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Probamos el Audi SQ7: Te dejará sin palabras

Logotipo de Car and Driver Car and Driver 10/10/2017 Car and Driver
© Proporcionado por Hearst Magazines S.L.

Te vas a hacer una idea de lo bestia que es el Audi SQ7 con el siguiente dato: su motor tiene un par de 91,8 kilográmetros, exactamente el mismo que homologa ¡un Ferrari LaFerrari de 963 caballos! Lo curioso es que el SUV germano ni es híbrido ni se alimenta de gasolina; en realidad, el gasóleo recorre las 'venas' del V8 turbo que le da vida. ¿Cómo te quedas? A cuadros seguro… Aún no hemos terminado con las sorpresas ya que su propulsor tiene 'sólo' 435 caballos, es decir, menos de la mitad que los del biplaza italiano, el hypercar que nos ha hecho olvidar al ya mítico Enzo. Pero al Audi no le interesa ser un supercoche al uso aunque sus cifras apuntan lo contrario. De hecho es tan diferente a lo que imaginamos cuando hablamos de un deportivo que bajo sus 5,07 metros de largo se ha configurado un habitáculo que da cabida hasta siete personas gracias a la tercera fila de asientos disponible.

Así pues, este todocamino es tan particular que en su carrocería SUV se dan la mano detalles funcionales con otros muy racing. Como ya conocemos el lado práctico del modelo gracias a otras versiones del Q7 que han pasado por nuestras manos, vamos a centrarnos en el comportamiento, en el que este Audi va a dejarnos literalmente sin palabras. 

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Dotado a la última

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Volviendo a sus dimensiones exteriores, resulta curioso que un coche de este tamaño entre y salga de los parkings más estrechos sin apenas hacer maniobras y eso que el ancho es de casi dos metros. Pero lo que realmente nos llama la atención es lo que sucede cada vez que llevamos el gas a fondo. No hace falta ir con el programa Dynamic, el más 'radical' de todos, para ver que el morro del SQ7 se levanta y nuestro cuerpo se pega al comodísimo asiento rematado en un cuero opcional con costuras romboidales, por el que hay que desembolsar 1.460 euros. En apenas cinco segundos, la aguja del velocímetro ha alcanzado los 100 kilómetros/hora y, aunque en realidad parece que el tiempo ha sido inferior por la 'explosión' de sonido que llega hasta el habitáculo junto a ese particular 'caballito' del eje delantero, la progresividad es tal que echamos en falta la famosa 'patada' de los antiguos TDI bomba inyector, y no será por falta de par.

Precisamente hacer fácil la conducción es una de las virtudes del SQ7. Transmite buen feeling a quien está a los mandos, a pesar de que la dirección eléctrica peca de ser poco informativa como se aprecia en cualquier secuencia de curvas enlazadas. Afortunadamente, la alegría con la que cambia de apoyo vuelve a ser elogiable, aunque nuestro SQ7 tiene 'truco' porque le ayudan tres sistemas que se venden agrupados en forma de pack por 7.550 euros: el eje trasero direccional, el diferencial posterior deportivo y el control antibalanceo. Sumado a la suspensión neumática y a la tracción quattro –ambos de serie–, el Audi SQ7 tiene un conjunto de mecanismos que se encargan de mantener constantemente la estabilidad del vehículo minimizando el marcado carácter subvirador del que siempre hace gala. Conviene resaltar que la amortiguación tiene hasta una posición off road, elevando varios centímetros la altura al suelo, aunque las excursiones fuera del asfalto son poco recomendables.

El Audi SQ7 gira muy bien; la dirección tiene 2,5 vueltas entre topes

© Proporcionado por Hearst Magazines S.L.

Suma y suma y…

¿Suena frívolo que nos parecen hasta razonables los 113.130 euros que vale este 'gigantón'? Puede, pero pocos coches ofrecen deportividad, calidad y espacio interior a estos niveles como lo hace el Audi.

Ahora bien, nuestra unidad de pruebas sobrepasa los 160.000 euros de largo, un precio demasiado elevado aunque justificado por extras como las llantas de 22 pulgadas con neumáticos en medida 285/35 –3.685 euros–, la pintura azul efecto perla –4.445 euros–, el audio Bang&Olufsen 3D –7.810 euros– o los frenos cerámicos –10.800 euros–, estos últimos realmente interesantes si pensamos en detener con firmeza las casi dos toneladas y media de peso del Audi SQ7, no sólo si tenemos un estilo de conducción ligero, sino cuando toca usarlo de forma frecuente evitando que aparezca el fadding. Metidos en estas cifras, ¿qué son 11.000 euros? Calderilla…

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