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“¿Y no has probado Tinder?”: todo lo que tiene que aguantar el soltero del grupo

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 30/08/2017 Paula Cantó

Ser el único soltero en un grupo de amigos es algo que acaba pasando © Externa Ser el único soltero en un grupo de amigos es algo que acaba pasando
Casi todas las personas tienen que pasar por un momento de la vida que marcará un antes y un después: ser el único soltero de su grupo de amigos. Cada encuentro suele ser un interrogatorio hecho con muy buenas intenciones pero cuyas preguntas se transforman en la mente del soltero en: “Vas a morir solo rodeado de gatos”. Pero, para la sorpresa de algunos, no tener pareja no tiene nada de malo. De hecho, muchos lo prefieren aunque tengan que experimentar estas fases cada vez que socializan con sus conocidos:

Asegurarse de su soltería: “¿Sigues soltero?”

Cuando el soltero queda con algunos de sus colegas felizmente emparejados, lo primero que querrá hacer el no-soltero será ponerse el día y cerciorarse de que su solitario amigo todavía no ha encontrado a su media naranja. “¿Sigues soltero?”, preguntará en busca de noticias frescas. O peor: “¿todavía sigues soltero?” Esta (en apariencia) inocua cuestión tiene implícito algo que es necesario desterrar: que el soltero tiene la obligación de dejar de estarlo en algún momento.

Aunque la respuesta a esta pregunta sea afirmativa, el amigo emparejado intentará escarbar en los avances del soltero con la temida pregunta: “¿Has vuelto a hablar con (inserte nombre de ex pareja)?” Porque el ex novio o novia sigue siendo la opción más cercana a una pareja si el amigo soltero no ha mostrado signos de estar conociendo a alguien.

© Proporcionado por El Confidencial

La ayuda desinteresada: “¿Y no has probado Tinder?”

Una de las ventajas de los amigos es que están ahí para aconsejarte cuando tienes un problema. Lo malo es cuando no lo tienes. Los que están emparejados quieren ver feliz al soltero y no vacilarán en ofrecerle toda clase de posibilidades para que siente la cabeza. “Si quieres te puedo presentar a un amigo, está soltero”, como si estar soltero fuera una afición que tuvierais los dos en común, como el running o jugar al parchís los domingos.

-Si quieres te lo presento, está soltero.

-Bueno, ¿cómo es?

-Soltero.

-¿Pero qué le gusta hacer?

-No sé, salir. ¿Te paso su Instagram?

Otros, sin tantos contactos en Solterolandia, propondrán la solución de las redes sociales para buscar pareja: “¿Y no has probado Tinder?”, preguntarán como dando por finalizadas las opciones del soltero en la vida real. Cuando la idea es descartada, llega el culmen: “¿No has pensado en adoptar un gato?” Claro que siempre es mejor la oferta de tener un felino como apoyo moral que lo que algunos amigos intentan que se plantee el soltero del grupo: “¿No volverías con (inserte nombre de ex pareja)?” Porque el ex siempre acaba apareciendo en alguna conversación.

© Proporcionado por El Confidencial

La fase de consuelo: “Ya encontrarás a alguien”

Mucha gente cree que tener pareja es algo necesario y cuando todos los intentos por emparejar al único soltero fallan, llega la etapa de consolación. “Ay, pobre”, responden cuando asumen que el amigo soltero va a seguir soltero por lo menos a corto plazo. “No te preocupes, enseguida encontrarás a alguien” suelen prometerle como si fuera un enfermo al que le dijeran: “No te preocupes, aguanta, enseguida encontraremos la cura”.

Como la situación sentimental del soltero no parece un aliciente para continuar su vida con ilusión, sus amigos suelen consolarle con: “Bueno, pero en el trabajo te va bien, ¿no?” Y si no estuviera dicho con el deje lastimero que señala que tener pareja es lo más importante, sería hasta una buena forma de cambiar de tema.

Reafirmar la importancia de tener pareja: “Quiero que seas feliz”

Algunas personas no entienden la felicidad si no es en formato pareja, por eso, cuando dicen “Qué ganas tengo de que estés con alguien para que seas feliz” lo hacen con toda su buena fe, pero sin un ápice de empatía.

-Pero si soy feliz.

-Qué va, no tienes ni idea. Ya verás cuando estés con alguien.

Finalmente, como sentencia extrema cuando ya no hay de donde rascar, suele llegar el “Pues estás soltero porque quieres”, seguido de una larga retahíla de atributos físicos y psicológicos que posee el amigo solitario, que de repente se ha convertido en el soltero de oro. Es entonces cuando al amigo soltero solo le queda una opción: pedir otra cerveza y cambiar de tema de conversación.

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