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“Nuestra fundación ha llegado para becar a alumnos españoles”

EL PAÍS EL PAÍS 08/06/2014 Susana Carrizosa

John DeGiogia es el primer presidente laico de la Universidad de Georgetown, la universidad católica jesuita más antigua de Estados Unidos, ubicada en Washington, y donde estudió el todavía Príncipe Felipe, del que afirma “es un hombre muy seguro del papel que está desarrollando en España en estos momentos”. Ocupa el lugar 48 como máximo gestor desde su fundación, en 1789, y compatibiliza su cargo con el de profesor de Filosofía porque cree en la enseñanza como instrumento para cambiar el mundo. Es más, cree que “asistimos al nacimiento de nuevos conceptos de liderazgo y de gestión adaptados a las realidad mundial que está surgiendo tras la crisis”.

Si algo le delata son sus formas de académico y su convicción didáctica a la hora de expresarse, dos cualidades que sin duda han sido definitivas para obtener la mayor recaudación de fondos en toda la historia de Georgetown, una institución por la que han desfilado como alumnos Bill Clinton o Abdalá II de Jordania. Y Henry Kissinger, Madeleine Albright, ex Secretaria de Estado de EE UU o José María Aznar, como profesores.

Más de treinta años vinculado a esta universidad, primero como alumno y luego como presidente, su gran desafío es posicionarla en la comunidad global, “un paso más allá de la universidad internacional”, apunta.

Pregunta. Fue elegido presidente hace 13 años. ¿De qué logro se siente más orgulloso?

Respuesta. De reconocer la necesidad de un cambio. De trabajar conjuntamente con la comunidad global para tomar, en un ámbito de consenso, las decisiones oportunas para adaptarnos con éxito al cambio. Al papel de la universidad del siglo XXI, la globalización y, por supuesto, a los cambios tecnológicos. Juntos lo hemos logrado.

"La fundación Georgetown se ha constituido para becar a españoles"

P. ¿Cuál ha sido la clave para conseguir la mayor recaudación de fondos de la historia de Georgetown durante su mandato?

R. Trabajo en una comunidad muy generosa. Pero también es cierto que en Estados Unidos hay un gran compromiso y una verdadera pasión por la donación. Tenemos una conciencia muy clara de ayuda y servicio a la comunidad. Nuestros benefactores encuentran una institución que contribuye a la realización de proyectos de impacto en el mundo real.

P. ¿Cuál es el mensaje que Georgetown trata de inculcar a sus alumnos?

R. Que han sacar lo mejor de ellos mismos y apostar de forma fuerte por ello; que han de ver en el prójimo lo mejor y tratar de establecer de forma conjunta lazos de colaboración para llegar a grandes acuerdos pensando siempre en el beneficio de la sociedad y el bien común.

P. ¿Sigue dando clases de filosofía?

R. ¡Desde luego! Es una disciplina interesantísima. Como autor de cabecera recomiendo el pensamiento del español y fundador de la Compañía de Jesús San Ignacio de Loyola, así como del Padre Arrupe. De este siglo soy incondicional del filósofo canadiense Charles Taylor y de sus magníficas teorías sobre cómo tender puentes entre corrientes tradicionalmente enfrentadas.

P. ¿Cuál es el principal reto al que se enfrenta Georgetown?

R. Trabajamos duramente para que cualquier persona que quiera estudiar aquí, y tenga capacidad para hacerlo, sea aceptado con independencia del coste que suponga. Y le aseguro que no son palabras vacías. De hecho, la Fundación Georgetown España acaba de constituirse para que los estudiantes españoles que opten por nuestra universidad puedan ser becados.

P. ¿En qué porcentajes de becas se mueve Georgetown?

R. El 45% de nuestros estudiantes reciben becas, lo que supone un desembolso de 110 millones de dólares (80 millones de euros) para nuestras arcas. Es un porcentaje elevado teniendo en cuenta que tenemos más de 2.000 alumnos que provienen de 130 países.

"El Gobierno y las empresas deben generar confianza en España"

P. ¿Qué papel tiene la Universidad en un mundo globalizado?

R. Tender puentes entre culturas y fomentar redes de colaboración que estrechen los lazos entre ideas, talento e instituciones, como en nuestro caso en España con ESADE y las Universidades de Comillas, Deusto y Ramón Llull. Además, desde hace ocho años mantenemos un fructífero acuerdo con Universia, del Banco Santander, y emitimos publicaciones académicas sobre globalización, competitividad y liderazgo.

P. ¿En qué difiere de la universidad global que defienden de la internacional?

R. La universidad global está en otro nivel. Juega en otra liga. Nos permite establecer conexiones y relaciones con empresas, instituciones, países… para abarcar e ir más allá en proyectos que solos no podemos. La globalización es tener un Consejo en Latinoamérica e Iberoamérica o entregar diplomas en la graduación que acabamos de celebrar a nuestros alumnos de Doha, Qatar. Eso es ser global.

P. ¿Cuál cree que es el reto más importante de España actualmente?

R. Ser capaz de fomentar un ambiente de esperanza, futuro y dirección para las nuevas generaciones de las que saldrán líderes fuertes y comprometidos con España, donde por cierto, hay mucho talento. Un compromiso que no solo atañe a los gobiernos sino a las empresas que, con sus recursos, han ser capaces de generar este clima de motivación y confianza.

P. ¿Cree que España es un país de oportunidades?

R. Sin ninguna duda. España es un país extraordinario que tiene mucho que ofrecer. Todos deben trabajar juntos para que la juventud se arriesgue con sus ideas y proyectos y sean capaces de creer en ellos y que las personas pueden realizar sus sueños.

"Han de crear una dirección para guiar a las nuevas generaciones"

P. Políticos como José María Aznar dan clases en Georgetown, ¿por qué la clase política resulta tan atractiva?

R. Porque aporta un gran complemento a los contenidos académicos y a nuestros catedráticos. Los llamamos profesores de práctica y explican a los alumnos su experiencia de vida al servicio público en diferentes campos, algo que no tiene precio.

P. ¿Con qué otros profesores de prácticas españoles le gustaría contar?

R. De habla hispana fue catedrático Mario Vargas Llosa. En cuanto a su pregunta, precisamente estamos trabajando en la idea de impartir un programa sobre liderazgo deportivo para el que es posible que pensemos en grandes líderes y deportistas españoles.

P. ¿Cree que el mundo vive una crisis de líderes y liderazgo?

R. No, lo que ocurre es que se ha producido una transformación respecto a los modelos de liderazgo tradicionales. Nos enfrentamos a situaciones diferentes que requieren otros conceptos para los que estoy convencido de que existen personas capacitadas para asumirlos. El mundo cambia y necesita nuevos líderes. El Papa Francisco responde perfectamente a los nuevos tipos de liderazgo que van más con los tiempos.

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