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Por qué nunca vas a escuchar a un rapero nombrar a Tesla en ninguna de sus canciones

Logotipo de GQ GQ 07/09/2018 Carlos Moral

Su ejemplar de este modelo que empezó a comercializarse en 2011 ha llegado a inspirar uno de sus temas, 'Mercy'. Acabado en negro mate, fue un regalo de su esposa Kim Kardashian y se estima que pagó por él unos 645.000 €. ]]>

Su ejemplar de este modelo que empezó a comercializarse en 2011 ha llegado a inspirar uno de sus temas, 'Mercy'. Acabado en negro mate, fue un regalo de su esposa Kim Kardashian y se estima que pagó por él unos 645.000 €. ]]>
© Proporcionado por Conde Nast España

Hasta hace bien poco parecía que el agudo sentido del marketing de Tesla había colonizado hasta el último rincón del mundo desarrollado. Decir Model S resulta todavía sinónimo de vanguardia automovilística y pocos de los que cuentan con recursos económicos para permitírselo dudaban en adquirir una unidad para tener en su garaje.

La lista de ilustres conductores al volante de un Model S incluye, por ejemplo, a Brad Pitt, Will.I.Am, Lionel Richie, el DJ Deadmau5 o el skater Tony Hawk, así que, ante esa nómina de embajadores, las grietas que pudieran provocar los recientes rumores sobre la inviabilidad económica del modelo de negocio de Elon Musk podían verse paliadas por un efecto balsámico.

El último frente que puede quitarle algo de cotización ‘cool’ a Tesla llega ahora en forma de estadística y por parte del colectivo hip-hop, especialmente receptivo en Estados Unidos a conducir y reflejar, tanto en sus letras como en sus vídeos, vehículos de alta gama.

La semana pasada la web ‘Quartz’, considerada una guía de la nueva economía global para nativos digitales, publicaba un curioso estudio estadístico basado en la base de datos Rap Genius, que como su nombre indica se dedica a recoger parámetros relacionados con la cultura rap.

Según ese informe los raperos apenas están interesados en la supuesta revolución que supone Tesla en la automoción y en un ranking de las 15 marcas más citadas en letras de hip-hop ocupa un ramplón decimotercer puesto (es decir, el antepenúltimo).

Los datos son claros por cada millón de palabras rimadas en el rap estadounidense, sólo 5,5 se refieren a Tesla, mientras que 105,3 mencionan a Benz, 71,2 a Bentley y 46,2 a Porsche, las tres compañías que ocupan el podio de las más citadas. ¿Cuáles pueden ser los motivos? Uno bastante claro es el tiempo que llevan en el mercado.

Mientras Tesla apareció hace 15 años y su primer eléctrico, el Roadster, se puso a la venta en 2008, Benz, Bentley y Porsche llevan a sus espaldas una tradición de más de un siglo y son un referente ya en las primeras manifestaciones del rap, allá por finales de los años 70. Tampoco el coche eléctrico tiene todavía una fuerte implantación en Estados Unidos: sus ventas representan tan sólo el 1% del total. Por ejemplo, en Nueva York, en 2017 sólo el 1% de los coches vendidos eran eléctricos. Tan sólo en California el vehículo enchufable llega a alcanzar un discreto 5% de cuota de ventas.

Puede influir también la asociación automática de Tesla con un cliente de perfil ‘Silicon Valley’, es decir, los conocidos como BoBos (Bourgeois Bohemians), que representan todo lo contrario al exceso y la ostentación del rap. También hay que tener en cuenta que el epicentro del rap estadounidense ha ido cambiando con los años. La escena ‘old school’ de Los Angeles prefería Chevys, Oldsmobiles y Cadillacs, mientras que la escena urbana de la Costa Este tiraba más por Jeeps o Benzs. Más recientemente parece que el área de influencia se ha trasladado a Florida, donde se decantan por los Caddys, Bugattis o Maybachs.

En cualquier caso, poca presencia de Tesla entre los raperos, lo que no quiere decir que la compañía no tenga también su parroquia de seguidores dentro del género. Es el caso de Jaden Smith, el hijo de Will Smith, Kendrick Lamar, Tyler The Creator o Kodak Black. Todos ellos han hecho menciones a Tesla en alguna de sus letras o en entrevistas, aunque quitando a Lamar, que ya tiene una edad (31 años), el resto nació después de 1990 y ya pueden considerarse nativos digitales.

El desarrollo tecnológico, precisamente, no parece constituir un freno para recibir mención en las letras de rap, como lo demuestra el vertiginoso ascenso en la estadística publicada por Quartz de Uber, que aparece citada 61 veces por cada millón de palabras, por encima de Porsche y casi alcanzando a Bentley.

A ver si es que los raperos han abrazado la llamada “economía colaborativa” y empiezan a pasar de los vehículos en propiedad… Son sólo indicios anecdóticos pero pueden estar señalando un cambio de tendencia.

www.revistagq.com

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