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A Bale le pone el pop

Logotipo de El Mundo El Mundo 27/09/2017 ORFEO SUÁREZ

A Bale le sienta bien el pop, género futbolístico que distingue al chispeante Borussia Dortmund. Convertido en su seña de identidad desde los tiempos de Klopp, hay diferencias. Para empezar, en los futbolistas, sin Hummels, un central imperial, o Gundogan. Mario Götze no es el mismo desde su gol en el Mundial. Al margen de sus desencuentros con Guardiola en el Bayern o sus problemas de salud, todo indica que se dejó la barita de Harry Potter en el vestuario de Maracaná. Aubameyang no lo compensa todo. Líder en la Bundesliga, es cierto, el Dortmund lleva su idiosincrasia ofensiva al extremo con todas las consecuencias, y algunas están en las desatenciones defensivas que abren espacios como páramos. Frente a un equipo como el Madrid, era una invitación suicida. Para Bale, en concreto, una situación a la medida, más incluso que la de Anoeta. El galés marcó con una volea de categoría, muy técnica, con el interior, y dio la asistencia del segundo a Cristiano, tremendo poco después en la sentencia. Son acciones que favorecen su rehabilitación. Ello, sin embargo, no arredró al equipo alemán, que sigue y sigue, en el último minuto como en el primero. Es lo que tiene el pop. A quien le gusta, nunca para.

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Para el Madrid, con dudas en la Liga, se trata de una victoria jerárquica en un campo donde nunca había ganado. Al contrario, había padecido. Zidane encaró el envite con seriedad y el mejor once posible, dadas las lesiones de Benzema y Marcelo, y sus hombres mostraron mucha determinación con el balón, ya fuera para atacar el espacio como para refugiarse en largas conservaciones, y concentración defensiva, crucial ante un rival que llega con muchos futbolistas y en permanente movilidad. Varane y Sergio Ramos, al que el colegiado no señaló un penalti claro, estuvieron rápidos, pero pese a ello no pudieron impedir los remates o el gol de Aubameyang, un demonio.

Isco, Modric y Kroos intentaron contrarrestar con su asociación el partido de ida y vuelta que quería el Dortmund. Curiosamente, es lo que al Madrid más le gustaba en el pasado, pero ahora es capaz de escoger la velocidad necesaria en cada momento. Eso lo hace mucho más rico en lo futbolístico y, por supuesto, más poderoso y seguro. En el control, tiene futbolistas de una precisión altísima en el centro del campo; en el ataque, posee lo que ya tenía, más Asensio, a un centímetro del que hubiera sido el cuarto tanto. La acción del tercero, con Cristiano lanzado por Modric, es un clásico del Madrid. El portugués y el galés se alternaron los espacios, aunque con tendencia del segundo a la izquierda, su lugar natural, como para Isco lo es la mediapunta. Realmente, todo en este Madrid es más natural.

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