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¿Cómo funciona el cerebro de los grandes directivos?

Expansión.com Expansión.com 05/05/2014 Andrew Blackman. Wall Street Journal

Los líderes acuden a su lado emocional con más frecuencia de lo que se creía.

Piense en lo que sabe sobre la forma en la que los mejores ejecutivos toman decisiones. Y ahora, olvídelo. La mayoría de las personas opinan que cuando intentamos resolver problemas, acudimos a las partes lógicas de nuestro cerebro, pero los grandes estrategas recurren más a las partes emocionales e intuitivas. Este es uno de los hallazgos del mundo de las neuroimágenes. Los estudios están en su etapa preliminar, pero ofrecen una oportunidad extraordinaria. A continuación presentamos algunos de los hallazgos:

Se innova sin plazos
Solemos creer que una fecha límite nos saca de la inercia y nos ayuda a concentrarnos, pero los estudios dicen lo contrario. El investigador Richard Boyatzis ha descubierto que un plazo límite aumenta la urgencia y el estrés. Las personas en esa situación muestran más actividad en la parte del cerebro que se usa para resolver problemas, pero no en la que piensa de forma original. "Cuanto más estrés, menos abiertos estamos a otras formas de abordar los problemas", dice Boyatzis, profesor de Comportamiento Organizacional de la Universidad Case Western Reserve.

¿Quiere decir esto que las empresas deberían eliminar los plazos? En la mayoría de los casos, no es una opción realista. Srini Pillay, profesora de la Escuela de Medicina de Harvard y fundadora de la firma de asesoría NeuroBusiness Group, sugiere que es mejor ayudar a los empleados a reducir el estrés. Una técnica es hacer ejercicios de meditación. "Cuando las personas no hallan una solución, suelen intentar concentrarse más, cuando lo que hay que hacer es pensar de otra forma", dice.

La incertidumbre
La incertidumbre también es un tipo de presión que lleva a tomar decisiones equivocadas, por ejemplo, cuando uno siente que su empleo está bajo amenaza. Según los estudios, la incertidumbre activa los centros del cerebro asociados con la ansiedad y la mayoría de las decisiones que se toman en ese estado suelen ser equivocadas. Puesto que la incertidumbre es una característica de muchos empleos, la solución no es evitarla, sino aprender a aceptarla, asegura Pillay.

Datos y decisiones
Es habitual pensar que las personas tienen la cabeza fría y se centran en los datos cuando toman decisiones, pero los investigadores están descubriendo que la verdad es más compleja: los mejores líderes acuden más a sus emociones que a la lógica. Roderick Gilkey, profesor de Psiquiatría de la Universidad de Emory, realizó un estudio para analizar qué sucede cuando los ejecutivos toman decisiones estratégicas. Preveía ver mucha actividad en la zona del cerebro donde reside la planificación y los razonamientos lógicos, pero encontró mucha más en las áreas relacionadas con el pensamiento social y emotivo. De hecho, los mejores pensadores mostraron niveles mucho más altos de actividad en esas zonas.

"La conclusión es que los grandes estrategas son capaces de calibrar el impacto emocional de sus decisiones en lugar de usar exclusivamente la lógica", indica David Rock, director del NeuroLeadership Institute. Tener la capacidad de analizar un problema a través de los ojos de otra persona es tan importante como analizar los datos.

El espíritu positivo
Otra área de investigación analiza la forma en que los buenos líderes inspiran a otros. El secreto parece ser priorizar la zanahoria en lugar del garrote. Boyatzis realizó tomografías cerebrales para averiguar qué sucede cuando la gente recuerda sus interacciones con un líder inteligente. La conclusión es que se activan áreas del cerebro relacionadas con el pensamiento social, junto con otras asociadas a las emociones positivas.

Al parecer, los mejores líderes motivan a sus subordinados con estímulos, elogios y recompensas. Así crean un lazo emocional fuerte.

Otro de los descubrimientos se relaciona con el liderazgo inspirador: la capacidad de articular una visión que inspire a otros y los haga seguir esa estrategia. Los investigadores descubrieron que esas capacidades están relacionadas con conexiones entre ciertas partes del cerebro. Los buenos líderes parecen realizar esas conexiones de forma natural, mientras no sucede lo m

 

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