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Mitsubishi Outlander PHEV 2016 por km77.com

Km77 Km77 25/01/2016 km77.com

Al igual que el resto de la gama Outlander 2016, la versión híbrida enchufable PHEV (de Plug-in Hybrid Electric Vehicle) ha recibido algunos cambios. Los dos más destacables son su nuevo aspecto y un precio muy inferior.

En la carrocería cambia el frontal (faros, aletas, parrilla y paragolpes) y la parte posterior (pilotos y paragolpes). Algunos elementos son distintivos de esta versión, como la moldura en la parte inferior el paragolpes delantero, la parrilla con un cromado más oscuro, el listón cromado que recorre la parte inferior de las puertas, la antena (de tipo tiburón), las llantas, el paragolpes trasero —que está pintado en vez de ser gris— y la ausencia de molduras de plástico en los pasos de rueda.

El Outlander PHEV 2015 con el nivel de equipamiento Kaiteki (el más abundante de los dos que había) tenía un precio final de 41 000 €, incluida la ayuda estatal del plan MOVELE. La versión 2016, que sólo está disponible con este nivel Kaiteki (Motion desaparece), tiene un precio de 35 020 € (ficha con el precio, datos técnicos y el equipamiento). Semejante reducción no se debe a que ahora esté menos equipado (hay cambios que detallamos más adelante), ni a que las ayudas estatales a la compra de un coche electríco hayan aumentado sustancialmente —en el caso del Outlander, tiene 200 € más que antes, dado que el actual plan MOVEA (más información) aporta 3700 en vez de los 3500 del MOVELE—. La clave está en que Mitsubishi hace un descuento de 8975 € para que el Outlander PHEV pueda beneficiarse del plan MOVEA, que exige que el precio del coche antes de impuestos sea inferior a 32 000 €.

Mitsubishi Outlander PHEV 2016. Exterior © Proporcionado por Km77 Mitsubishi Outlander PHEV 2016. Exterior

En estas condiciones, el Outlander PHEV se convierte en una alternativa a modelos con sistemas de impulsión tradicionales —como el Honda CR-V, el KIA Sorento o el Land Rover Discovery Sport— dado que su precio es incluso inferior al de alguno de ellos. De hecho, el Outlander PHEV Kaiteki cuesta menos que el Outlander con motor Diesel y el mismo nivel de equipamiento (ficha comparativa).

El conjunto híbrido es el mismo que antes —un motor de gasolina y dos eléctricos que dan 203 CV de potencia máxima— pero hay cambios en la gestión electrónica con los que se logran algunas mejoras: la aceleración de 0 a 40 km/h ha disminuido de seis a cuatro segundos (curiosamente, la aceleración de 0 a 100 km/h sigue siendo la misma: 11 s). El consumo medio homologado cuando el Outlander funciona como híbrido (combinando los dos tipos de motores) es de 5,5 l/100 km, tres décimas mejor que antes. Cuando probemos el coche durante una semana mediremos el consumo en condiciones reales.

Uno de los motores eléctricos impulsa las ruedas traseras. De este modo Mitsusbishi consigue un sistema de tracción total sin necesidad de utilizar un eje de transmisión que recorra el coche longitudinalmente. La interacción entre los tres motores es variada y está explicada con detalle en la información del Outlander 2013.

Mitsubishi dice haber mejorado notablemente el aislamiento acústico. Yo necesitaría conducir ambos, el viejo y el nuevo, seguidamente para poder afirmarlo pero, independientemente de esto, es innegable que el Outlander PHEV es un coche muy silencioso, tanto cuando circula en modo eléctrico como cuando lo hace con el motor de gasolina funcionando.

El equipamiento es distinto que en el PHEV anterior. Ahora no tiene techo solar y los asientos no están tapizados completamente de cuero, si no que lo están en cuero y Alcantara (sujetan más y se limpian peor). También ha dejado de tener regulación eléctrica para los ajustes del asiento delantero pero se mantiene la calefacción. Por el contrario, ahora trae los siguientes elementos nuevos: un sistema de cámaras para facilitar las maniobras, el volante está calefactado, el retrovisor interior se oscurece automáticamente, lleva alarma antirrobo y un nuevo sistema que impide acelerar si, al estar parado, detecta un obstáculo cerca (el alcance es cuatro metros).

En el habítaculo, además de las diferencias de equipamiento, cambia la parte inferior de la consola, que ahora en vez de un hueco entre el salpicadero y los posavasos hay una fila de botones (en la versión española sólo se utiliza uno, el resto son tapas de plástico, como el de la versión japonesa de esta imagen). El Outlander PHEV es un coche amplio, especialmente en lo referente al espacio para las piernas en las plazas traseras y que no se puede adquirir con siete plazas, ya que el lugar que ocupan estas en el Diesel se encuentra el motor eléctrico trasero.

Mitsubishi Outlander PHEV técnica © Proporcionado por Km77 Mitsubishi Outlander PHEV técnica

La recarga de la batería se hace mediante la conexión de la misma a la red eléctrica. Una recarga completa requiere de cinco horas de conexión en un enchufe convencional (de 230 V y 10 A). El tiempo de recarga se puede reducir instalando un cargador de pared (wallbox) que permita la recarga a 16 A; entonces es necesario tener el coche cargado durante tres horas y media. Además, el Outlander lleva una segunda conexión (de tipo CHAdeMO) que permite la recarga del 80 % en media hora, pero requiere enchufarlo a puntos de recarga rápidos que suelen estar sólo en algunas gasolineras y no en centros comerciales o aparcamientos. Un (posible) inconveniente es que el cable de recagara no tiene ningún sistema que permita quitarlo libremente y, por tanto, se puede robar sin ninguna dificultad. En otras marcas, queda bloqueado.

El uso del Outlander en modo eléctrico —la autonomía homologada es 52 km pero, como ocurre en los coches con motor de combustión, es un valor dificilmente lograble en la vida real— es más económico que el del Diesel. Según los datos proporcionados por Mitsubishi, con una tarifa eléctrica normal, el coste por kilómetro es de 2,71 €/100 km. Y utilizando una tarífa con discriminación horaría, de sólo 0,77 €/100 km. El coste real será ligeramente mayor, porque en estos calculos no se han tenido en cuenta las pérdidas durante la recarga. Y este coste es válido mientras la utilización sea exclusivamente eléctrica.

Además del gasto de uso, este tipo de vehículo se beneficia de algunas ventajas: aparcamiento gratuito en zonas reguladas (sólo en alguna ciudad), exención de peajes en las autopistas de entrada/salida a Barcelona (cuyo titular es el gobierno autonómico), acceso a áreas restringidas a residentes y circulación permitida por los carriles BUS-VAO o en cualquier vía en días de restricciones por contaminación (Madrid) o un impuesto de circulación que suele ser más asequible.

La batería del sistema híbrido está colocada en la parte inferior del chasis, bajo el habitáculo. Por ello, los asientos quedan 4 cm más altos que los del Outlander Diesel. Tiene 12 kWh de capacidad de los que se usan 8 kWh para aumentar su vida, un tipo de gestión habitual en los coches híbridos y eléctricos. La batería está formada por varios módulos y, a diferencia de otras marcas, es posible reemplazarla por bloques, no en su totalidad si se produce un fallo en uno de ellos. Este componente tiene 8 años de garantía (o 160 000 km), mientras que el resto del coche está garantizado por cinco años.

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