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Problema y solución: trucos para evitar que la ropa interior arruine tu entrenamiento

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 05/12/2016 Mar Bonet

¿Cuántas veces en medio de una carrera has lamentado nohaber elegido un sujetador que te aguantara mejor el pecho? ¿O cuántas veces has notado cómolas bragas se te metían entre las nalgas y te han acabo por fastidiar la clase de pilates? Probablemente la respuesta es que estas situaciones se han repetido mucho más de lo que hubieras deseado. Pero la realidad es que le damos poca importancia a la ropa interior que usamos para hacer deporte. De hecho, centramos toda nuestra atenciónen los 'shorts' y la camiseta que nos pondremos y, por supuesto, en que las zapatillas sean las adecuadas para el ejercicio que vamos a realizar. Pero nunca, o casi nunca, pensamos qué tipo de sostén es el idóneo para la actividad que llevamos a cabo, qué braguitas podemos ponernos para ir en bici o si, directamente, sería mejor no usar ropa interior.

Pues bien, ha llegado el momento de detectar cuáles son los errores habituales a la hora de elegir la ropa interior que usamos para hacer deporte y de poner solución a estos desaciertos.

1. Se te clavan las costuras de los pantalones

Lo típico. Estás en clase de yoga, concentración máxima apoyando tu cabeza en el suelo para hacer una postura invertida. Pero, de pronto, notas cómo se te está metiendo la braga entre las nalgas y se te está clavando en la entrepierna. Tienes que parar, recolocarte y volver a empezar. Pero a los 5 minutos vuelves a estar igual y ya te ha fastidiado la clase. 

Para que esto no ocurra, deberías hacerte con unos pantalones sin costuras, transpirables y de colores opacos para que no pierdas tiempo pensando si se marcan las braguitas. Helena Olsson, entrenadora personal y de grupos, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y profesora en la Universidad de Barcelona, explica que los pantalones que utilices "no tienen por qué ser compresivos, pero sí es importante que no molesten a la hora de mantener posiciones o realizar estiramientos". 

Si quieres hacerlo bien del todo, busca siempre pantalones hechos con materiales como el algodón o la licra y, si te atreves, no uses ropa interior. Si te incomoda tanto el hecho como la idea, intenta llevar braguitas sin costuras y notarás la diferencia. 

2. El sujetador te hace rozaduras

No es lo mismo un top de 'running' que uno para practicar yoga © Proporcionado por Glamouratis No es lo mismo un top de 'running' que uno para practicar yoga

Has corrido 8 kilómetros. Estás satisfecha con tu entrenamiento. Pero te metes en la ducha y descubres que el sujetador te está haciendo pagar el esfuerzo. Tienes rozaduras en la espalda, debajo del pecho y/o en las axilas. Bienvenida al club. Esto es algo muy frecuente cuando no elegimos bien el top que vamos a usar para hacer ejercicio o cuando alargamos demasiado la vida de nuestro sujetador. 

El uso que le das hace que esta prenda vaya perdiendo elasticidad. Eso significa que si notas que empieza a hacerte rozaduras, ha llegado la hora de despedirte de ella. "Es importante encontrar la talla adecuada de copa y contorno de espalda para que el pecho no suba y baje, como ocurre con un sujetador normal. Si no, se puede desgarrar el tendón y provocar la caída de la mama", advierte Olsson. 

A diferencia del sujetador de uso diario, el deportivo requiere un lavado cada vez que lo usas y esto se traduce en que deberías tener más de uno para irlos rotando. Otro detalle que parece lógico, pero no hay que obviar es que no es lo mismo un top de 'running' que uno para hacer yoga. "El nivel de sujeción de un sujetador es distinto si se trata un deporte de mayor o menor impacto", apunta Olsson. Así que asegúrate que estás utilizando un sujetador adecuado a la intensidad y al impacto del ejercicio que estás realizando.

3. Bragas y bici, mala combinación

Una salida en bici de montaña o de carretera te toma horas. Un par como mínimo. Pero cuando te bajas, parece que lo estés haciendo de un caballo. Tienes dolorida toda la entrepierna y esa sensación de incomodidad en la zona vaginal te acompañará durante horas e incluso días. Eso es habitual en el mundo del ciclismo femenino. Pero existen soluciones para ello.

Para correr en bici, busca un pantalón que lleve integrada una bandana (Forever 21) © Proporcionado por Glamouratis Para correr en bici, busca un pantalón que lleve integrada una bandana (Forever 21)

Lo primero que debes hacer es, precisamente, olvidarte de usar bragas para ir en bici. De lo contrario siempre se te clavarán las costuras. Lo siguiente es hacerte con un 'culotte' o pantalón, corto o largo según la temporada del año, que lleve integrado un acolchado o badana especial para mujer. Además, asegúrate que llevas ropa técnica específica para ir en bici, que sea transpirable, ajustable y sin costuras. Haz una inversión y cómprate un sillín especial que se adapte a nuestras necesidades como mujer y con el acolchado perfecto para no sufrir mientras pedaleas. 

Ojo, cuanto más pedalees, más te acostumbrarás a la sensación. "También tienes que hacer kilómetros para que esa zona que va apoyada al sillín se vuelva más resistente a la fricción", añade Olsson. Por último, pero no menos importante, cerciórate que la posición del manillar y del sillín es la adecuada, ni demasiado arriba, ni atrás, ni delante. En la medida justa. Este detalle es fundamental para que tu peso esté bien repartido y tu postura sea cómoda. Ahora sí, ya estás preparada para sudar y que nada te detenga.

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