Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

«Hasta ahora diseñar era un proceso tan difícil y complejo que escapaba de las manos de la mayoría»

ABC ABC 30/06/2016 J.M. Sánchez
Melanie Perkins, fundadora de la «startup» australiana © CANVA Melanie Perkins, fundadora de la «startup» australiana

A sus 18 años montó su primera empresa, Fusion Books. Estaba aún en la universidad. Y la situó en una buena posición, llegando incluso a desembarcar en Francia o Nueva Zelanda. Diez años después ha dado con una idea que pretende democratizar el diseño gráfico, un área que pareciera ser exclusiva de unos cuantos especialistas que dominan a la perfección programas informáticos complejos. Canva viene a corregir eso. Esta «startup» australiana ha logrado revolucionar esta disciplina al lograr, en dos años, una masa de 12 millones de usuarios en todo el mundo, 350.000 en España, donde a partir de ahora pueden utilizar una versión en español.

Este potente editor gráfico online, de uso gratuito, se adapta finalmente al mercado español, una primera fase de un objetivo más ambicioso: ofrecer hasta 20 versiones nuevas a lo largo del presente año. Entre otras cosas, la compañía nació como respuesta a la dificultad de aprender software como Photoshop. ¿Cómo se democratizan las aplicaciones de diseño? «El viaje de Canva empezó en 2007, cuando estudiaba en la University of Western Australia. En ese momento estaba enseñando a los estudiantes cómo usar programas como InDesign o Photoshop. Los estudiantes encontraron que los programas eran difíciles de aprender y difíciles de usar. Imaginé que el futuro del diseño sería completamente diferente. Sería online, colaborativo y muy sencillo», asegura Melanie Perkins, fundadora y directora general de la «startup», en declaraciones al diario ABC.

La idea, preconcebida y perfilada en su cabeza, partió totalmente de cero, como muchas otras compañías que demuestran que el trabajo y la exigencia logran buenos resultados. «No teníamos dinero. No teníamos experiencia en ingeniería o negocios. Ni siquiera sabíamos lo que era una ‘startup’ y mucho menos conocíamos a alguien que estuviera en una. Solo teníamos un problema que queríamos resolver y una enorme cantidad de determinación», recuerda.

«Ni siquiera sabíamos lo que era una ‘startup’ y mucho menos conocíamos a alguien que estuviera en una. Solo teníamos un problema que queríamos resolver y una enorme cantidad de determinación»

El resultado ha sido un programa informático disponible para navegadores de ordenadores convencionales que permite que personas sin conocimientos específicos puedan crear fácilmente impactantes diseños en segundos. Las posibilidades, pese a tratarse de un entorno puramente online que por regla general suelen tener ciertas limitaciones, son muy extensas. Por ejemplo, los usuarios pueden desarrollar desde infografías, gráficos, presentaciones, imágenes para redes sociales, tarjetas hasta documentos de todo tipo. «De momento, solo hemos mostrado el 1% de nuestra visión», asegura.

Esa premisa de simplificar y buscar una interfaz intuitiva viene por el uso de un sistema de arrastrar y soltar, es decir, el usuario parte de cientos de plantillas e imágenes (o puede utilizar los miles de diseños profesionales) para diseñar casi automáticamente gráficos muy conseguidos. De esta forma, un usuario sin conocimientos de diseño gráfico ni una persona hábil con el dibujo puede lograr interesantes propuestas. «Cuando la gente prueba Canva por primera vez, se sorprenden de que su creatividad pueda ser liberada y que puedan ser capaces de crear diseños increíbles en cuestión de minutos. Esto ha generado mucho amor y un crecimiento gracias al boca a boca», sostiene.

Una de las razones que la firma australiana expone como parte de su gran adopción es su capacidad para resolver un problema muy extendido. «El diseño es algo muy difícil e intimidatorio para la gente sin conocimientos de diseño; y, por otra parte, ahora hay mucha presión para crear diseños con calidad profesional, crear una presentación, material de marketing, gráficos para redes sociales o incluso un currículum», subraya Perkins, quien considera que hasta ahora diseñar era «un proceso tan difícil y complejo» que escapaba de las manos de la mayoría. Otro de los grandes retos de Canva es convertirse en una herramienta usada por todos en su día a día en el trabajo y en casa. «Nos vemos rellenando el hueco entre Adobe y Microsoft. Antes, si querías crear algo fácilmente, necesitabas Office, pero si querías algo que tuviese un aspecto magnífico, tenías que aprender la suite Adobe».

En menos de tres años ha cautivado a más diez millones de personas. Sus estadísticas sorprenden. En este tiempo se han registrado más de noventa millones de diseños, que se dice pronto. Solo en España, el séptimo país más relevante para la compañía, se han creado 2.4 millones de diseños. Como parte de ese proceso de internacionalización, el equipo de Canva no se ha limitado sólo a traducir la plataforma, sino que ha creado centenares de nuevos diseños y plantillas en función de las diferentes estéticas y acontecimientos locales, asegurando así que exista una amplia variedad de imágenes y tipografías para los distintos mercados.

Lanzada oficialmente en 2014, la compañía, que cuenta con cien trabajadores repartidos entre Sydney (Australia), Manila (Filipinas) y San Francisco (EE.UU.), fue fundada por Melanie Perkins, Cliff Obrecht y Cameron Adams. Hasta el momento, ha conseguido financiación por un total de 27 millones de dólares (24 millones de euros). El experto en nuevas tecnologías y conocido gurú Guy Kawasaki decidió unirse al proyecto en 2014 como chief evangelist, un puesto que ya desempeñó en su día para Apple.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de ABC

image beaconimage beaconimage beacon