Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Marcela Topor, la esposa de Puigdemont, en la cuerda floja

Logotipo de El Mundo El Mundo 12/01/2018 elmundo.es
El ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, llega al Parlament acompañado de su esposa Marcela Topor / EFE © EFE El ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, llega al Parlament acompañado de su esposa Marcela Topor / EFE

Han transcurrido dos años desde aquella foto. En el hemiciclo del Parlament de Catalunya, Marcela Topor estampaba un beso de tornillo a su esposo, quien acababa de ser elegido presidente de la Generalitat por expreso deseo de los necesarios votos de la CUP, ante la mirada maquiavélica de su antecesor, Artur Mas. 728 días y la flamígera pareja pende de la cuerda floja no solo por la rocambolesca huída y los cargos judiciales que pesan sobre él, sino por la precariedad de su montaje mediático; es decir el sustento de ella, hecho posible (nóminas, dietas y prebendas aparte) gracias al montante de 12,3 millones de euros públicos recibidos entre 2008 y 2014, más 2,53 millones de los mismos en el último ejercicio contabilizado (2016), en virtud de subvenciones y publicidad institucional según consta en los registros del Boletín Oficial de la Generalitat.

El montaje lleva por nombre Hermes Comunicacions, el grupo propiedad de El Punt Avui (cuarto en tirada de los cuatro diarios de ámbito catalán, pero el más subvencionado), de su canal de televisión (pendiente de un expediente sancionador por no cumplir los mínimos requisitos) y de la revista en habla inglesa que el fugado president pergeñó en 2004 a medida de su esposa y sus afanes propagandísticos, Catalonia Today.

El Punt Avui, mascarón de proa de Hermes Comunicacions, aborda esta misma semana el primer ERE tras la era Puigdemont (dos en su era previa), que prevé liquidar a casi un 50% de la plantilla además de mandar a su práctica totalidad a tele trabajar a casa, porque cerrará todas sus sedes en el transcurso de dos meses a excepción de la central en Gerona. El mensual del que Marcela (ex primera dama) Topor es directora, una revista a todo color que tira apenas 3.000 ejemplares y en cuyo staff figuran corresponsales y divulgadores internacionales de gran relumbrón, Catalonia Today, ¿tiene razón de ser tras la sangrienta criba de empleados del grupo?

Quise preguntárselo al comité de empresa pero me pusieron en comunicación con el consejero delegado del grupo. Insistí varios días seguidos, pero el comité estaba de vacaciones, dijeron. Pregunté por Topor en redacción y me indicaron que solo me respondería por mail (lo estoy esperando). Vendría bien repasar quién es esta elegida dama, de nacionalidad rumana antes que catalana (jamás admitiría la española), y por arte de qué gracia se convierte en directora de prensa, cabeza de opinión (editora) y entrevistadora estrella en el canal televisivo del mismo holding mediático.

Marcela Topor, 40 años, llegó a Girona a finales de los 90 como actriz de una compañíaamateur que hacía sus bolos en el festival de teatro de la ciudad. Se conocieron. Él ya por entonces había echado a volar su ambición propagandística internacional, fundador de la Agència Catalana de Notícies, periodista sin título Carles Puigdemont, que de ser corrector de pruebas y de forma autodidacta llegó a jefe de área en Punt Diari, fusionado a fuerza de independentismo gironés en 2011 con Avui, decano en lengua catalana.

Corre el año 2004 y la locura egregia de Puigdi (así lo ha bautizado la prensa catalana a más señas) le lleva a fundar un mensual en inglés, Catalonia Today, cuya dirección encarga al corresponsal del británico The Times, Stephen Burgen, afín a la causa secesionista. Nombra editora a su amada, traductora del rumano al inglés, además de actriz amateur, de físico proteico pero bien repartido, y se casan. La pareja adquiere un chalet en la urbanización Girona Golf, tiene dos hijas, Magalí (10 años hoy) y Maria (8), y él es elegido alcalde independentista de la ciudad, que convierte en fuerte comanche, ayudado por la ley electoral española: los votos en Girona cuenta más o menos el doble que en Barcelona para conseguir diputado a las cortes autonómicas.

Se les vio por última vez la noche de fin de año 17, en el trastierro de Bruselas, brindando. Esta tarde, pese a haber intentado localizarla en su sede de trabajo, no pudimos hablar con ella pero sabemos de fuentes fidedignas que sí estaba en Cataluña, "lo que no sabemos es dónde pasará Reyes". Intentamos que el comité de empresa, en tan conflictiva situación, nos aclarara el futuro laboral de la ex primera dama, pero sin pedirlo nos pasaron hilo telefónico con el consejero delegado del grupo, Joan Vall i Clara, que profundamente ofendido por las preguntas rebatió: "Catalonia Today es un mensual que a día de hoy solo tiene tres trabajadores en régimen general (uno de ellos, Topor, y pese a la nómina de 24 que figuran en la web bajo el epígrafe staff, o sea plantilla). Y nunca ha recibido subvenciones porque no se ajusta a los requisitos de uso de la lengua catalana".

El Punt Avui está a las puertas de su primer ERE tras el bienio Puigdi, y después de que en el último ejercicio contabilizado, el de 2016, tuviera unos beneficios de 345.000 euros pese al descenso de las ventas y la publicidad (actualmente la compra en quioscos no llega a los 9.000 ejemplares). La razón es muy simple: fallo en el suministro, el 155 les ha congelado las subvenciones y la publicidad institucional que arriba cifrábamos. "Estamos viendo cómo actuamos judicialmente contra la Generalitat", declara el consejero delegado. ¡¿Contra la Generalitat?!, no puedo dejar de exclamar, ingenuamente sorprendida. "La Generalitat continúa existiendo, aunque su gestor sea ahora el señor (Bermúdez de Castro, no lo nombra) Estado español. Hubo un concurso público y unos requisitos cumplidos y un decreto publicado en el Boletín Oficial de la Generalitat (ejercicio 2017), y de golpe y porrazo llegan estos señores y dicen que se olvidan de lo pactado y que dejan caducar los decretos suscritos, que son un histórico. Vamos a estudiar cómo demandar judicialmente este incumplimiento".

Ha sido una Navidad dura para la familia Puigdemont Topor, que sí pudieron celebrar el fin de año, juntos en Bruselas, y brindar por una cuestionable prosperidad en el venidero 18. Peores carbones les auguraban la víspera de Reyes, con la inmediata puesta en marcha del ERE en el grupo mediático agitprop del independentismo donde ella es un alto cargo. ¿Cómo lo lleváis?, preguntó a compañeros de El Punt Avui en Barcelona. "Con el ERE de vacaciones (ellos de guardia), hasta que se ponga en marcha". Tal vez entonces, dios, qué dios, pueda repartir justicia.

MÁS EN MSN

-Abogados de Puigdemont sondearon al Supremo para su retorno a España

-Puigdemont recuerda que el TC avaló la reforma del reglamento del Parlament

Lo mejor de MSN en cualquier dispositivo




Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon