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Proteoglicanos: el último best seller para lograr un efecto 'buena cara' inmediato

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 23/01/2017 Amor Sáez

¿Has oído hablar de los proteoglicanos? Si aún no estás familiarizada con este nombre, presta atención: se han convertido en el último best seller a la hora de devolver la tersura y luminosidad a las pieles estresadas, apagadas y fotoenvejecidas.

¿Qué son? “Son unas moléculas naturales de nuestra piel que forman parte de la matriz extracelular. Es decir, es uno de los componentes del cemento intercelular, junto con el colágeno, las elastina y el ácido hialurónico”, explica Elisa Suñer, directora técnica y de I + D, de Martiderm.

¿Para qué sirve? Cumplen dos funciones fundamentales. Por un lado, mejoran las propiedades mecánicas y de sostén de la piel; por otro, tienen un 'efecto esponja' por su gran capacidad para absorber agua, lo que hace que la piel mantenga siempre una buena hidratación.

Para tener buena cara © Proporcionado por Glamouratis Para tener buena cara

Si nuestro organismo los genera, ¿por qué hay que usarlos de forma tópica? La cuestión es que con la edad, a partir de los 25-30 años para ser más exactos, empiezan a degradarse y conviene empezar con una buena prevención cosmética. “Los proteoglicanos están formados por moléculas muy grandes y no traspasan la piel; se quedan a nivel epidérmico y hacen un efecto barrera que impide la pérdida de agua”, detalla Suñer.

¿De dónde se obtienen? Antes eran de origen animal, concretamente provenían de las vacas, pero en la actualidad las casas cosméticas optan por la procedencia vegetal: proteoglicanos provenientes de la soja. “Durante años hemos usado proteoglicanos de origen vacuno, pero, desde la aparición de la BSE (enfermedad de las 'vacas locas'), decidimos sustituirlos por proteoglicanos provenientes de las habas de soja, que además aportan beneficios extra a la piel imposibles de conseguir con los de origen animal. La actividad de estas moléculas de origen vegetal puede ser reconocida por los receptores celulares, contrarrestando de forma más eficaz el envejecimiento biológico y prematuro, inducido por la radiación UV en el ADN de las células madre de la piel”, asegura Cayetano L. Gutiérrez, director y fundador de SkinClinic.

¿Cómo se formulan? Los proteoglicanos suelen ir asociados en las fórmulas cosméticas junto con otros ingredientes top ten como la vitamina C y los factores de crecimiento. ¿Por qué? Porque son un trío infalible para luchar contra el fotoenvejecimiento. “La vitamina C aporta mucha luminosidad a las pieles apagadas y fomenta la producción de colágeno nuevo –fundamental para la elasticidad y firmeza cutáneas–. Los proteoglicanos proporcionan una hidratación inmediata y estimulan a las células para que produzcan sus propios proteoglicanos. Y los factores de crecimiento mandan señales a nuestra células para que se activen, se comporten como jóvenes, y la piel recupere juventud y firmeza”, detalla María Cuñat, jefe de producto de Endocare.

¿Por qué se presentan siempre en ampollas? Se presentan siempre en envases de vidrio topacio porque van formulados junto con vitamina C pura y hay que evitar su rápida oxidación y su contacto con la luz y el oxígeno.

¿Cómo hay que usarlos? No están concebidos para realizar un tratamiento de choque o flash, sino para usar a diario. Se aplican mañana y noche, de manera uniforme sobre la piel limpia de cara y cuello, y mediante un ligero masaje con las yemas de los dedos hasta su completa absorción. “Es como un sérum líquido para usar antes de la crema. Y tienes texturas para todo tipo de piel: “acuosa, oil free y ligera, para las pieles grasas; y untuosa y rica en ácidos grasos esenciales, para las pieles más secas”, asegura Suñer.

Distintas propuestas de tratamientos con proteoglicanos © Proporcionado por Glamouratis Distintas propuestas de tratamientos con proteoglicanos

Skin Complex

(39,50 €/10 ampollas), de Martiderm. Con un 15% de vitamina C. Favorece la síntesis de colágeno y elastina, rellena las arrugas, aporta una luminosidad intensa y aporta un aspecto descansado durante todo el día.

Encorare C-Proteoglicanos Oil Free

(47,50 €/30 ampollas), de Endocare. Con vitamina C pura y estabilizada y factores de crecimiento de la secreción purificada del caracol Cryptomphalusaspersa, tienen poder antioxidante, iluminador, hidratante y reafirmante.

Antiaging Fito-C SPF15

(57,60 €/30 ampollas). Con vitamina C estable al 5%, silicio orgánico y ácido hialurónico. Iluminan, reafirman, hidratan y reparan la piel de los estragos del sol, la edad y el estrés.

Be+ Ampollas Proteoglicanos

(40,80 €/30 ampollas). Para todo tipo de piel, incluso las más sensibles y reactivas. Combaten las arrugas, la falta de firmeza y las manchas, y potencian la energía celular.

Proteoglycans Ampoules

(45,07 €/10 ampollas), de Mesoestetic. Nutritivas para pieles secas. Previenen las arrugas de expresión, devuelven a la piel su tersura y elasticidad, y combaten el fotoenvejecimiento.

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