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¿Qué es lo que mejor calma la sensación abrasadora del picante?

QUO QUO 26/06/2016 Aurora Ferrer | @auroraferrer
¿Qué es lo que mejor calma la sensación abrasadora del picante? © Copyright © 2016 Hearst Magazines, S.L. ¿Qué es lo que mejor calma la sensación abrasadora del picante?

Somos muchas las personas que disfrutamos degustando un buen plato de chili o los que exploramos con ilusión en un plato de pimientos de padrón buscando la sorpresa. Pero también es cierto que incluso los defensores de la comida hot agradecemos cualquier truco que permita calmar nuestras papilas gustativas antes de completar la hazaña de terminar el plato.

Ahora, investigadores de The Chile Pepper Institute han confirmado lo que muchos ya sabíamos: que el mejor remedio para calmar la sensación abrasadora del picante es la leche. ¿Por qué? Lo primero que hay que entender es que el ají, las guindillas o los pimientos de padrón pican a consecuencia de un compuesto orgánico que producen las semillas de las plantas del género Capsicum llamado capsaicina.

Los usos de este compuesto orgánico son muy versátiles, ya que además de en la cocina, se utiliza como antioxidante, analgésico y como gas lacrimógeno. Pero no te preocupes: no daña a tus papilas gustativas. Lo que ocurre es que cuando introduces un pimiento en tu boca, las moléculas de la capsaicina se encuentran con unos receptores de la lengua llamados TRPV1. Son los responsables de detectar cuando tomas una sopa caliente o un café a temperatura de magma volcánico. Por eso, cuando se encuentran con el picante no les queda más que decir ¡atención, que me quemo!

Muchas personas cometen el gran error de beber agua para calmar esta sensación de quemazón. Pero es lo peor que pueden hacer, ya que esto complica la situación aún más. Si miras en el laboratorio una molécula de agua, te darás cuenta de que son polares. El problema viene que la capsaicina es hidrófobo y actúan entre sí igual que el agua y el aceite. Por lo que si decides saciar tu sed con el preciado líquido incoloro, lo único que lograrás es expandirlo por toda la boca.

Lo mejor que puedes hacer es pedir un vasito de leche fresca, un helado o una porción de queso. Los productos lácteos contienen una fosfoproteína llamada caseína, que 'libra una batalla' con las moléculas de capsaicina, las atrapa y las disuelve. Vamos, toda una fiesta en tu boca.

Fuente: sciencedaily.com | Reactions

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