Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

"Es inofensivo": compañeros del grupo de WhatsApp hablan del 'francotirador'

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 08/11/2018 Roberto R. Ballesteros
Mossos d'Esquadra. (EFE) © EFE Mossos d'Esquadra. (EFE)

Manuel Murillo, el supuesto francotirador detenido por los Mossos d'Esquadra en Terrasa que aseguró que quería matar al presidente Pedro Sánchez, era "inofensivo". Así al menos lo describen algunos miembros del grupo de Whatsapp que el ciudadano compartía con varios aficionados a las armas. Murillo tenía 63 años, era vigilante de seguridad y, a entender de uno de los que pertenecían al citado grupo de mensajería, ya había hecho "bromas" similares en otras ocasiones.

En general, continúa, el cachondeo en torno al Gobierno y a lo que había hecho respecto al Valle de los Caídos era un tema recurrente en el citado grupo de Whatsapp. "Lo comentó en tono de guasa", explica el entrevistado sobre la supuesta intención que expresó el detenido en relación a Pedro Sánchez. "Solía haber bromas de este tipo con frecuencia, como hay en todos los grupos de Whatsapps", añade el compañero de canal de mensajería, que admite que la camarilla estaba conformada por gente de ideología similar. "El 90% de derechas", explica el declarante, que niega que Murillo fuera cazador, como ha oído en los medios.

"Era un aficionado, que tiraba a tiro olímpico los fines de semana y solo los fines de semana; durante su trabajo de vigilante ni siquiera llevaba arma", asegura el mismo interlocutor, que confiesa que las bromas relativas al Valle de los Caídos se multiplicaron en los últimos días en el grupo y no solo por parte del detenido por los Mossos, que tras registrar su casa encontraron 16 armas de fuego cortas y seis más largas. Desde los Mossos explican que hay más indicios además del mensaje de Whatsapp, pero que en este momento no tienen información que puedan comunicar al respecto.

En la misma línea apuntada por el compañero de grupo de Whatsapp se ha expresado también el presidente del Club de Tiro de Terrasa, Manuel Moreno, en una entrevista con TV3. Moreno, que conocía al arrestado, ha cuestionado abiertamente que éste fuera un "francotirador", como han descrito los investigadores de los Mossos. En concreto, ha definido al Murillo como "un tirador mediocre, de cuarta categoría" que disparaba con arma de aire comprimido, un perfil muy lejano al que tendría un francotirador profesional.

Moreno ha reconocido que hace unos díez días los Mossos se personaron en la entidad y preguntaron si el ahora detenido era socio del club y si tenía armas almacenadas en las instalaciones. Tras esta visita, ha admitido el presidente del Club de Tiro, la agrupación le abrió un expediente informativo con el fin de aclarar la situación.

Murillo, que en estos momentos se encuentra detenido por querer matar al presidente del Gobierno, es hijo de Manuel Murillo Iglesias, el último alcalde franquista de la localidad de Vallès Occidental, que ocupó el cargo de presidente de la corporación municipal entre 1962 y 1979. El arrestado es un gran deportista y ha obtenido premios en Rubí y en el resto de la comunidad autónoma. Fue subcampeón de Cataluña y de España en 1992 y campeón de España en la carrera de 100 kilómetros varios años.

Desde Vox aseguran que la persona que alertó a las autoridades del mensaje que había enviado Murillo fue una coordinadora local del partido presidido por Santiago Abascal en Barcelona. La formación explica también que el detenido no ha sido nunca afiliado a Vox.

En prisión desde el 21 de septiembre

Murillo fue detenido el pasado 21 de septiembre y desde entonces se encuentra en prisión provisional por orden del Juzgado número 3 de Terrasa por los delitos de conspiración para cometer atentado y tenencia ilícita de armas. El instructor ha mantenido al margen el delito de odio porque entiende que no hay indicios suficientes que acrediten su comisión, aunque sí ha denegado por dos veces la libertad provisional reclamada por el arrestado a pesar de que éste alegó que no iba a fugarse porque tenía una madre con demencia y una hermana con esquizofrenia que requerían de su presencia.

El juez argumentó que debía seguir en prisión porque consideró indicios suficientes los mensajes de Whatsapp y el hallazgo de las armas en su casa "con abundante munición". "No le ha cabido duda al instructor de la seriedad del propósito del investigado de llevar a efecto el crimen planeado por el mismo, proponiendo el modo de llevarlo a cabo, el material con el que cuenta para ello, sus habilidades como tirador, lo certero que sería para privar de la vida a su objetivo, recabando solo para asegurar su propósito información sobre el momento y el lugar en que se realizaría".

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon