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Último acelerón hacia los Objetivos del Milenio

EL PAÍS EL PAÍS 16/04/2014 Mari Luz Peinado

En 2000, con la euforia de arrancar un nuevo siglo y un nuevo milenio, quince años podían parecer tiempo suficiente para retos de la magnitud de acabar con la pobreza extrema y el hambre o reducir la mortalidad infantil. Pero el tiempo corre implacable y solo falta un año para el plazo que los países de la ONU se dieron para conseguir los Objetivos del Milenio. Entre medias, una crisis económica mundial ha dejado a millones de personas sin trabajo y ha reorientado las prioridades de los Gobierno internacionales a la hora de destinar su presupuesto. Y la cooperación internacional no ha sido la principal preferencia para muchos.

Para intentar darle un empujón en la recta final, delegaciones de 135 países - encabezadas por 80 ministros - se reúnen en México este martes 15 y miércoles 16 en la Primera Reunión de Alto Nivel de la Alianza Global para la Cooperación Eficaz al Desarrollo. Este martes, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha inaugurado el encuentro acompañado del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y del de la OCDE, el mexicano José Ángel Gurría.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, escoltado por el secretario de la ONU, Ban Ki-moon y el ministro de Exteriores, José Antonio Meade El presidente de México, Enrique Peña Nieto, escoltado por el secretario de la ONU, Ban Ki-moon y el ministro de Exteriores, José Antonio Meade

"Hemos hecho avances importantes, pero no los suficientes”, ha dicho Ban Ki-moon en su intervención ante los asistentes. Y eso que después del frenazo por la crisis económica internacional, la ayuda oficial al desarrollo volvió a crecer en 2013: 134.000 millones de dólares, un crecimiento del 6,1%, según los datos de la OCDE.

Pero la cantidad no es lo único importante, sino que también es clave la calidad. Por eso la palabra que se repite en los pasillos del centro de convenciones en el que se desarrolla la reunión es “eficacia”. Está incluso en el nombre de esta alianza global que empezó a gestarse en 2005, amparada por el Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE y que ha realizado varias reuniones. Esa eficacia pasa por saber cómo los acuerdos y las ideas de este ejército de hombres y mujeres vestidos de traje chaqueta oscuro - salvo algún toque colorido como los vestidos de los representantes de las delegaciones africanas - llegan a la gente que realmente lo necesita de la manera adecuada. Se trata de saber si el dinero que se destina a la cooperación se aprovecha de manera óptima y si realmente cumple los objetivos para los que fue programado. “Los aliento para que sigan estrategias de supervisión, transparencia, rendición de cuentas y lucha contra la corrupción”, ha asegurado Ban Ki-moon.

El otro término que define esta reunión es “inclusión”, puesto que no se trata solamente de un encuentro entre representantes de los Gobiernos sino que también incluye a las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. La idea que se repite en las intervenciones es que ya no basta solo con el papel del Estado, sobre todo después de la crisis internacional. Es el concepto que ha utilizado el presidente Peña Nieto para defender el papel de México, un país que tradicionalmente ha sido un país receptor, y cuyas acciones se concentran principalmente en otros países de la región. “Tenemos la posibilidad de construir una nueva arquitectura de la ayuda internacional necesaria para concretar en los hechos la agenda del desarrollo post 2015”, ha asegurado.

El presidente mexicano ha recibido los elogios del secretario general de la OCDE, que ha ensalzado las reformas de su Gabinete y ha asegurado que “medio millón de mexicanos han dejado la pobreza extrema”. Son los datos que hizo públicos el año pasado el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), que desvelaban que más de la mitad de la población - unos 53 millones de personas - siguen viviendo en condiciones de miseria.

Con el reloj haciendo la cuenta regresiva para 2015, las tres copresidentas de la Alianza Global - la ministra de Planificación Nacional para el Desarrollo de Indonesia, la secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional de Reino Unido y la ministra de Finanzas de Nigeria - han coincidido en que los ocho objetivos aún están lejos. “Hay más de 1.000 millones de personas en el mundo en extrema pobreza. Tenemos grandes problemas de mortandad infantil y materna y sanidad en países de Asia y de acceso a la sanidad y la educación en África. El progreso no ha sido equitativo”, ha asegurado la ministra indonesia Armida Alisjahbana.

Otro de los puntos que se están tratando en estos dos días son las formas de cooperación más allá de la ayuda económica, especialmente entre los países del sur. También, el papel de las economías medias - como México - que puede dar apoyo logístico y basado en su propia experiencia como receptor.

Entre los datos poco optimistas, surge el testimonio esperanzador de la ministra británica. Reino Unido es una rara avis en el panorama de la cooperación internacional. El país incrementó su aportación en 2013 un 28% y su ministra ha sido interrumpida por los aplausos de los asistentes cuando ha dicho que el Gobierno de Cameron mantendrá esta línea. “No nos podemos dar el lujo de equivocarnos, hay mucho en juego”, ha concluido.

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