Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

¡Demasiadas putas...!

Notodo Notodo 25/10/2016 José Angel Sanz
Imagen principal del artículo "¡Demasiadas putas...!" © La Fábrica 2014 @ Imagen principal del artículo "¡Demasiadas putas...!"

Consejos a los jóvenes escritores. Bajo ese título podrían recopilarse centenares de recomendaciones más o menos estructuradas que se han ido administrando desde arriba hasta abajo, en estricta verticalidad, desde los tiempo de Horacio. Su Epístola a los pisones puede servir de acto de largo para una actividad que alcanza hasta nuestros días. Precisamente de recopilar algunas de las mejores exhortaciones de la historia, escritas por algunos nombres intocables en la larga historia de las letras se encarga este ¡Demasiadas putas, demasiado remo!

Los autores de los consejos son nada menos que los mejores escritores franceses nacidos en el siglo XIX: Honoré de Balzac, Charles Baudelaire, Gustave Flaubert, Guy de Maupassant, Émile Zola, André Gide y Marcel Proust. Filippo D'Angelo se sumerge en su abundantísima obra, repleta de cartas, artículos y, por supuesto, novelas, para entregar en limpio un compendio de sabias recomendaciones, ya sabrosísimas desde un punto de vista meramente literario.


Sorprende y en cierto modo consuela comprobar que las cuitas de cualquier escritor contemporáneo son las mismas que vivía alguien interesado en escribir hace dos siglos. La jungla del mercado literario ya era feroz entonces y la mercantilización de la obra literaria, en ocasiones a toda costa, también era un hecho. Por supuesto, los desvelos del escritor ante la página en blanco causaban los mismos quebraderos de cabeza. Y cundía el debate sobre si, para escribir, las ocupaciones mundanas son el perfecto apoyo o una distracción imperdonable.

De todos hay valiosas lecciones que extraer. Muchas exceden al campo de la literatura para convertirse en lecciones para la vida. Como lo que afirma Baudelaire, sobre las simpatías y las antipatías: “…el odio es un licor muy valioso, un veneno más caro que el de los Borgia porque ¡se hace con nuestra sangre, nuestra salud, nuestro sueño y las dos terceras partes de nuestro amor! ¡Hay que escatimarlo!". Flaubert advierte sobre la tentación de la melancolía, ese vicio paralizante. Maupassant arremete contra los críticos que no respetan la naturaleza del artista y recomienda reemplazar la intriga como motor de la novela por una ocultación de las intenciones del autor en la psicología propia de cada personaje.

¡Demasiadas putas! ¡Demasiado remo!, que fue uno de los consejos de Flaubert a su discípulo Maupassant, es una suculenta y edificante recopilación de ideas y ensayos en los que se dice tanto sobre la literatura como sobre algunos de sus mejores embajadores. También un memorando sobre los sacrificios, sombras y dichas que esperan a cualquier escritor de cualquier época.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Notodo

image beaconimage beaconimage beacon