Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Trucos infalibles para que te inviten a todas las fiestas

Logotipo de Vanitatis Vanitatis 04/06/2016 EC

Hay tipos (y tipas) con quien todo el mundo quiere contar en cualquier festejo y que deslumbran en las entrevistas de trabajo. Otros y otras, en cambio, se pasan los sábados por la noche jugando al solitario. Caerle bien a la gente no tiene que ver con el azar, es una habilidad que se puede trabajar. ¿Y quién no querría mejorarla?

Y es que despertar simpatía es más necesario que nunca en la vida profesional y personal. El éxito de un 'influencer' se mide por la cantidad de amigos o seguidores virtuales que posee. Vendedores, políticos o actores saben que su profesión exige despertar simpatías. Y, bueno, a un nivel más mundano, a todos nos gusta tener amigos que nos incluyan en los planes más divertidos o con los que podamos contar.

Esto no es nuevo. Ya en 1936, el empresario y escritor Dale Carnagie publicó 'Cómo ganar amigos e influir sobre las personas', que sigue siendo un auténtico 'bestseller' en el campo de los libros de autoayuda con más de 15 millones de ejemplares vendidos. En 1981 se revisó la edición y el libro se sigue vendiendo como las rosquillas.

¿Cuáles son los trucos que siguen siendo efectivos 79 años después de la publicación de este manual? He aquí unos cuantos consejos para cumplir el refrán de 'más vale caer en gracia que ser gracioso'.

NO SEAS CRITICÓN

La gente que se queja o que critica no da buen rollo. Eso parece de cajón. Pero muchas personas intentan ganarse la complicidad de los demás, buscando enemigos comunes. Y eso es pan para hoy y hambre para mañana. La crítica demuestra que eres una persona inflexible y aunque en ese momento tengas toda la razón del mundo, tu interlocutor no tardará en temer tu reacción si no encaja en tus esquemas.

© Proporcionado por Glamouratis

MUESTRA POSITIVIDAD

En estas lides, la mejor arma es la sonrisa. Las personas optimistas dan buen rollo y todo el mundo quiere estar con ellas. Los calimeros llorones son los que acaban solanos en el rincón de una fiesta, rabiando porque otro está rodeado de colegas.

© Proporcionado por Glamouratis

INTERÉSATE SIN ADULAR

Todos tenemos nuestro ego y nos gusta que nos lo mimen. Pero no es tan fácil. Los peloteros y los seguidistas acaban siendo percibidos como gente sin criterio. ¿Qué prefieres: el elogio de alguien que valores o el de alguien que siempre te dice que lo haces todo divinamente?

© Proporcionado por Glamouratis

ESCUCHA DE VERDAD

Hay personas que creen que para caer bien deben mostrar lo interesantes que son. Y no paran de hablar de ellos mismos. Eso aburre y realmente no crea ningún vínculo. A todos nos gusta el interés sincero del resto de la gente, poder compartir nuestras preocupaciones y que los otros se las tomen en serio.

© Proporcionado por Glamouratis

EVITA LAS DISCUSIONES

A cualquier ser del mundo mundial le gusta tener la razón. Por eso, no dudamos en enfrascarnos en peleas dialécticas para esgrimir brillantes argumentos y, en definitiva, ganar la reyerta. Derrotar a otra persona deja su orgullo tocado. Y tampoco es que tengamos que decir amén a todo. Lo mejor es soslayar los temas conflictivos y si no es posible, emplear la diplomacia. Busca convencer más que vencer.

© Proporcionado por Glamouratis

INOCULA IDEAS

Produce gran orgullo que las propuestas de uno triunfen. “Nos lo hemos pasado en grande en esta excursión porque yo la propuse”. “Hemos mejorado las ventas gracias a mi plan”. Los tipos listos emplean otra táctica: son capaces, incluso, de conseguir que sus ideas parezcan que ha surgido de los otros. Y así es mucho más fácil que se materialicen, porque los demás las sienten suyas.

© Proporcionado por Glamouratis

NO TENGAS UN PLAN PRECONCEBIDO

Pongamos que eres un vendedor de automóviles y te empeñas en colocar un modelo concreto. O que has quedado para cenar con unos amigos y quieres ir a un restaurante japonés que te encanta. Les estás vendiendo la moto y se nota. En cambio, si atiendes las necesidades de los otros, es más fácil que tu criterio sea valorado. Si escuchas las expectativas del comprador y le recomiendas el coche que se adapta a su situación, será más fácil que lo compre. Y si encuentras un restaurante japonés que esté cerca de casa de tus amigos, no tendrán ningún problema en aceptar tu propuesta.

© Proporcionado por Glamouratis

PONTE EN EL LUGAR DE LOS DEMÁS

En definitiva, esta es la norma básica para caer bien. Si entiendes a los demás y comprendes que no todo el mundo funciona con los mismos mecanismos, te será más fácil adaptarte a cualquier situación sin renunciar a lo que eres.

¿Tienes un dispositivo móvil iOS Android? Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas nuestros consejos de moda, belleza y estilo de vida. Para iOS, pincha aquí, y para Android, aquí.

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Vanitatis

image beaconimage beaconimage beacon