Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

“Hacen populismo al decir a las familias que no cambiarán de libros”

EL PAÍS EL PAÍS 06/06/2014 Manuel Planelles

De la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (Anele) forman parte 30 editoriales especializadas en manuales de educación. Su presidente, José Moyano, ha remitido un informe a la Vicepresidencia del Gobierno, en el que se señala que ocho de las 17 comunidades autónomas están recomendando a los colegios que no cambien los libros de texto y que, por lo tanto, se empleen manuales no adaptados a la nueva ley educativa.

Pregunta. ¿Cómo califica la implantación de la LOMCE?

Respuesta. Es una implantación bastante desigual. Todos los días estamos recibiendo noticias de distintas comunidades autónomas que, a estas alturas, están tomando medidas, haciendo comunicaciones y tomando iniciativas que nos sorprenden enormemente.

P. Algunas comunidades no renovarán los manuales.

R. No solo es que no renuevan, sino que están utilizando de una manera populista el hecho de que las familias no tengan que cambiar de libros porque así no tendrán ese gasto. En la educación nunca se habla de gasto, sino de inversión, la mejor que puede realizar una sociedad con seis millones de parados.

P. ¿Se deberían cambiar todos los libros de tercero y quinto de primaria?

R. En la nueva reforma hay materias troncales y específicas. Las troncales son cinco: Lengua, Matemáticas, Inglés, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. Esas cinco materias son fundamentales estratégica y pedagógicamente para construir el conocimiento. El cambio no solo es obligatorio para Sociales y las Naturales, que cambian en su estructura, sino también en las demás materias que se adaptan a una nueva orientación competencial que es muy importante, según nos pide Europa.

P. ¿Cuándo se implantó la anterior ley educativa, la LOE, se encontraron con las mismas reticencias de las comunidades autónomas?

R. Desde el cambio de la ley de José Luis Villar Palasí de los años setenta y en todos los cambios educativos que se han hecho, nunca había ocurrido nada igual.

P. ¿A qué lo achaca usted?

R. Sin querer ser excesivamente duro, entiendo que se ha producido una serie de variables. Pero fundamentalmente está todo rodeado por la crisis. Se confunde el hecho de que haya crisis y una situación complicada con que la educación necesite de recursos de calidad. El político se ha alineado más con la situación de crisis que con la mejora. Pero tenían una fórmula que venían utilizando con buenos resultados, que eran las ayudas a las familias, que han desaparecido. Se equivoca el ministerio quitando este año de cambios las ayudas a las familias. No se puede liderar un cambio con estas políticas.

P. ¿Puede ser un factor también la premura?

R. Eso, afortunadamente, se ha podido paliar con el trabajo de los editores. Un ejemplo, hoy ya los libros están adaptados a la nueva situación surgida tras la abdicación del Rey. Los editores han trabajado siguiendo las peticiones del ministerio para tener los recursos adaptados. Sin embargo, las consejerías de Educación están haciendo una insumisión encubierta.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de EL PAÍS

image beaconimage beaconimage beacon