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“Ninguna familia es normal”

EL PAÍS EL PAÍS 23/05/2014 Tommaso Koch
“Ninguna familia es normal” © VALERY HACHE “Ninguna familia es normal”

Aria vive en la calle. Pero no una cualquiera. Es decir, no es una indigente. La existencia de esta niña transcurre mas bien en una vía concreta: la que une las casas de su padre y su madre, separados y entretenidos por todo lo que no sea su hija. Allí Aria se pasa la vida, rebotada y rechazada constantemente de ambos hogares. Le acompañan su maleta, la jaula en la que lleva a su querido gato negro y la incomprensión de los demás que da el titulo al tercer filme de la directora y “exactriz” —según su cuenta en Twitter— italiana Asia Argento.Incomprendida se proyectó ayer en Cannes en la sección Una cierta mirada.

“La película afronta la injusticia que se vive en la infancia, al ser incomprendido y no comprender tampoco a los adultos”, asegura Argento (Roma, 1975) una vez empezada la entrevista (previa al festival, en Roma). Pero incluso antes de que se inicien las preguntas lanza una aclaración: “No es mi pasado. Si hubiese querido hacer un filme sobre mamá y papá habría rodado un documental”. La explicación viene a cuento, ya que la prensa italiana ha hablado de obra autobiográfica, ha subrayado que la directora también iba a ser llamada “Aria” y sobre todo ha reconocido en el padre de la protagonista, volcado en el cine y en ignorarla, al célebre progenitor de la cineasta, el maestro del terror Dario Argento.

La directora y coguionista de Incomprendida reconoce que ella también ha vivido la experiencia de una “familia alargada” —en la película la pobre Aria conoce a la interminable lista de novios de su madre— y sostiene: “A menudo retratamos un modelo de familia que no existe. Las verdaderas son un lío, ninguna es normal”. Y punto y final a las concesiones personales.

Profundizar en su relación con Dario Argento supone llevarse la negativa de la cineasta e incluso de una señora que la acompaña en la entrevista e interviene: “No quiere hablar de su padre”. Y poco antes la directora muestra su indignación por una pregunta en concreto. Tras descubrir que había sido seleccionada para Cannes, Argento dio irónicamente las gracias en Twitter al Ministerio de Cultura italiano, que no financió el filme y que, según la directora, concede sus subvenciones únicamente a los mismos nombres de siempre. De ahí que se le haga notar que ella también, por el apellido que lleva y las muchas películas hechas con su padre, podría ser incluida en esa categoría: “¿Y usted qué coño sabe? ¿Cómo se puede decir algo así? ¿Cree que mi padre alguna vez ha llamado a alguien para que me cogieran para un filme? Estas son pequeñeces de la envidia”.

En realidad, es el único momento de tensión de una directora conocida por su carácter complicado y que sin embargo se muestra amable y risueña. Y combativa, mucho. “[El ministerio] no nos ha ayudado porque no somos amigos de nadie. Nos prometieron el dinero [no aclara más] y luego no cumplieron. Pero, bueno, me gusta apuntarme la medalla de general de las misiones imposibles”, defiende Argento, quien cree que en Italia rodar una película es “un milagro”. Por ello, por otro lado, la cineasta busca hacer filmes “necesarios, que no se puedan colocar en las categorías actuales”. Por ello, y también porque, por lo visto, sin cine no puede vivir.

“Es mi sangre. Es todo. Soy la cuarta generación de cineastas. El cine, la música y mis hijos son todo lo que me interesa”, sostiene. Ya le importa bastante menos, en cambio, la actuación. Tras dos David (premios del cine italiano) a la mejor intérprete y muchos papeles a las órdenes tanto de su padre como de directores de la talla de Abel Ferrara y Nanni Moretti, esa etapa se acabó. “Lo dejé el 28 de agosto de 2013. Ya no se trata de lo que puedo hacer sino de que debo hacer. Y debo hacer mis filmes, lo que me sienta bien”, defiende Argento. Y subraya una diferencia clave: “Como directora cada película es un ladrillo de una casa en la que estaré toda mi vida. Me ofrecen cosas pero solo puedo volcarme en los proyectos en los que creo realmente”. ¿Entones hizo películas como actriz en las que no creía realmente? “Casi todas”.

Entre tantos filmes, Argento protagonizó también numerosas polémicas. Tanto que se habla de su cine al menos tanto como de sus tuits atrevidos, de sus exparejas o de sus declaraciones incendiarias. Precisamente Cannes sea quizás un ejemplo perfecto de ello: aquí la directora ha competido y sido parte del jurado, pero también ha dejado el lametón que le daba en la boca a un perro en Go go tales de Ferrara y la peineta que les hizo a los fotógrafos el año pasado. Ella no parece preocuparse demasiado: “No va conmigo, no sé si es una culpa o una elección. I don’t google my shit (no googleo mis mierdas)”. Se podría resumir en una palabra. Y, casualidad o no, es la misma que titula su filme.

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