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500 pacientes con párkinson temen quedarse sin medicación

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 24/05/2014 Emilio de Benito
500 pacientes con párkinson temen quedarse sin medicación © Scott Camazine 500 pacientes con párkinson temen quedarse sin medicación

Unas 500 personas con párkinson avanzado pueden quedarse sin tratamiento para sus problemas motores si el Ministerio de Sanidad no modifica el real decreto de precios de referencia que ha preparado. El texto está en fase de alegaciones, pero el borrador muestra que las jeringuillas de apomorfina deberán venderse a 76,67 euros, en lugar de los 118,88 que cuestan ahora. Y, a ese importe, el laboratorio que lo fabrica, Britannia, ha comunicado tajante que no le compensa suministra el producto. En un correo electrónico, el laboratorio reitera su decisión: “El precio del producto en España está en la horquilla más baja de la UE. Si se confirma la reducción de precio propuesta, nos veremos obligados a suspender la comercialización de la apomorfina en España”.

El problema surge porque el real decreto junta dos presentaciones de este producto, explica José Manuel Aguilera, director de marketing de Italfármaco, el laboratorio que tiene la licencia en España de la apomorfina. Uno de ellos se usa para perfusión (bombas) y otro para jeringuillas de uso individual. El primero es más barato, ya que puede utilizarse a granel en hospitales. El segundo es más caro porque se trata de monodosis. Al hacer un grupo con ambos para calcular el precio de referencia (el más barato), sale la rebaja expuesta. “Ya tenemos el precio más barato junto a Grecia. Al precio del borrador no es viable”, zanja Aguilera.

Los pacientes no ocultan su preocupación. “Se trata de un producto muy específico para párkinson avanzado”, explica María Gálvez, presidenta de la Federación Española de Párkinson. “Lo toman personas con muchos años de evolución de la enfermedad, a los que el tratamiento oral ya no les hace efecto. Se utiliza para controlar los síntomas motores —temblores, rigidez— y no hay alternativas”, añade. “Hemos trasladado al ministerio nuestra preocupación”, señala.

Una portavoz del departamento que dirige Ana Mato manifiesta que el real decreto “está todavía en fase de alegaciones”. “El decreto ya prevé excepciones”, dice, dejando abierta la puerta a que esta sea una de ellas. “Nunca va a haber una laguna terapéutica”.

Esta es la esperanza de los afectados. Si el laboratorio retirara el producto, les quedaría el recurso de usar la otra forma, aunque sería más complicado y caro, ya que tendrían que comprar el envase de 50 mililitros para inyectarse solo tres y tirar el resto, indica Gálvez.

Este no es el único caso en que el borrador presenta grupos de medicamentos que, pese a tener el mismo principio activo, ofrecen formas de administración muy diferentes, o usos distintos (en hospital o en casa). Otro de ellos es la adrenalina. La norma prevé excepciones, y, de hecho, en el caso de la apomorfina el precio ofrecido ya supone una cierta mejora del precio para el fabricante al que le correspondería si se aplican los precios de referencia a rajatabla. Entonces, las jeringuillas saldrían a 60 euros. “Ya nos han aplicado una excepción”, dice Aguilera.

Esto es, precisamente, lo que preocupa a los pacientes. Que el ministerio considere que ese aumento concedido sea suficiente. De un posible acuerdo depende que 500 personas tengan acceso a la medicación que ya toman.

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