SOS. Desde copas junto a la muralla árabe, atractivo del Lounge La Muralla, a conciertos en directo, pasando por fiestas indies, dedicadas a la música de los 80, en Alter Ego; noches de música alternativa en la Sala 12&Medio o cultura de club los sábados en la Sala Rem. Una oferta tan diferente y original como la propia ciudad en sí.

Murcia apuesta por romper tópicos. Es difícil no querer volver por una segunda 'ración de sorprendente hermosura'.

Más información: Tel.: 968 35 87 49. Turismo de Murcia. Hay disponible una aplicación turística desarrollada por el Ayuntamiento (Android y Apple)

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