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“¿Oye, y el Achraf este?”

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 02/10/2017 Eleonora Giovio
Achraf Hakimi durante el partido contra el Espanyol. © RAFAEL MARCHANTE Achraf Hakimi durante el partido contra el Espanyol.

El sábado por la tarde se encontró Zidane con una baja de última hora, la de Dani Carvajal por un proceso viral con afección al pericardio. El lateral derecho, que lo había jugado todo hasta ahora y que decía que estaba perfecto y que no temía lesiones musculares porque llegan cuando menos te lo esperas o cuando más estás rotando, ha sido tumbado por un virus que según el técnico no es grave, pero del que hay que estar pendiente. Carvajal llenó así la enfermería. De los cuatro laterales de la plantilla, Zidane sólo tenía a uno apto para el partido contra el Espanyol: el joven Hakimi Achraf. Nacho, acostumbrado a hacer de comodín, no podía jugar en dos sitios a la vez (sustituye a Marcelo y Théo en el carril izquierdo).

El virus de Carvajal le abrió las puertas de la titularidad a Achraf –se pronuncia Arraf-, que el domingo contra el Espanyol jugó su primer partido con la camiseta del Madrid. “Es un chico muy joven que está aprendiendo muy rápido”, decía Carvajal la semana pasada en Dortmund. Sobre la progresión del marroquí nacido en España nadie tenía dudas, sí sobre cómo respondería un chico tan joven (18 años) en el primer equipo sin experiencia en la elite.

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“Achraf estaba tan metido que no daba la sensación de que fuera su primer partido, lo hizo espectacular”, le piropeó el domingo Zidane que hasta ahora no le había dado minutos. La idea es que fuera madurando poco a poco y no convertirse de golpe en el sustituto de Danilo que dejó el Madrid este verano. El propio técnico y el presidente Florentino Pérez frenaron la salida de Achraf al Alavés un par de horas antes de que el club vitoriano lo hiciera oficial. Íntimo amigo de Enzo Zidane, Achraf había decidido no seguir en el Castilla y veía como algo natural recalar en Vitoria para forjarse fuera y volver más tarde, como hicieron el propio Carvajal (en Alemania) o Marcos Llorente. Finalmente, le retuvieron.

De elegante zancada, mucho recorrido y un marcado perfil ofensivo, cuentan además desde Valdebebas que el lateral tiene algunos de los mejores registros de resistencia de la plantilla en largas distancias y a la vez en los tiempos de reacción con y sin balón. Es decir, esprinta y tiene aguante. Contra el Espanyol el domingo se le vio muy suelto y cómodo. Jugó casi de extremo, igual que Nacho, porque así se lo había pedido Zidane. Con el que más se asoció fue Isco (16 pases al malagueño de los 46 totales que dio), intentó tres regates y le salieron dos y se le contaron seis recuperaciones.

“¿Oye y el Achraf este?”, cuentan en el club que le escucharon preguntar el Espanyol al final del encuentro. Vigilado desde cerca por los más veteranos, Achraf se encontró con los vaciles de sus compañeros en el vestuario. Ya le han puesto mote: La Gacela del Atlas. Internacional con Marruecos, Achraf nació en Getafe. Sus padres, Hassan y Saida, emigraron a España hace tiempo y el padre mantiene su puesto en un mercadillo de Majadahonda.

En 2006 aterrizó en La Fábrica desde Getafe. Desde Benjamin fue subiendo todos los escalones hasta debutar en el primer equipo. El momento más duro, quizás, lo vivió en otoño del año pasado cuando le tuvieron que dejar fuera de algunas convocatorias con el Castilla. Estaba incluido, pese a haber nacido en España, en la lista de jugadores investigados por la FIFA en el caso de la contratación de extranjeros menores de edad.

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