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Robó un póster en Corea del Norte y ha terminado en libertad con una severa lesión cerebral

Logotipo de Los Replicantes Los Replicantes 19/06/2017 Adrián Parrondo
© Proporcionado por Los Replicantes

El caso de Otto Warmbier ha estremecido a los medios después de que haya sido liberado tras pasar 15 meses en prisión. Durante todo este período, el joven estadounidense ha pasado de ser una alegre persona con un futuro prometedor, a sufrir una lesión cerebral que ha mermado gravemente sus capacidades.

Los médicos ahora están intentando descubrir qué sucedió para que Warmbier sufriese este problema y perdiese parte del tejido cerebral que ha ocasionado unos daños irreparables.

El juicio que llevó a la cárcel a Warmbier contó con varios elementos que fueron completamente controvertidos. El joven decidió realizar un viaje de tres días a Corea del Norte, un país donde las libertades son una mera quimera. Allí, según las autoridades del último país estalinista del planeta, el joven robó un folleto de propaganda. Los agentes le cazaron y le detuvieron, mientras que sus amigos pudieron abandonar el país sin problema.

Tras este suceso, llegó el juicio, donde la propaganda norcoreana se encargó de retratar con todo lujo de detalles al acusado agachando la cabeza frente a las fotografías de los líderes del país, Kim Il Sung y Kim Jong Il.

Otto Warmbier, durante su declaración ante la Justicia norcoreana © Proporcionado por Los Replicantes Otto Warmbier, durante su declaración ante la Justicia norcoreana

Durante la celebración del juicio, Otto 'confesó' que había robado la propaganda "para exponerla como trofeo en una iglesia estadounidense", algo que despertó las sospechas de que su confesión había sido completamente preparada por las autoridades y en contra de la voluntad del afectado.

Estas fueron las palabras textuales que el joven soltó en el juicio: "Nunca, nunca debí permitirme aceptar ese señuelo del gobierno de EE.UU. para cometer un crimen en este país. Espero que el Gobierno de EE.UU. nunca manipule a gente como yo en el futuro para que cometa delitos contra países extranjeros. Le ruego al Gobierno y al pueblo de la República Popular Democrática de Corea por su perdón. ¡Por favor, cometí el peor error de mi vida!".

La Justicia le halló culpable y le condenó a prisión, donde cumpliría una condena de 15 años de trabajos forzados por "actos hostiles" contra la nación asiática. La única prueba que había contra él, era un vídeo de poca resolución en el que aparecía una persona retirando un cartel. No se veía su cara. Para el juez fue suficiente.

Los padres, mientras tanto, sospechan que toda la historia fue completamente inventada, como si de un guión de cine se tratase, y sospechan que el Gobierno norcoreano se inventó todos los hechos para retenerle por ser estadounidense. Una forma de presionar al gobierno norteamericano para que rebaje las sanciones que están minando al régimen, que únicamente se sostiene a base de reprimir a su propio pueblo.

Una lesión que ha destrozado su vida con tan sólo 22 años

El joven ahora padece una lesión cerebral que ha destrozado parte del tejido cerebral. Cuando fue deportado a los Estados Unidos, el acusado se encontraba en estado de coma. "No muestra señales de entender el idioma o responder a órdenes verbales", ha afirmado el responsable del Programa de Cuidado Neurocrítico del Centro Médico de Cincinnati, que afirma que el joven se encuentra muy deteriorado.

Los padres esperan una respuesta contundente por parte de la Administración de Washington, ya que consideran que la Policía norcoreana le trató de manera salvaje y que por ello tiene la lesión que ha destrozado todo un futuro prometedor con tan sólo 22 años.

Otto Warmbier, detenido por las autoridades norcoreanas © Proporcionado por Los Replicantes Otto Warmbier, detenido por las autoridades norcoreanas

Corea del Norte se defiende, y afirma que el joven contrajo botulismo en la cárcel y que no pudieron evitar las secuelas que ahora padece. Además, afirman que el joven entró en coma después de tomar una pastilla para dormir al poco de comenzar con los trabajos forzados.

Los médicos han señalado que el joven no fue maltratado, ya que no presenta señales físicas de ello. Pero su estado actual es muy preocupante: no se comunica, y tan sólo es capaz de ejecutar un breve parpadeo espontáneo. 

Ahora, los médicos tan sólo esperan que pueda recuperarse en la medida de lo posible. Sus compañeros consideran que "estuvo en el lugar menos indicado en el momento menos indicado", y que todo sucedió porque Corea quería imponerse ante EE.UU. en un momento de tensiones crecientes.

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