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“Quien recorta en educación es corto de miras”, dice el Nobel Randy Schekman

EL PAÍS EL PAÍS 02/06/2014 Cristina Vázquez, Agencias

El biólogo Randy Schekman, Premio Nobel de Medicina 2013 y miembro del jurado que fallará los premios Rey Jaime I, ha criticado este lunes en Valencia los recortes en educación, ciencia e investigación. El científico ha defendido que quien recorta en educación "demuestra que es corto de miras".

El científico estadounidense se ha mostrado en contra de cualquier tipo de privatización en la educación y también en la sanidad, pues, a su juicio, "transformar instituciones públicas en privadas, con beneficios privados, repercute en la calidad de vida de la clase trabajadora".

Para Schekman, invertir en recursos públicos para proteger la salud de las personas "es necesario y un deber", y lo mismo ocurre, en su opinión, con la educación, y ha denunciado que los recortes que se están llevando a cabo en Estado Unidos están provocando que los jóvenes no se dediquen a la investigación.

Los estudiantes, ha dicho, no ven incentivo en la investigación porque no hay dinero, con lo que se está "cortando una generación de investigadores" cuyos trabajos "podrían ser fructíferos".

Otro de los problemas con los que se encuentran los científicos, según este biólogo molecular, es la exigencia, por parte de gobiernos y empresas, de que las investigaciones que desarrollan tengan aplicaciones prácticas.

Esto "pone coto a las investigaciones científicas" y "recorta la curiosidad", ha asegurado Schekman, para quien los gobiernos deberían "motivar a los estudiantes para que dirijan sus investigaciones hacía el conocimiento básico", y las empresas privadas "deberían explotarlo para su beneficio".

Randy Schekman también ha animado a los jóvenes investigadores a "cambiar su punto de vista" y publicar en revistas que promueven el "open data" (la publicación en abierto), como la suya, en lugar de hacerlo en las grandes revistas científicas de fama internacional.

Ha criticado que este tipo de revistas basan sus publicaciones en lo que se conoce como "índice de impacto", es decir, el número de veces que un artículo ha sido citado en los últimos dos años, lo que, a su juicio, crea "una investigación artificial".

Este método, en su opinión, "rompe las reglas de la ciencia", pues los artículos más citados son aquellos dedicados "a los temas más populares en cada momento", lo que conlleva que los investigadores "no trabajen con honestidad" y busquen "más la popularidad y el dinero que los resultados".

Este biólogo celular, quien recibió el Nobel de Medicina junto a otros dos científicos por sus estudios sobre el transporte de vesículas a través de las membranas celulares, ha dicho que lo que más ha valorado él a la hora de elegir a los ganadores de los Jaime I de este año ha sido que hayan hecho "un gran descubrimiento".

Declaración contra los incendios forestales

Los jurados de los premios Rey Jaime I, entre ellos 19 Nobel, han hecho pública una declaración institucional en la que exhortan a los gobiernos a "prevenir los incendios y evitar la desaparición masiva de los bosques". Han alertado de la rápida desaparición de masa forestal del planeta debido al aumento de la población y el número creciente de incendios forestales, muchos de ellos intencionados.

Los 78 miembros del jurado deliberan a estas horas para elegir a los seis galardonados de entre los 200 candidatos de toda España que han optado a los 100.000 euros con que está dotada cada una de las modalidades: investigación básica, economía, investigación médica, protección del medio ambiente, nuevas tecnologías y emprendedor. Este martes, 3 de junio, se conocerán los ganadores.

El presidente ejecutivo de la fundación premios Rey Jaime I, Santiago Grisolía, ha abogado por aplicar sanciones económicas, además de penales, a los autores de incendios intencionados porque "así se reducirían mucho los incendios provocados". "El que lo haga, que lo pague, y si no él, su familia", ha subrayado el profesor.

El científico ha relacionado la proliferación de incendios forestales con la aceleración del cambio climático, tesis que ha sido secundada por el premio Nobel mexicano Mario Molina, quien ha insistido en que los incendios agravan todavía más el cambio climático. La legislación actual es suficientemente punitiva", ha añadido Grisolía, "pero los jueces tienen que aplicarla verdaderamente".

Más alertas y tecnología

Molina ha agregado que la sociedad tiene que empezar a responder con más alertas y más tecnología para poder enfrentar estos incendios, muchas veces extraordinariamente difíciles de controlar. "Son una señal más de la urgencia que tiene la sociedad de enfrentar este problema global", ha dicho el Nobel de Quimica. "Y por eso es fundamental que haya una cuerdo internacional", insiste.

Preguntado por los planes de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense de reducir un 30% las emisiones de CO2 de las centrales eléctricas, apunta que "es importante porque va a ser un cambio significativo en Estados Unidos, el principal cuello de botella para llegar a un acuerdo internacional" porque su Congreso "niega la ciencia del cambio climático y, por eso, de momento no es posible que EEUU ratifique un acuerdo internacional".

En opinión del Nobel, ese anuncio "le pone un freno a las plantas de generación de electricidad con carbón y, por fortuna, esto ya fue aprobado por la Suprema Corte de Justicia en Estados Unidos así que, a pesar de toda la resistencia que va a haber, sí va a tener un impacto muy importante y la expectativa es que sea una señal para que, en poco tiempo, sí se pueda hacer un esfuerzo global, que culmine quizás en París dentro de un par de años.

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