Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Pugna sin cuartel entre Santamaría y Casado a una semana del congreso

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia hace 3 días
Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, candidatos a la presidencia del PP © Image LaVanguardia.com Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, candidatos a la presidencia del PP

La imagen de Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado sentados juntos, departiendo, riendo en la cena de verano del partido es una cosa, y otra bien distinta los recados que se envían por separado, ante las cámaras, en plena campaña por la presidencia del partido. Desde que surgiera esta foto, pareciera que la pugna entre ambos se ha recrudecido, hasta el punto de trasladarse al barro, por las acusaciones mutuas y los reproches a cuenta de la edad de cada uno, su género, las respectivas responsabilidades meses atrás, Catalunya o los apoyos con los que cuenta cada uno. Todo bastante alejado de las ideas o lo ideales.

Sin querer predeterminar quién empezó la pelea, lo cierto es que hay un punto de inflexión que tiene que ver con los apoyos con los que cuenta cada uno, sobre si los compromisarios que tiene bajo control la descartada precandidata María Dolores de Cospedal se han pasado a un bando o al otro. Mientras la exministra guardia silencio y elude un pronunciamiento expreso, Casado y Santamaría venden cada uno su piel. El primero asegurando que cuenta con barones afines a la extitular de Defensa, como el exministro Juan Ignacio Zoido, y la segunda recordando que, como mujer, hay muchos afines a Cospedal que prefieren apostar por otra fémina en lugar de hacerlo por Casado. Y así todo. 

Fotografía facilitada por el Partido Popular de sus candidatos a la presidencia del partido, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado (d), durante la cena del Grupo Popular celebrada en Madrid. © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Fotografía facilitada por el Partido Popular de sus candidatos a la presidencia del partido, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado (d), durante la cena del Grupo Popular celebrada en Madrid. Fotografía facilitada por el Partido Popular de sus candidatos a la presidencia del partido, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado (d), durante la cena del Grupo Popular celebrada en Madrid.(David Mudarra / EFE)

El candidato dice tener “una convergencia en el programa y de país” con Cospedal, hasta el punto de que “su equipo es verdad que está colaborando con el mío”. Pero Santamaría replica sin cuartel, sorprendida de que su rival sepa con cuántos apoyos contaría “antes de recibir los nombres de todos los compromisarios”, lo cual no deja de llevar implícita una sospecha de tongo. “Hay que ser muy prudente, muy riguroso. Yo no voy a decir los cálculos que tengo, pero sí le digo al señor Casado que en lugar de compromisarios que sumar estudie cómo sumar al partido, porque a lo mejor se lleva sorpresas”, advirtió este mismo miércoles la exvicepresidenta.

De hecho, Santamaría incluso ha desvelado que ha hablado en estos días con Cospedal, al igual que “con la inmensa mayoría de los candidatos”, pero ha declinado “revelar la conversación con ninguno de ellos”. Mientras, Casado ha tratado de defenderse asegurando que él no multiplica compromisarios, sino que intenta “sumar adhesiones”, pero acto seguido ha tratado se acercar al mirlo blanco de este proceso, Alberto Núñez Feijóo, al asegurar de nuevo que el líder del PP gallego, con él “será lo que quiera, cuando quiera y como quiera”.

“Yo no voy a decir los cálculos que tengo, pero sí le digo al señor Casado que en lugar de compromisarios que sumar estudie cómo sumar al partido, porque a lo mejor se lleva sorpresas”

Santamaría también ha usado la baza de haber sido la lista más votada en primera vuelta por los militantes para tratar de convencer al indeciso de que conviene hacer caso a las bases. Pero Casado alega que la victoria de su rival fue pírrica, de menos del 2% de votos de diferencias, apenas un millar de militantes. En seguida que se le saca el tema reclama un debate de más calado, ideológico, de políticas, al tiempo que garantiza que no va a haber lista unitaria pese a las presiones, y de paso trata de pescar en río de su rival comparándose con Rajoy: “En eso he aprendido de Rajoy, yo aguanto lo que me echen”. 

Pero Santamaría ha recordado palabras como la del portavoz del PP en el Senado, José Manuel Barreiro, que ha abogado “por una candidatura de integración en la persona que ha ganado las primarias de los militantes”, al igual que él hizo cuando en el año 2005 tuvo menos avales que Feijóo y, sin pasar a la siguiente ronda, fue con el ahora presidente regional de número dos. “Nos ha dado un ejemplo histórico de cómo él hizo las cosas, salieron bien y ahora ven lo bien que está el partido en Galicia, y creo que es un buen ejemplo para mirarnos todos”, ha destacado la candidata.

“El señor Pablo Casado vende que es joven, y eso se arregla con el tiempo, yo soy mujer y eso ya no se arregla con el tiempo”

La negativa de Casado a unirse a Santamaría en una candidatura unitaria es lo más inocente que sale por la boca del candidato, que no tiene dudas en replicar la supuesta baza Santamaría no duda en usar en la contienda por el mero hecho de ser mujer. “El señor Pablo Casado vende que es joven, y eso se arregla con el tiempo, yo soy mujer y eso ya no se arregla con el tiempo”, presumía este miércoles. La respuesta de su rival ha sido contundente: “No doy crédito”, ha lamentado en primer lugar, para después asegurar que esta consideración resulta “una ofensa hacia las mujeres”.

Santamaría sostiene que el 63% de los afiliados quiere que gane una mujer, porque apoyaron una candidatura femenina en la primera vuelta, algo que a Casado le ha enervado: “Pensar que a alguien se le elige por el hecho de ser mujer es algo que en la Europa del siglo XXI es, cuanto menos, extraño”, ha criticado, para después lamentar que “la otra candidatura tenga exclusivamente como argumento las normas o ser mujeres”, mientras que él defiende que en el PP se apueste por el talento independientemente de que se sea hombre o mujer. ¿De verdad sólo tenemos como argumento por parte de la otra candidatura que es mujer?”, ha preguntado retóricamente. 

“Me encanta que los expresidentes del Gobierno hablen bien de mí. Yo defiendo el legado de Fraga, Aznar y Rajoy”

El apoyo del los expresidentes del partido también es objeto de reproche. A Casado se le adjudica el beneplácito de Aznar, mientras que a Santamaría, el de Rajoy, pero como este se mantiene callado y respetuosamente imparcial en la contienda, Casado lo aprovecha para generalizar: “Me encanta que los expresidentes del Gobierno hablen bien de mí. Yo defiendo el legado de Fraga, Aznar y Rajoy”, ha pregonado. 

Y por supuesto, la cuestión catalana es otro de los motivos de afrenta. Casado ha recibido los azotes de alguien tan fiel a Santamaría como el exdelegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo, que hace sólo unos días cargaba sin temblar contra Aznar y Casado a cuenta de la cuestión catalana. Al expresidente le acusaba de ser el que más cedió ante el independentismo con sus pactos de gobierno con Jordi Pujol, y al segundo le recordaba a su “amigo Casado” que él no estuvo allí, en la gestión del Gobierno con la llamada operación diálogo.

El menosprecio de Millo ha tenido réplica por parte de Casado, quien también ha tachado sarcásticamente de “amigo” al exdelegado, y le ha recordado que en cuanto a partido él se ha partido la cara frente al independentismo cada lunes, en la rueda de prensa posterior a cada ejecutiva del PP. “Mi amigo Enric Millo tampoco puede aportar mucho”, ha arremetido, antes de señalar que “me he enfrentado a las críticas de Puigdemont, de Torra, y al intento de reprobación de Tardà”. 

“Me he enfrentado a las críticas de Puigdemont, de Torra, y al intento de reprobación de Tardà”

Y sobre la operación diálogo, Casado ha recordado que “no salió bien” y que la prueba más evidente fue que “el presidente lanzó el 155”. Pero “yo he estado dando la cara (por el partido) todos los lunes en las peores circunstancias”, mientras que “los viernes no se daba la cara por el partido”, ha afeado, en referencia a las ruedas de prensa de Santamaría tras los Consejos de Ministros. 

Casado no se ha detenido aquí. “Igual que se dice que tengo 37 años, que soy chico, y que no tenía responsabilidad en al operación diálogo, digo que no salió bien” y “prefiero no tener mochilas”. “Yo sí he dado la cara por el partido que aspiro a presidir”, ha insistido, al tiempo que ha acusado a Santamaría de lo contrario, de no haber “dado la cara por el partido porque no se siente orgulloso de él”.

El último de los dardos de Casado tiene que ver con algunas informaciones que señalan que Santamaría contaría con el apoyo de una abrumadora mayoría de cargos públicos, algo que ha sido interpretado por el candidato como un ofrecimiento de su rival. “Estoy viendo informaciones de que se están ofreciendo cargos a personas. Yo no he ofrecido ningún cargo”, ha garantizado, y “lo que quiero es que todo el mundo se quede y que haya más sitio para gente nueva”, ha defendido.


Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de La Vanguardia

image beaconimage beaconimage beacon