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“El nuevo equilibrio llegará cuando EE UU y Cuba terminen la negociación”

EL PAÍS EL PAÍS 11/04/2015

© EDGARD GARRIDO (REUTERS) Luis Guillermo Solís fue politólogo antes que presidente de Costa Rica. Como participante en esta Cumbre de las Américas ha podido ejercer ambas miradas desde la tranquilidad que le da dirigir un país de inflación baja, crecimiento alto y moneda estable.

Pregunta. ¿Va a haber un nuevo equilibrio en Latinoamérica después del acercamiento entre Cuba y Estados Unidos?

Respuesta. Lo habrá al final del proceso. La cumbre es un hito, pero la dinámica no se agota aquí. El nuevo equilibrio llegará cuando termine la negociación y se normalicen las relaciones. Todo lo demás, incluido lo que ocurre con Venezuela, sigue su curso. Esta es un tarea a medio y largo plazo, donde los vectores de la negociación no pasan por las cumbres. Es un ejercicio bilateral. Atribuir a la cumbre un rol superlativo conduce a error.

P. ¿Contribuirá la nueva relación entre Washington y La Habana a la moderación del bloque bolivariano?

R. En el corto plazo, no; pero en el largo, posiblemente sí. A veces, los intereses nacionales no coinciden con las ideologías. Venezuela es una potencia petrolera mundial, con una agenda propia, y su relación con EEUU estará dominada por esa condición. La dinámica de las realidades bolivarianas no se alterará inmediatamente porque haya un acuerdo con Cuba. Solo con los años se podrán construir entendimientos.

Los procesos de intervención de EE UU no tienen que ver con partidos, sino con intereses

P. ¿Un republicano en la Casa Blanca supondría una marcha atrás?

R. No necesariamente. Los procesos de intervención de Estados Unidos no tienen que ver con partidos, sino con intereses. Y habrá que ver quién es el candidato.

P. ¿Cuánto puede tardar la normalización entre Estados Unidos y Cuba?

R. Desearía que fuera a corto plazo por los beneficios que traerá. Pero llevamos medio siglo de desencuentros y no estoy seguro de que esto se vaya a resolver en pocos años. Hay desafectos acumulados, sensibilidades dañadas, desconfianzas evidentes, y todo eso se tiene que solucionar paso a paso.

P. ¿Cómo enjuicia la persecución a la oposición en Venezuela?

R. Costa Rica recomienda un diálogo entre oposición y gobierno, respeto a los derechos humanos, que las elecciones se hagan con acompañamiento hemisférico, por ejemplo la OEA, y que en materia de delitos políticos haya posibilidad de defenderse fuera de la cárcel. Pero evitamos entrar en el debate interno de Venezuela.

P. ¿Se agudizará la desaceleración que sufre Latinoamérica?

R. No es la primera vez que después de un ciclo alcista, América Latina entra en una fase de contracción. Es difícil prever su duración. La región tiene problemas estructurales, como la baja inversión en educación y la exclusión de jóvenes de los sistemas productivos. Pero también nunca ha tenido tanta democracia y tanta tranquilidad.

P. ¿Adónde va la región?

R. En el corto plazo, calma chicha. Tiene una estabilidad asentada en el gran desarrollo institucional que ha tenido la zona. Pero siguen los problemas estructurales de exclusión y pobreza, sobre todo para mujeres u jóvenes el crimen organizado.

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