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¿Los huracanes con nombre de mujer son más mortíferos?

La Vanguardia La Vanguardia 03/06/2014 Joaquim Elcacho

El nombre con que se designa oficialmente a los huracanes no está directamente relacionado a la fuerza o el poder destructivo de estos fenómenos meteorológicos. De hecho, desde hace varias décadas, la Organización Meteorológica Mundial asigna a este tipo de grandes tormentas nombres alternos masculinos y femeninos.

En cambio, el nombre asignado a estos fenómenos meteorológicos sí que puede alterar la percepción que tiene la población e influir, de forma indirecta, en las consecuencias sobre la población y las infraestructuras, según indica un estudio a medio camino entre la meteorología, la psicología y la protección civil que publica esta semana la revista Proceedings de la Academia de Ciencias de Estados Unidos (PNAS).

Aunque parezca un simple prejuicio machista, el estudio firmado por Kiju Jung, Sharon Shavitt, Madhu Viswanathan y Joseph Hilbe apunta que la población -en Estados Unidos- parece tomarse menos en serio los huracanes con nombre de mujer y por esta causa -al tomar menos medidas de precaución- se producen daños de mayor alcance cuando los huracanes se llaman Katrina, Irene o Sandy.

En principio, los expertos habían creído que la asignación de un nombre propio a cada huracán ayudaría a comunicar las situaciones de riesgo a la población. Desde hace más de dos décadas, este sistema de denominación adoptó la costumbre de asignar nombres femeninos y masculinos alternos precisamente para evitar interpretaciones sexistas.

Los datos estudiados durante los últimos años sobre el impacto de estos fenómenos en Estados Unidos indican una mayor mortalidad cuando los huracanes tenían nombre de mujer y, por este motivo, el grupo encabezado por Kiju Jung diseñó en estudio para descubrir si existían causas relacionadas con la percepción pública del peligro.

Encuesta a la población, en Estados Unidos

¿Es posible que la población se resista a participar en una evacuación porque supone que las tormentas con nombre de mujer será más suave?

Los investigadores probaron esta idea con cuestionarios escritos que describen una próxima tormenta y preguntó a los encuestados lo peligroso que esperaban que fuera la tormenta y si iban a seguir una orden de evacuación voluntaria.

Las conclusiones del estudio indican que no importa el nombre utilizado (por ejemplo Victor/Victoria o Christopher/Christine): la mayoría de los entrevistados -en Estados Unidos- indicaron que el huracán con nombre de hombre les parecía más peligroso.

Por ejemplo, ante un ficticio huracán Danny, la población encuestada indicó un valor de riesgo 2,1 (en una escala del 1 al 7, donde 1 representa "sin duda voy a seguir las órdenes de evacuación"). Su contraparte, el ficticio huracán Kate solo tenía una puntuación 2,9.

Los investigadores dicen que los datos de la encuesta parecen reflejar un "sexismo implícito" que se interpone en el camino de comprender y responder a los mensajes de seguridad pública.

Ante estos resultados, los expertos indican que quizás sería necesario modificar el sistema de asignación de nombres y hacer servir nombre de animales u objetos sin ninguna valoración sexista posible.

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