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“Camerún es un camaleón”

EL PAÍS EL PAÍS 13/06/2014 Juan I. Irigoyen
Javier Aguirre y N’Kono, en mayo pasado con el Espanyol. © VICENS GIMÉNEZ Javier Aguirre y N’Kono, en mayo pasado con el Espanyol.

Javier Aguirre (Ciudad de México, 55 años) y Thomas N'Kono (Dizangue, Camerún, 57 años) se encuentran en la Ciudad Deportiva del Espanyol. Conversan, repasan anécdotas y se hacen bromas. Se respira fútbol. Entre los dos han participado en ocho mundiales. El mexicano debutó en el de 1986 como jugador y estuvo en tres en el banquillo: 1994 (asistente), 2002 y 2010. El camerunés participó en Corea y Japón como entrenador de porteros y en otros tres bajo palos: 1982, 1990 y 1994. Hoy, México y Camerún se enfrentan en Natal (18.00, GolT) y ellos tienen mucho que contar.

Aguirre. Todavía recuerdo la primera vez que te vi jugar en el Mundial 82, yo estaba en México. Eras la nota distinta, el primer portero del mundo en salir a jugar con pantalón largo. Además, negro, grandote. Y sacabas todos los balones.

N’Kono. Lo de los pantalones largos tiene una historia. Como los campos de mi pueblo eran muy malos, me lastimaba las piernas y por la noche me sangraban. Entonces mi mujer me obligó a ir a los entrenamientos con los pantalones largos y ahí quedaron.

A. Tú seguro que no lo recuerdas porque jugaste tantos partidos aquí y yo tan poquitos. Nos enfrentamos en el 86 en Sarrià, Espanyol-Osasuna. 1-1 quedamos.

N. Seguro que no me marcaste…

A. No, ¡qué va! Yo era un picapiedra. Sin embargo, en los Mundiales nunca nos cruzamos. Pero Tommy, tú no me conocías, ¿no?

A Brasil le perdimos el respeto inicial. Antes nos tocaba y era: uf”, dice El Vasco

N. Claro que te conocía y sabía que habíamos jugado en contra. Pero cómo han cambiado los Mundiales. Nosotros al Mundial de España llegamos con 10 jugadores del mismo equipo.

A. Hubo un cambio brutal. Nosotros en el 86 estábamos en el grupo con Paraguay, Bélgica e Irak. ¿Dónde mierda íbamos a conseguir un vídeo de Irak?

N. No había manera…

A. Hoy tocas aquí [señala el teléfono móvil] y miras un partido. Pero hay algo que nunca cambia y es cómo los jugadores sienten el Mundial. Siempre se le dio esta importancia, el gran objetivo.

N. Un Mundial para un futbolista es como los Juegos para un atleta. Es competir con los mejores del mundo. Eso cambia cuando te toca ser entrenador.

A. Sobre todo en la responsabilidad. Cuando eres jugador se diluye entre 23 y, si me apuras, entre 11. En cambio, el técnico tiene la responsabilidad máxima del funcionamiento del equipo. Y, todo lo que de esto se deriva, el día a día con los jugadores y el manejo del entorno. No sé en Camerún, pero en México el entorno es muy fuerte. La selección es casi una institución. Influye en el ánimo de todo un país.

N. En Camerún es lo mismo, Javier. De alguna manera, nos jugamos el honor de 20 millones de habitantes. Y al final dentro de una Copa del Mundo lo que importa es el fútbol y cada equipo juega con sus armas.

A. Si solo hubiera dos estilos. El tiki-taka y el otro… ¿Cómo lo podemos definir? ¿Juego directo? En el fútbol moderno los equipos saben en qué momento defenderse con la pelota y en qué momento jugar más directo.

N. Cada selección tiene su manera de jugar y respetará lo que ha sido en las eliminatorias.

A. Tú ves ahora a Italia jugar con este míster y es irreconocible. Alemania igual: tiene gente bajita y que juega con el balón al suelo. Y luego, está Brasil, que tiene atletas, con defensores enormes que le pegan de punta y se van para arriba. Si bien cada uno respeta su idiosincrasia, así es el fútbol moderno. Los equipos ya no juegan de una manera, se adaptan a las circunstancias. Claro, España con Xavi, Iniesta y Alonso no va a pegar pelotazos, a dar patadas, ni obstruir el juego.

N. Los candidatos son los de siempre.

A. Argentina, Brasil y Uruguay están en su continente, con su clima y su gente. Italia está dando un paso adelante. España es el actual campeón. Y quién tiene valor para descartar a Alemania. Quizás Inglaterra y Francia, en transición, están un pelín por debajo.

Llevaba pantalones largos porque mi mujer me obligó”, cuenta el exportero africano

N. Puede haber una sorpresa…

A. Ojalá sea México. Nos metimos dos veces en cuartos, pero nunca llegamos a semifinales. O alguna selección de África.

N. Ya te he comentado lo que es la mentalidad africana. Al mismo tiempo que han crecido los jugadores, los directivos se han quedado atrás. Aficionados están dirigiendo a profesionales. Pero, dentro de esta desorganización, ojo con Camerún en el Mundial porque es un camaleón.

A. Ni México se puede fiar de Camerún, ni Camerún de México. Quizás tenemos más organización en nuestra Liga, más presupuesto, pero el partido muy parejo. Y tenemos a otro rival complicado en el grupo, Croacia.

N. Llega con la misma responsabilidad que México o Camerún. Representa muchas cosas en su país, es un sentimiento muy fuerte. Los jugadores van como militares detrás de la bandera.

A. Es una nación joven, con amor propio. Digamos que es un grupo igualado y un escalón por encima está Brasil.

N. Hay que ver cómo soporta la presión. Según contra quién juegue, no solo le vale ganar.

A. En 2002 con Scolari fueron campeones y lo criticaron a rabiar. Pero han ido a buscarlo de nuevo. Ya lo conocen y se la tendrán que comer. La afición dirá: “Jogo bonito no mais”. Pero este hombre da resultado. Al final es lo que cuenta. Con él, si hay que jugar en largo, lo harán. Si hay que defender con siete en el área, también. Es el más pragmático.

N. Y además, ahora nuestra selección no le tiene tanto respeto a Brasil como antes. Song es compañero de Neymar y de Messi. Eso antes no ocurría y Camerún ya le ganó a Brasil en la Confederaciones de 2000.

A. México le perdió el respeto inicial. Antes nos tocaba Brasil y era: ¡Uh! Si repasamos los últimos 15 años le hemos jugado de tú a tú a Brasil, cuando antes solo le habíamos ganado solo una vez. Eso nos hace pensar: “Salen en la tele y son muy capaces, pero yo también puedo”. México jugará los tres partidos sin complejos.

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