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Adiós a tus auriculares de siempre: ¿qué ventajas tendrá el nuevo conector USB-C?

El Confidencial El Confidencial 27/04/2016 Rubén Rodríguez

Desde tiempos inmemoriales, los auriculares que nos acompañan no han cambiado. Sí lo ha hecho su forma, su tamaño o sus capacidades, pero desde hace varias décadas, su conector es el mismo: el 'jack' de audio de 3,5 mm. Pero, ahora, todo apunta a que una de las tecnologías que más tiempo lleva implementadas en nuestra vida ha empezado a cambiar. ¿El 'culpable'? El USB Tipo C (o USB-C), que ya empieza a formar parte de nuestras vidas.

Hace escasos meses, el Group Promoter, encargado de diseñar el nuevo conector, anunciaba que sería el futuro del USB y al que se adaptarían otros conectores. No en vano, este grupo está formado por empresas tan poderosas como Intel, Microsoft, Ericsson o Texas Instrument. De hecho, algunos dispositivos como el McBook de Apple, el Chromebook Pixel de Google, el Nokia 1 o tres modelos de la china LeTV ya lo incorporan en su sistema.

La propia Intel confirmó este martes que sus próximos dispositivo no tendrán entrada 'jack' y sí contarán con un USB-C. Y, por si fuera poco, desde hace algunos meses, el rumor de que Apple está trabajando en un nuevo iPhone sin conectores para auriculares sigue creciendo. Incluso se especuló con que el nuevo iPhone SE los llevaría, pero todo apunta a que será el próximo iPhone 7 el que monte de fábrica esta nueva tecnología.

Esta apuesta clara por el USB-C no sólo asegura que esta tecnología será común en buena parte de los dispositivos que se fabriquen en los próximos años, sino que incluso será la encargada de sustituir la entrada de auriculares tal y como la conocemos a día de hoy. Pero, ¿qué ventajas y desventajas tendrá sustituir el hasta ahora habitual y necesario 'jack' de audio por el USB-C? Estas son algunas de las diferencias que presenta este nuevo conector.

Un conector y una entrada de USB-C (FOTO: CC/Maurizio Pesce) © Proporcionado por El Confidencial Un conector y una entrada de USB-C (FOTO: CC/Maurizio Pesce)

Ventajas

Su entrada es reversible

Sin duda, una de las grandes ventajas del USB-C tiene que ver con su conexión, pues no habrá que enchufarlo de una manera determinada para poder conectarlo, lo que le ofrece una gran versatilidad para el usuario. Ya no hará falta pensar de qué manera debe ser ensamblado o cuál debe ser su posición exacta, sobre todo para intentar alcanzar lugares de difícil acceso. Con una entrada similar por sus dos caras se facilitará sobremanera su conectividad.

Convierte varias señales

Este nuevo USB es capaz de transmitir diversas señales al mismo tiempo. Es decir, a través del mismo conector se podrá transmitir vídeo, audio, datos e incluso electricidad. Por tanto, a través de una misma entrada se podrán enchufar los auriculares para escuchar música, conectar el dispositivo a otro para transmitir vídeo, utilizarlo como una memoria o USB o incluso que sea el espacio a través del que se carga el aparato en cuestión.

Universalidad en el servicio

Una vez este conector se convierta en el estándar de buena parte de los dispositivos, la ventaja principal será la universalidad del servicio: es decir, cualquier auricular o cargador podrá servir de manera indistinta para cada aparato, sin necesidad de tener que contar con varios diferenciados  por marcas o modelos. De igual manera, el USB-C permitirá la interconexión entre dispositivos, permitiendo que incluso que uno de ellos ofrezca carga a otro.

El USB-C será cada vez más común en los nuevos dispositivos (FOTO: CC) © Proporcionado por El Confidencial El USB-C será cada vez más común en los nuevos dispositivos (FOTO: CC)

Desventajas

La velocidad del conector

Aunque la capacidad de maniobra del USB-C es grande, de momento su capacidad de carga no es tan rápida como se apuntaba que sería. El motivo está relacionado con la tecnología que a día de hoy están implementando, pues sigue portando USB 2.0. en lugar del 3.1. que se esperaba. De momento, la velocidad de carga y transmisión que ofrece a los dispositivos no es la prometida y sí la misma que la de cualquier otro 'smartphone' que esté en el mercado.

Convivencia necesaria

Como suele ocurrir siempre, el avance de las tecnologías siempre implica una adaptación. Hasta que se produce, no queda otra más que una convivencia necesaria entre el sistema nuevo y al anterior. O, lo que es lo mismo, cualquier entrada USB con la que ya contemos no podrá ser utilizado con el nuevo USB-C, salvo que nos hagamos con un adaptador que permita conectarlas. Una vez más, la velocidad se verá reducida por esta situación.

Problemas funcionales

Efectivamente, la idea de muchas compañías es clara: eliminar entradas a los dispositivos para facilitar la vida al usuario. Pero, a la vez, se intuye un problema: ¿qué ocurre si quiero cargar mi smartphone y, al mismo tiempo, usar los auriculares para escuchar música? La única solución factible que aparece en el horizonte es el famoso hub, una especie de 'ladrón' para USB que permita una multiconexión en nuestro dispositivo.

Así es la entrada de un dispositivo con USB-C (FOTO: CC/Ilya Plekhanov) © Externa Así es la entrada de un dispositivo con USB-C (FOTO: CC/Ilya Plekhanov)
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