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¿Podríamos parar 'La Gran Calabaza' si llegara a la Tierra?

La Vanguardia La Vanguardia 28/10/2015
Recreación de la aproximación de un asteroide a la Tierra © La Vanguardia Recreación de la aproximación de un asteroide a la Tierra

Este sábado, 31 de octubre, un asteroide de dimensiones considerables, el TB145 (apodado ya como La Gran Calabaza, por el hecho de hacer acto de presencia el día de Halloween), pasará cerca de la Tierra. En este caso no hay peligro de colisión -el punto más cercano de nuestro planeta por el que transitará estará a 480.000 km de distancia-; pero, ¿qué pasaría si este asteroide, u otro, viniera directo hacia nosotros? ¿Tendríamos medios para desviarlo? Pues esto es, de alguna manera, lo que se están planteando desde la ESA y la NASA.

Hay cierto seguimiento de grandes asteroides, los que tienen más de 1 un kilómetro de longitud, pero los que miden entre 100 y 300 metros no están siendo monitorizados. En el caso de que cualquiera de ellos impactara contra la Tierra las consecuencias podrían ser desastrosas. Y ahora mismo poco podríamos hacer para impedirlo.

Es por ello que europeos y norteamericanos se han puesto manos a la obra para saber cómo hacer frente a la hipotética situación de que un asteriode ponga rumbo a la Tierra. Esto es lo que persigue la Misión Impacto de Asteroide (AIM, por sus siglas en inglés). Ésta tiene como objetivo poder llegar a lanzar una nave contra uno de estos cuerpos celestes para ver si es posible modificar su trayectoria.

Ya se ha elegido el blanco: un pequeño asteroide de 160 metros (llamado Didymoon) que orbita a uno mayor de 750 metros (apodado Didymos). En octubre de 2020, la sonda de la misión AIM se dirigirá al sistema binario de asteroides Didymos para llegar a cabo su cometido. Ésta lo alcanzará en 2022 y lanzará una pequeña nave que intentará impactar contra Didymoon a 6 kilómetros por segundo.

Los científicos creen que el impacto conseguirá desviar la órbita del asteroide en un 1%, una desviación irrisoria pero de alto valor científico: la idea es saber cómo se comporta un cuerpo celeste de estas características para poder estar preparados en el caso de amenaza real.

Dicha amenaza podría aparecer en 2036. Para ese año, la orbita del asteroide Apofis, con una longitud de unos 300 metros, podría encontrase con la Tierra. Se espera ya que en 2029 pase muy cerca. Según los cálculos, transitaría a tan sólo 38.000 kilómetros de nuestro planeta (la Luna está diez veces más lejos, a 384.000 km). La probabilidad de impacto para 2036 sería de una entre 50.000.

Si un asteroide de estas características impactara contra la Tierra provocaría una gran destrucción además de un cambio de clima en nuestro planeta. Es por ello que la comunidad científica ya se ha puesto manos a la obra para desarrollar la técnica y la tecnología necesarias en el caso de que estás hicieran falta algún día.

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