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“Juan Carlos es la imagen de la España bien hecha”

EL PAÍS EL PAÍS 18/06/2014 Juan Diego Quesada, Francisco Peregil
Don Juan Carlos y don Felipe durante la sanción de abdicación © Alberto Martin Don Juan Carlos y don Felipe durante la sanción de abdicación

El última día como Rey de Juan Carlos I, la figura que ha representado a España en Latinoamérica durante casi cuatro décadas, se vivió con expectación en los medios de comunicación mexicanos, que llegaron a retransmitir en directo el momento. En las calles de la Ciudad de México, el interés era más bien menor. La salida del hombre que representaba hasta hace poco la España institucional y democrática a este lado del Atlántico se ha visto como un relevo tranquilo y organizado, propio del paso del tiempo.

La ausencia de intrigas palaciegas no ha convertido la sucesión en un tema de debate recurrente en el Distrito Federal, una urbe que mira más a Brasil con motivo del Mundial, o al Senado, donde se discute la apertura a la inversión extranjera del petróleo nacional. El escritor Rafael Pérez Gay considera que las noticias sobre la Corona no tiene mayor impacto social salvo la extrañeza que produce en una República como la mexicana la figura de un Rey como algo elevado e importante. El cambio se observa con más interés en determinados círculos, sobre todo aquellos conformados por españoles residentes o descendientes de españoles. "Para la élite intelectual sí tiene su peso y se considera un hecho relevante. Quien en muchos sentidos posibilitó la Transición cede el paso ahora a una nueva generación. Todo esto ocurre en un momento muy difícil para él y para España", conviene Pérez Gay.

La colonia española, cada vez más importante en México por las expectativas de crecimiento de su economía, ha seguido el asunto con interés. México acogió a los exiliados republicanos que huían de la dictadura de Franco pero ahora recibe a españoles treintañeros que siempre vivieron bajo el reinado de Juan Carlos I. "Es una buena noticia porque a estas alturas, y como estaba de deteriorada la institución, el cambio era muy necesario. Juan Carlos fue un gran personaje y está por ver si Felipe sabe estar a la altura y dota de sentido a una monarquía sin su padre", opina el diseñador gráfico zaragozano Antonio Sabater.

El estudioso de la historia latinoamericana Jaime Henao, regente de un bar, el Bolero, muy frecuentado por españoles en la colonia Roma, considera la sucesión un parteaguas: "En la realidad histórica es una sensación dividida entre un grupo de latinoamericanos a los que les da igual y otro grupo que siente que hay una tutoría que hace falta". En opinión de este colombiano, "la marcha de Juan Carlos puede producir en los segundos un sentimiento de orfandad".

Para el novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, el acontecimiento sí significa mucho para México. Cree que no hay que olvidar que para América Latina la construcción de la democracia española y la conducta del monarca en este proceso era una experiencia modelo, a estudiar e imitar. "Es la imagen de la España bien hecha y próspera. Todo eso está en la imaginación y en la memoria de los mexicanos", abunda. Aguilar Camín invita a no quedarnos solo con los últimos años más bien decadentes del reinado: "Echadas todas las cuentas, son los mejores años de la historia de España. No en el sentido de imperio, sino como sociedad próspera y homogénea".

Al margen del fútbol, la firma de Juan Carlos con la que se pone fin a su reinado tras 39 años acaparó el protagonismo mediático. Una foto del monarca con la pluma en la mano abría la página web del periódico Reforma. "Avala su decisión de ceder el trono a su hijo Felipe para renovar la institución con el impulso de una nueva generación", se leía en la noticia. El diario El Universal colocaba la información entre sus noticias más destacadas y añadía una fotogalería y un vídeo del evento. La Jornada arrinconaba el evento a mitad de su página web con una fotografía del nuevo rey Felipe VI y todos los presidentes de la democracia española, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, salvo los fallecidos Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo. Milenio televisión, una cadena dedicada casi por completo al seguimiento de la actualidad, retransmitió en directo la rúbrica de la ley de abdicación. El tiempo de Felipe VI ha comenzado, también en este lado del mundo.

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