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Preparar al niño para una mudanza

Crecer Feliz Crecer Feliz 07/01/2016 Carlota Vallejo
Preparar al niño para una mudanza © Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L. Preparar al niño para una mudanza

Necesidad de vivir en un lugar más cercano al colegio del niño, cambio de trabajo... Son muchos los motivos que pueden ocasionar una mudanza de casa, y muchas las tareas y las preocupaciones que eso genera. Y, agobiados por todas ellas, a veces olvidamos la confusión y el sentimiento de pérdida que puede ocasionar a nuestro hijo dejar el hogar en el que ha vivido toda su vida y tener que acostumbrarse a un nuevo entorno.

Vivirlo en positivo

Para que el pequeño viva este cambio como algo positivo:

Habituadle al entorno. Los niños necesitan tiempo para acostumbrarse a los cambios. Por eso es buena idea que unos meses antes de la mudanza empecéis a pasear de vez en cuando por el nuevo barrio y le llevéis algún día a jugar a un parque cercano.

Enseñadle su nueva casa. Una vez que esté más hecho al entorno, llevadle a conocer la casa y explicadle que dentro de un tiempo iréis a vivir allí. Enseñadle la habitación que será su dormitorio, el salón, la cocina...

Conseguid que se ilusione. Hablad con él de lo bueno que va a ser tener ese cuarto tan chulo, pedidle que os ayude a pensar dónde irán sus juguetes, en qué lugar podrá sentarse a mirar sus cuentos... Además, también le encantará ir con vosotros a elegir su cama y “ayudaros” a decidir el color de las paredes.

Resaltad lo positivo de la mudanza. Pensad en sus gustos y habladle de lo que puede ser más atractivo para él del cambio: hay unos columpios geniales en el nuevo parque, tiene un amigo del cole que vive cerca...

Demostradle que le entendéis. Si os dice que le da pena irse, respondedle tranquilamente que a vosotros os pone tristes por un lado, pero por otro os hace mucha ilusión tener una nueva casa.

El día de la mudanza es una jornada de estrés: valorad si es mejor que dejéis al niño en otro sitio. Pero si va a estar allí, implicadle en pequeñas tareas y tomaos las cosas con calma para que no lo pase mal.

¿Un cuarto nuevo?

Hay niños a los que les encanta el hecho de tener una habitación totalmente nueva y otros que lo llevan peor y se resisten al cambio. Si el vuestro es de estos últimos, no está de más que mantengáis en su cuarto cosas del anterior: las cortinas, la alfombra, el juguetero... Así ahora no percibirá tanta ruptura y cuando dentro de un tiempo pongáis otros, recibirá las novedades con entusiasmo.

Y después de la mudanza...

Estos consejos ayudarán al niño a adaptarse por completo a su "nueva vida":

Seguid quedando con los amigos de siempre y con personas de vuestro antiguo barrio, para darle una sensación de continuidad en su vida.

Tratad de quedar también con personas del nuevo barrio, para que vayan integrándolas poco a poco en su día a día.

No os preocupéis si al principio está ilusionado con el cambio y luego se pone triste. Es normal, echa de menos su hogar anterior. Eso sí, si sigue mal mucho tiempo quizá debáis hablar con un psicólogo.

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