Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Abdicación global

El Mundo El Mundo 10/06/2014 LUCÍA MÉNDEZ

«Se ha desencadenado una abdicación global». La sentencia pertenece a un agudo político español. Él mismo recuerda que el precursor de este proceso de renovación, tiempo nuevo o relevo generacional fue José Antonio Griñán. El ex presidente andaluz adornó su salida de la Junta para dar paso a Susana Díaz con un relato contundente sobre lo viejos que se habían quedado los políticos de la Transición. «Los de mi generación hemos prestado un buen servicio, pero nuestro tiempo ha pasado. Somos inmigrantes en un mundo donde han desaparecido gran parte de las certezas que han dominado nuestras políticas. Se equivocan quienes piensan que con determinadas generaciones se acabaron los liderazgos, nunca ha sido así. Una organización que no sabe abrirse a las nuevas generaciones no tiene futuro».

El mensaje del presidente del PSOE -como diciendo- iba dirigido a Rubalcaba, según se interpretó de forma generalizada. Lo que sólo hace seis meses era un discurso voluntarista destinado a encumbrar a la generación de Susana Díaz se ha convertido en el pan nuestro de cada día en el debate político español. «Estamos liquidados», piensan los veteranos. Cada día abdica uno de ellos. Empezando por el Rey, siguiendo por Rubalcaba... y ahora tambien Duran Lleida. Qué solos nos vamos quedando. ¿Quién será el próximo que dé un paso atrás, Emilio Botín, 80 años? El caso más sorprendente es el de Cayo Lara. Ya es mala suerte. IU ha pasado de dos a seis eurodiputados. Un éxito. Sin embargo, de pronto Pablo Iglesias ha convertido al líder de IU en un hombre del pleistoceno.

Felipe VI los hará viejos a todos. El Rey será el más joven de todas las reuniones. Nadie lo dice, pero muchos lo piensan. Mariano Rajoy sólo tiene 59 años, pero de repente parecerá mucho mayor al lado de un monarca tan joven. El presidente del Gobierno se quedará cada día más sólo como representante de una generación política a la que muchas circunstancias empujan para dejar paso a la siguiente. Por eso todos los días lamenta la renuncia de Rubalcaba. Algunas fuentes aseguran que intentó hacerle desistir después de las elecciones europeas. Piénsatelo, Alfredo, no tomes decisiones precipitadas. En el tramo final de la legislatura, Rajoy no tendrá más remedio que enfrentarse a una persona más joven como líder del PSOE. Puestos a elegir entre los aspirantes, la de Susana Díaz le parece la solución menos mala. Aunque eso no impedirá que tenga que medirse en el Congreso -la presidenta andaluza no es diputada- con Eduardo Madina o Pedro Sánchez. Al presidente le dará la sensación de estar debatiendo con su sobrino. Una incomodidad a la que no está acostumbrado. Ya dijo él cuando existía la posibilidad de que Carme Chacón fuera la secretaria general del PSOE que tal hipótesis era un engorro.

Rajoy fue también expresión de una renovación generacional en el PP, la que impulsó en los 90 José María Aznar. De aquella savia nueva ya quedan pocos. Superviviente entre los supervivientes, el líder del PP no tiene intención alguna de abdicar. Por si a alguien se le hubiera ocurrido contagiado por el ambiente.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon