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Óscar López gestionó por WhatsApp su ofensiva para 'colocarse' en Castilla y León

El Mundo El Mundo 10/06/2014 LUIS ÁNGEL SANZ
© Proporcionado por elmundo.es

El número tres del y secretario de Organización federal, Óscar López, comenzó a preparar su asalto al partido en Castilla y León, cuando cerró el pacto con el acosador sexual Ismael Álvarez para hacerse con la Alcaldía tras una moción de censura. Y lo hizo desde un grupo de WhatsApp en el que participaba junto a cinco secretarios generales provinciales.

La bicefalia en el PSOE castellanoleonés siempre fue muy complicada y hoy, más de un año después del pacto de Ponferrada, López y Villarrubia no se hablan. El PSCL está en la oposición desde 1987 y no tiene casi ninguna posibilidad de ganar. Según fuentes socialistas de la región críticas con los dos, a ambos les falta ambición para hacer sombra al de Juan Vicente Herrera.

En aquel mes de marzo de 2013, el secretario de Organización federal empezó a concertarse con dirigentes regionales afines en contra de Villarrubia. Él pensó entonces que su puesto en la sede federal de la calle Ferraz peligraba por el error monumental del municipio leonés, según fuentes socialistas. De hecho, llegó a presentar su dimisión, que no le aceptó.

Como explicaron ayer fuentes de la dirección regional, López, al ver próxima su salida de la dirección federal, decidió prepararse y rodearse de personas con poder en el PSOE de Castilla y León para recuperar el mando en su tierra.

Apoyo de Blanco

Uno de sus apoyos entonces, el que era secretario general del PSOE de Ávila, Tomás Blanco, relató el lunes a este diario que Óscar López, el mismo Blanco, otros cuatro secretarios generales provinciales y el diputado nacional Pedro José Muñoz crearon un grupo de WhatsApp -mensajería instantánea- llamado 5SG para coordinar su oposición a Villarrubia.

López, Muñoz y los líderes provinciales de Valladolid (Javier Izquierdo), Ávila (Tomás Blanco), León (Celestino Rodríguez), Zamora (Antonio Plaza) y Segovia (Juan Luis Gordo) comentaban la actualidad regional y, sobre todo, los errores y deslices de Villarrubia, al que denominaban con un mote muy despectivo que ayer prefirieron no hacer público.

El 23 de julio de 2013, todos se desplazaron a Madrid y se reunieron con López en su despacho de la sede federal del PSOE de la calle Ferraz. Allí, según relató Blanco, presente en la reunión, decidieron «tirar para adelante» y asaltar el Partido Socialista de Castilla y León.

"López se sentía muy debilitado y quería poder dar el salto a Valladolid en cuanto perdiera su trabajo en Madrid", explicó ayer el ex líder del PSOE abulense a EL MUNDO. El verano se echó encima, llegó la Conferencia Política de noviembre y una supuesta mejora del PSOE. Y las aguas se calmaran en Ferraz.

El resto de los secretarios generales provinciales se mantuvieron neutrales o fieles a Villarrubia. Pero los citados, junto con las dos vicesecretarias, Ana Redondo y Ángeles Marqués, comenzaron una labor de captación sobre todo en Burgos y Salamanca, provincias poco propicias a López. Así lo explican tanto partidarios de Villarrubia como del número tres socialista. Fuentes próximas al secretario de Organización restaron importancia a estas acusaciones porque provienen de «un loco vengativo» y «un mentiroso», aseguraron.

La y lo precipitaron todo. López dio el golpe definitivo el 30 de mayo, cuando provocó la dimisión de 25 de los 48 miembros de la Ejecutiva, con lo que forzó la convocatoria de un congreso extraordinario en el que él querría ser secretario general. Aunque aún no ha confirmado si se presentará.

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