En este sentido, hay dos tipos de redes de Blockchain para coches o para lo que sea: cerradas (como las que ya comparten algunos bancos) o abiertas (el ejemplo más habitual sería cualquiera de las ya famosas criptomonedas o tokens, como el Bitcoin). En cualquiera de los dos casos, la clave del sistema es la existencia de múltiples usuarios en esa red, pues son los que se encargan de almacenar los bloques de datos que suelen ser transacciones, pero que pueden registrar cualquier otra cosa. 

Así, cada vez que se quiere añadir información nueva a la cadena, esta debe ser validada por todos o un número elevado de los usuarios de la red, por lo que resulta imposible de alterar de forma intencionada sin que nadie se dé cuenta. Y esto, evidentemente, también hace que el Blockchain tenga múltiples aplicaciones en el automóvil

Y es que, al contrario que un automóvil, cualquier sistema de Blockchain resulta imposible de hackear, ya que para que un pirata rompiera la seguridad del Bitcoin, por ejemplo, debería acceder a millones de ordenadores al mismo tiempo. Por ello, son los bancos los que más rápido están adoptando esta tecnología, quizá, porque el dinero en realidad ya lleva décadas viajando de manera virtual entre los servidores de los las entidades financieras. 

Blockchain coches © Proporcionado por Axel Springer España Blockchain coches

Por lo anterior, quizá, resulte una ironía que la más famosa de todas las aplicaciones de esta nueva tecnología, por ahora, sean las monedas o tokens virtuales como el Bitcoin. Muchas de ellas van de la mano de proyectos empresariales y, como pasa como el propio dinero, pasan del valor simbólico al real cuanto más sometidas estén a una demanda fuerte y por ser su emisión limitada.

El éxito en la adopción del Blockchain en el automóvil está por eso íntimamente relacionado no con la tecnología o con una app en particular, sino con la capacidad de crear una red lo más fuerte posible. En este sentido, el ideal es que a futuro exista una red de redes que intercomuniquen todas las que no sean de dominio estrictamente privado. 

Aplicaciones el Blockchain al automóvil

El Blockchain ha llegado en el punto de eclosión de varios fenómenos: el coche conectado, la industria 4.0 y la economía basada en datos. Para los fabricantes de automóviles, el Blockchain es una manera idónea de relacionarse con sus cientos de proveedores, ya que gracias a las cadenas de datos es posible no solo saber dónde y cuándo se ha producido una pieza, sino de dónde proceden sus materias primas, quién y cómo la manufacturó, quién la transportó, en qué condiciones etc.

"Ya disponemos de un uso del blockchain que permite trazar el cobalto del cátodo en una batería de LG Chem fabricada en Corea y llegar a su origen desde una planta de Ford en EEUU, pasando por la mina de Huayou de la que salió en la República Democrática del Congo", señala como ejemplo Ben Stanley, director del Instituto para el Valor en el Negocio de IBM. 

Esta tecnología proporciona la posibilidad de, tirando hacia adelante o atrás de esa cadena de bloques, profundizar todo lo necesario cuando se trata de extraer información 100% fiable. Y las ventajas no solo son para las empresas en este sentido, porque imagina que te vas a comprar un coche de segunda mano con Blockchain: si sus datos se han almacenado en una red abierta de esta tecnología, podrás obtener todo su historial de propietarios o el de reparaciones, ya hay varios proyectos que están creando los protocolos para esto, como VerifyCar. 

En esta misma línea, la empresa malagueña Motoblockchain está creando historiales digitales donde los propietarios de motos pueden registrar cada euro gastado en el mantenimiento de sus vehículos y así disponer de una herramienta fiable para el comprador el día que la pongan a la venta. 

Seguros de coche más baratos gracias a Blockchain

La conectividad, en un entorno del futuro 5G para coches, unida a esta trazabilidad del Blockchain está también en camino de llevar a la creación de seguros de automóvil que permitan pagar solo por la cantidad o el tipo de uso que se haga del vehículo gracias a nuevos contratos inteligentes, con total fiabilidad tanto para el usuario como para la aseguradora.

La tecnología de Blockchain ya está alterando la manera de usar el coche, pero por ahora los datos generados al conducir son propiedad del fabricante del vehículo o del smartphone que va en él. "Esto va a cambiar", asegura Irfon Watkins, creador de la start-up Dovu, con una versión beta de una app con la que poder monetizar en tokens los datos que generas con los desplazamientos. "Nadie se va a hacer rico con esta información, pero en el futuro podrás cederla con seguridad a través de Blockchain y recibir una compensación en criptomonedas con las que pagar, por ejemplo, el estacionamiento". 

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Quizá todo esto del Blockchain y sus aplicaciones en coches te suene tan etéreo como el nombre de una de esas famosas criptomonedas, pero, por ejemplo Seat ya está en el consorcio español Alastria, que agrupa a 70 de las empresas más grandes del país, constituidas en una red de Blockchain que, además, colabora para explorar soluciones basadas en esta tecnología para su beneficio común. 

En otro consorcio, Mobi, están desde Bosch, Accenture o universidades como Berkeley... a algunos Gobiernos con el tan loable 'leit motiv' de hacer de la movilidad inteligente algo más seguro y eficiente, además de barato, para el usuario final. En esta iniciativa también se encuentran fabricantes como Honda y Renault. Pero lo disruptivo en este caso particular no es solo que este consorcio de Blockchain para movilidad nació hace menos de dos años y que ya tenga más de 100 de estos agentes, sino que el acceso a su cadena de bloques será 100% abierto y tú y yo también podremos ser usuarios. 

Como pasó con Internet, Blockchain traerá gigantescos beneficios para los coches y las personas, pero la velocidad a la que van a generalizarse sus aplicaciones dependerá en gran medida de la llegada del 5G, especialmente en lo que concierne al automóvil. Cuando la siguiente fase de la telefonía inteligente esté desplegada, la velocidad de conexión será hasta 120 veces mayor que la actual, el coche autónomo podrá ser una realidad y gran parte de lo que haremos en el habitáculo mientras nos desplazamos sin conducir podrá estar basado en la tecnología Blockchain. 

"Más que la trazabilidad, a los fabricantes les conviene explorar las posibilidades de esta tecnología para auditar las actualizaciones de software. Algunos coches de hoy tienen 100 millones de líneas de código en su programación y cuando la movilidad autónoma se extienda, la complejidad de los programas y sus actualizaciones incluirán decisiones a vida o muerte", recuerdan desde IBM. Esperemos que estas decisiones lleguen tan rápido como lo está haciendo el futuro.