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Por qué Elon Musk (y todo Silicon Valley) viste tan mal

Logotipo de GQ GQ 31/07/2017 GQ

El magnate tecnológico inspira la carrera de millones de jóvenes, pero no su estilo. 1 © Proporcionado por Revista GQ 1

Este fin de semana los periódicos que vienen con el café de la mañana nos dejaban una encuesta de ésas que todo el mundo comenta después (ya en la playa). Básicamente, porque la realidad es tan increíble que nos abruma. La encuesta preguntaba a 12.000 jóvenes españoles de entre 16 y 19 años a quién querían parecerse de mayores. Entre los 25 nombres más citados por los hombres, mayoría de empresarios vinculados a las nuevas tecnologías, los videojuegos, los ordenadores. Bill Gates y Steve Jobs (primero y segundo en la lista), Elon Musk (el quinto), Chema Alonso, Mark Zuckerberg y Gabe Newell. Sólo dos futbolistas, a cambio: Cristiano y Messi. Cristiano por delante. Aparecen Einstein y Stephen Hawking, aparecen Amancio Ortega, Mariano Rajoy (sic) y Rafa Nadal.

La encuesta permite muchas lecturas. Algunas serias como, por ejemplo, que ningún chico tiene a una mujer como referente (cuando al contrario sí pasa). Otras más cercanas a la conversación ligera, como la que nos ocupa ahora: ni rastro de alguno de esos iconos de estilo a los que no paramos de citar. Ellas apuestan por Dulceida (en serio) o Coco Chanel; ellos por empresarios millonarios sin tatuajes, bronceados o pelos imposibles. Tampoco llevan mocasines de Gucci. Qué importará vestir bien cuando primero debe llegar el dinero y el éxito. Y eso nos lleva a pensar: ¿por qué todos esos héroes de Silicon Valley visten tan mal? Y más aún: ¿será que la ropa realmente no significa nada?  Creemos que todos son como nosotros o como creemos que tendrían que ser, en nuestro mundo perfecto. Y qué va.

Nos quedamos con Elon Musk, votado por un 2% del total de jóvenes encuestados, al hilo de la reciente puesta de largo de su Model 3, el coche, dicen, definitivo. Y con una frase que dijo el propio Musk, "la belleza solo es bonita si es funcional", para explicarlo todo. La moda, recuerden, comenzó a definirse como tal cuando pasó de ser necesidad (cubrir el cuerpo) a capricho (cada día lo cubro de una forma). Los que son muy inteligentes tienden a pensar que todo lo demás sobra porque su cabeza, ella sola, les llevará hasta el destino. Con ideas tan brillantes, qué importará la ropa. Ni siquiera tendrán tiempo para vivir la moda ya no como cuestión de imagen pública sino como acto de diversión. Elegir, cambiar, vestirse. No hay espacio para eso en las notificaciones de su móvil.

Sin embargo, Elon Musk -que tiene un nombre como Max Power, nacido para triunfar- está lejos del grado de efectividad extrema de Jobs o Zuckerberg; no hay uniforme diario, camiseta gris o jersey de Issey Miyake ("esto es todo lo que visto, y tengo para el resto de mi vida", dijo Jobs) repetido como mantra. Musk, más o menos, se viste de formas distintas y lo intenta. Al menos, lo intenta. Aunque a veces parezca sacado de ese Marte al que algún día aspira a viajar. Hay mucho de 'universitario que tiene que presentar una tesis', esa cadencia a ponerse traje para las entrevistas; un poquito de 'millonario fardón' montado en un coche y traje a cuadros; un poco bastante de 'nerd que ahora quiere ser guay' y vengarse de su adolescencia, con sus chaquetas de cuero y los jeans con camiseta de manga corta.

Sin embargo, incluso esos intentos, revisando el archivo, responden siempre a unos cuantos patrones muy, muy definidos. Al final sí habrá uniforme. Es como si Musk hubiera decidido que tener solo una camiseta gris era poca cosa, pero que tener una gris, una blanca y una negra quizá sí era suficiente. Tenemos:

El Musk informal

Camiseta de manga corta con vaquero azul índigo y unos Oxford negros. A veces opta por chaqueta de cuero.

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

El Musk presentador

Los mismos vaqueros y zapatos pero con un blazer encima.
 

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

El Musk de la alfombra roja

Se pone esmoquin o traje clásico. Jobs también lo hizo. Y Zuckerberg.
 

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

El Musk friqui

No puede evitarlo y, a veces, va a la suya. Como cuando se puso una camiseta de Tesla, la banda de rock de los 80 que es poco Aerosmith, un poco Cinderella.
 

1 © Proporcionado por Revista GQ 1

De hecho, está claro que la imagen le importa. No vamos a hablar hoy de su pelo pero busquen fotos antiguas suyas. ¿Han visto esa peli de 'Iron Man' en la que un empollón es rechazado y aparece años después convertido en un malo de James Bond? Musk lleva chaquetas de cuero, sí, pero a veces con mangas en otro tipo de material. Lleva trajes, claro, pero peligrosamente cercanos al modelo boda familiar (camisas oscuras, tonos marrones). Lleva blazers pero tiene una extraña querencia al terciopelo o, incluso, a ese combo tan popular pero poco ortodoxo de americana de tuxedo con vaqueros. Y esa perilla extraña que lleva, qué. Bueno, lo has intentado.

www.revistagq.com

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