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¿Por qué salen los ojos rojos en las fotos con flash?

malavida malavida 17/05/2016 Jose García Nieto
El efecto ojos rojos tiene una explicación realmente curiosa / Wikimedia Commons © Proporcionado por malavida El efecto ojos rojos tiene una explicación realmente curiosa / Wikimedia Commons

Muchas veces recurrimos al flash para hacer fotos cuando es de noche, y aunque es una buena solución, solemos encontrarnos con el famoso efecto ojos rojos. Pero, ¿a qué se debe?, ¿cómo se produce? y, sobre todo, ¿hay alguna forma de evitarlo?

El flash es esa pequeña bombillita que tenemos en la gran mayoría de cámaras fotográficas, incluyendo las de nuestros smartphones. Como todos sabéis, el objetivo principal de esta fuente de luz es permitirnos hacer fotos cuando las condiciones lumínicas no son demasiados buenas, pero no es oro todo lo que reluce. A pesar de que podremos hacer fotos en cualquier sitio -aunque esté a oscuras-, solemos encontrarnos con que los ojos de nuestros sujetos salen rojos, y la explicación a este hecho es tan curiosa como interesante, porque se debe, simple y llanamente, a que pillamos a nuestros ojos desprevenidos. Afortunadamente, entender el motivo es realmente sencillo y, cómo no, se puede evitar con ciertos trucos.

Lo primero: ¿cómo funciona el ojo?

Aunque podríamos pasarnos horas y horas hablando de cómo funciona un ojo, lo que de verdad nos interesa es conocer las partes fundamentales. A grosso modo, el ojo consta de muchos nervios, una pupila -el agujerito negro-, el iris -el círculo de color que rodea la pupila- y la retina -que es el "sensor que recoge la luz"-.

El iris es una especie de cortina que se agranda o encoge en función de la cantidad de luz a la que estemos expuestos -sí, igual que el diafragma de una cámara-. Cuando hay mucha luz, el iris se agranda, y la pupila se convierte en un agujerito negro diminuto por el que entra poca luz. Cuando estamos a oscuras, el iris se abre, y la pupila se hace muy grande, para que una cantidad mayor de luz pase hacia la retina.

Cuando hay poca luz, el iris se encoge y la pupila se hace muy grande * © Proporcionado por malavida Cuando hay poca luz, el iris se encoge y la pupila se hace muy grande *

Una vez la luz llega a la retina, esta "la convierte" en impulsos nerviosos y la envía al cerebro, que convierte estos impulsos en imágenes -todo esto muy simplificado-. Obviamente, la retina está preparada para captar una cantidad determinada de luz, y cuando esa cantidad es sobrepasada, esa luz "restante" tiene que ser filtrada para no producir daños. Aquí se produce el efecto ojos rojos.

Los ojos rojos se deben a la sangre

Dentro de la retina de nuestros ojos hay una capa semitranspartente llamada epitelio pigmentario. Esta capa se encarga de filtrar la luz que la retina no puede procesar. En su interior hay unas células especializadas en filtrar la luz que "mueven la luz" sobrante a una zona llena de vasos sanguíneos -que están llenos, efectivamente, de sangre-.

Estos vasos sanguíneos se iluminan cuando esta luz llega, desprendiendo el color rojo de la sangre que hay en su interior. La luz que emite el flash es muy potente y momentánea, por lo que el iris no tiene tiempo de cerrarse, la pupila se queda completamente abierta y la retina recibe una cantidad inmensa de luz, que tiene que filtrar. Al hacer eso, los vasos sanguíneos se iluminan mucho y la cámara capta ese momento al hacer la foto, y es cuando se produce el efecto "ojos rojos".

¿Y cómo se puede solucionar?

Obviamente, este es un efecto completamente biológico, por lo que evitarlo es casi imposible -ya que tendríamos que cambiar el funcionamiento del ojo-. Pero eso no significa que no podamos reducirlo. Para esto, los nuevos flashes incorporan un sistema que, en vez de lanzar un único fogonazo de luz, emiten ráfagas. Eso hace que el iris se acostumbre a esa luz y se cierre, lo que reduce en gran medida el efecto ojos rojos.

Las flashes antiguos como los de la Canon ESO 1100D solo emitían un fogonazo de luz © Proporcionado por malavida Las flashes antiguos como los de la Canon ESO 1100D solo emitían un fogonazo de luz  

Esto lo podemos ver mucho en teléfonos móviles, que suelen lanzar tres flashes: uno para enfocar, y dos muy rápidos que sirven para iluminar la escena. Los flashes profesionales que son capaces de hacer eso suelen ser bastante caros, pero son cada vez más populares. 

Obviamente, la gran mayoría de programas de edición de fotos suelen venir equipados con un corrector de ojos rojos, que suele ser tan simple como hacer dos clicks: uno en la herramienta y otro en los ojos -Lightroom, de Adobe, funciona así-. 

Sin embargo, si no tienes programas de edición, ni un flash de última generación, ni sabes de fotografía, hay un remedio casero apto para todos los públicos. Antes de hacerte la foto con flash, mira fijamente a una fuente de luz: una farola, la linterna de un móvil, las luces de un coche... durante unos segundos, y luego hazte la foto. Esto hará que el iris se cierre para filtrar la luz que llega a la retina y, por tanto, estará cerrado cuando el flash lance la luz, lo que reducirá -e incluso evitará- el efecto ojos rojos

* Raziel

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