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La resaca de fin de curso independentista

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 05/08/2022 Isabel Garcia Pagan

El Govern se ha ido de vacaciones sin fiesta de fin de curso, no porque no se programara un almuerzo de los consellers con el president este lunes sino porque se suspendió pocos días antes sin motivo oficial alguno. La agenda cuadraba sobre el papel pero en Junts no parecía que fuese el momento de festejos con los socios de ERC tras votar la suspensión de Laura Borràs como presidenta del Parlament. Más aún cuando en la ejecutiva extraordinaria del partido, los consellers Jaume Giró, Lourdes Ciuró y Gemma Geis se sumaron a quienes pedían a su presidenta un paso al lado, como planteaban también Josep Rius, Albert Batet o el adjunto a la secretaria general David Saldoni.

Reunión del Consell Executiu. GOVERN 02/08/2022 © GOVERN / EP Reunión del Consell Executiu. GOVERN 02/08/2022

La partida de Borràs sigue en marcha, ahora sólo dentro de Junts –incluso aprovechando ausencias por vacaciones en la cúpula– mientras ERC espera a comprobar la fuerza de Jordi Turull. El exconseller intenta que las aguas vuelvan al cauce al estilo convergente. El nostre mal no vol soroll … si no fuera porque, tras las derrotas en las dos etapas del congreso de Junts y la suspensión parlamentaria, la troupe Borràs sobrevive gracias a la respiración asistida del ruido en las redes sociales.

Turull apoyó a Borràs en su decisión de parapetarse en el Parlament y Junts no propondrá una nueva presidenta –dejando la institución en situación de interinaje– pero también marcó territorio. Frenó el debate sobre la salida del Govern a cuenta de Borràs: a finales de agosto la ejecutiva abordará en unas convivencias la auditoría sobre el pacto con ERC y la conclusión se trasladará al consell nacional de septiembre. Ese es el timing político. Luego está la autoridad moral.

A finales de mes, Junts abordará en unas convivencias la auditoría sobre el pacto con ERC; habrá decisiones

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Con tanta sutileza como claridad, Turull relató entre sus peores recuerdos políticos el día en que el recién elegido president Quim Torra acudió a la cárcel a pedirle a los “consellers legítimos” que renunciaran. La Generalitat estaba intervenida y sólo un Govern clásico devolvería el autogobierno. Se lo concedieron. Torra, expresident e inhabilitado, acompañó a Borràs en su suspensión y pidió sin reparos que Junts abandonara el Govern. Y entre los consellers corre una pregunta: ¿Por qué no proponen abandonar la Mesa del Parlament? Es ahí donde se votó la suspensión con los votos de PSC, ERC y la CUP. La representante de Junts es Aurora Madaula, y defiende salir del Govern.

Teniendo en cuenta que el 58% de los catalanes no sabe qué partidos componen el Consell Executiu o no aciertan en la combinación de siglas, las “batallitas” que Pere Aragonès llama a aparcar pesan en la mochila de todo el independentismo. Es un problema para ERC que se extienda el “todos son iguales”. De ahí la contundencia en el discurso contra la corrupción, enfocado a Borràs, y el anuncio de un nuevo curso cargado de iniciativas para salvar el suspenso en los sondeos.

No hay reconciliación con la mesa de diálogo y puede marcar el curso de la relación entre los socios, más allá del caso Borràs

“El Govern va bien, el partido….”. Es el mantra oficialista en Junts. Pero tampoco es un diagnóstico exacto. No hay reconciliación con ERC sobre la mesa de diálogo. La tesis del president es que Junts no participa en la negociación pero el Govern sí”, algo que niegan en Junts hasta el punto de rechazar que los pactos se firmen bajo membrete de la Generalitat. Además, en las intervenciones del vicepresident Jordi Puigneró, Giró, Ciuró y Geis en el último Consell Executiu se subrayó que el acuerdo del Govern sobre la composición de la mesa recoge que su objetivo es defender la amnistía y el derecho de autodeterminación y que, por ejemplo, el blindaje del catalán en el ámbito educativo debería abordarse en otros espacios.

Aragonès mantiene la confianza en los consellers de Junts pese a la incertidumbre de la resaca Borràs. Giró ya ha puesto en marcha una discreta segunda ronda de contactos en busca de apoyos para los presupuestos de la Generalitat, dispuesto a dar la batalla incluso dentro de Junts. La CUP se ha autodescartado y, aunque el pacto más barato sería con el PSC, ERC no quiere atarse de antemano a los socialistas en Madrid. Así que la navegación sólo tiene un destino, los comunes, y varias certezas. 1. Suprimir el impuesto de sucesiones, a pesar de Junts, no está sobre la mesa. 2. Otra cosa es intentar un gesto con el de patrimonio, aumentar los sueldos de los funcionarios y ajustar la presión a las rentas más bajas. 3. ERC no puede permitirse encallar en los presupuestos, aquí y allí, ni en la mesa de diálogo. Antes Junts tomará decisiones y no sólo por Borràs.

Govern con corbata; convivencias, sin (en octubre)

Antes de irse de vacaciones, Pere Aragonès hizo pasar a todos los consellers por su despacho. Fueron reuniones de trabajo bilaterales que el martes se pusieron en común en el Consell Executiu. El último Govern antes del parón veraniego fue especialmente extenso y hasta tenso pero también hubo tiempo para el humor y dejar constancia entre risas de la desobediencia a las recomendaciones de Pedro Sánchez de no emplear corbata en el Consejo de Ministros. En Palau, Aragonès, el vicepresident Puigneró y los consellers Giró y Elena no renunciaron a la corbata. Donde sí desaparecerá es en las nuevas las convivencias del Govern tras las citas de la Vall d’en Bas y Pedralbes. El encuentro de trabajo será en octubre, pasado el debate de política general y el quinto aniversario del 1-O.

El futuro de los seis asesores de Borràs

Laura Borràs ha sido suspendida como presidenta del Parlament pero no ha recogido su despacho en la Cámara catalana ni los seis cargos de confianza adscritos a la presidencia han cesado tras la decisión de la Mesa. Sus sueldos van de los 6.300 euros mensuales del jefe de gabinete a los 3.400 de los dos técnicos. El acuerdo que apartó del cargo a la presidenta incluyó un mes de tregua para el personal eventual que trabajaba en su oficina y que ahora está de vacaciones. En septiembre se debería resolver su situación, teniendo en cuenta que las funciones de Borràs las asume la vicepresidencia primera y ya cuenta con cuatro asesores y asistentes. La presidenta de Junts pasó el lunes por el Parlament. Acudió en su propio coche, con una escolta de mossos en otro vehículo.

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