Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Airbnb: historia de un alquiler que acabó a punta de pistola

malavida malavida 04/10/2016 Damien Rasson
Usaron Airbnb, y acabaron alquilando la casa de un neonazi © Proporcionado por malavida Usaron Airbnb, y acabaron alquilando la casa de un neonazi

Una pareja francesa decidida a pasar una semana de vacaciones en un pueblecito tranquilo de la provincia de Cataluña se vio envuelta en una redada protagonizada por Mossos d'Esquadra en busca de un cabecilla neonazi

Zumo de naranjas valencianas, cruasanes de mantequilla y mermelada de higos esperan en la mesa al calor de los primeros rayos de sol. Estamos en julio, en Villalba Sasserra en la provincia de Barcelona. Son las 7h30 de la mañana cuando Anne-Sophie Guillonnet y su compañero se disponen a desayunar cuando de repente un ruido llama su atención. Al levantar la vista, se percatan de la irrupción de varios hombres con pasamontañas que les apunta con fusiles de asalto. En estado de shock, los planes de la pareja para disfrutar de un día más de vacaciones se acaban de ir al garete junto al desayuno por la presencia de una decena de agentes de los Mossos d’Esquadra registrando la casa a golpes de ariete.

Están buscando al dueño de la casa, Pedro Varela, por la investigación policial contra la asociación cultural Ojeda, una editorial neonazi. Rápidamente, se dan cuenta de que la pareja no tiene nada que ver; se quedarán unos días más. Es probable que hayas oído hablar de la librería neonazi Europa, cerrada en Barcelona el pasado 9 de julio debido a una investigación de delitos de odio y discriminación. Así como de su dueño Pedro Varela, vicepresidente de la asociación cultural Ojeda, que promueve el odio racial y justifica el genocidio de Adolf Hitler. Varias veces condenado a penas de cárcel por apología del Holocausto, Pedro Varela siempre se libró pagando fianzas, hasta ahora.

Librero, también era editor de numerosos libros de ideología nazi, hasta editó y distribuyó el libro “Mein Kampf” de Adolf Hitler sin tener los derechos. Si quieres ahondar e investigar este tema encontrarás mucha tinta derramada en los medios digitales pero… ¿qué hay de Anne-Sophie Guillonnet? Casi nada hasta ahora... Sin embargo queda algo por contar en toda esta historia, un detalle que lo cambia todo y levanta ampollas: la casa fue alquilada a través de Airbnb.

Los Mossos d’escuadra irrumpieron en la casa © Proporcionado por malavida Los Mossos d’escuadra irrumpieron en la casa

Usaron Airbnb, y acabaron alquilando la casa de un neonazi

Esta familia francesa usó el servicio de alojamientos entre particulares Airbnb para alquilar su casa vacacional, al igual que lo hacen miles de personas en todo el mundo en cerca de 200 países. La web de Airbnb reza “…disfruta de la ciudad como un habitante más”, ya te digo. Esta pareja ha podido vivir en carne propia la experiencia de ser registrado como un habitante local aunque no cualquiera sino como un negacionista turbado por la ideología neonazi.

Oriunda de Saint-Nazaire, alquilaron la casa sin saber nada de los antecedentes de Rex, sí… Rex. Ni siquiera aparecía el nombre real del dueño en Airbnb, sólo Rex y la foto de un perro. Tenían a su disposición las fotos de la casa, la dirección y el precio. Convencidos, hicieron la reserva y al llegar el dueño algo apresurado les entregó las llaves antes de irse de senderismo por el monte. Ahora, saben que Rex es un guiño a una red nazi belga que se inició en 1936.

De vuelta a casa, Anne-Sophie Guillonnet decidió contactar con Airbnb para reclamar y pedir una indemnización por la mala experiencia. La respuesta de Airbnb no se ha hecho tardar pero ha sido impropia dado el prejuicio moral sufrido en esta situación: el tiempo de reclamación de 24h se ha excedido. Lo único que hicieron ha sido retirar el anuncio de la página. Hemos contactado con ellos para saber algo más y lo mismo, han sido escuetos en su respuesta: 

Airbnb ha retirado el anuncio de la plataforma y está investigando el suceso. Se le está proporcionando a la huésped toda la ayuda desde Airbnb.

Villalba Salsera, pueblo donde se encuentra la casa alquilada © Proporcionado por malavida Villalba Salsera, pueblo donde se encuentra la casa alquilada

Anne-Sophie está frustrada ya que considera que un servicio de alcance internacional como Airbnb debería ofrecer mecanismos de protección para los huéspedes, procesos de comprobación de la identidad de los propietarios o al menos sus antecedentes penales. Y existen, pero sólo para los anfitriones que residen en Estados Unidos… siempre y cuando disponen del nombre y los apellidos reales así como la fecha de nacimiento. Valga decir que es insuficiente.

Airbnb, alquileres entre particulares al servicio del anfitrión

Hemos contactado con Airbnb y Claudia nos indicó dónde comprobar las condiciones y los requisitos que han de cumplir los usuarios de la plataforma Airbnb: aquí. Una vuelta por la página y salta a la vista que Airbnb se preocupa más de la protección del anfitrión que de los huéspedes. Se puede decir rotundamente que Airbnb está al servicio de los anfitriones y cuida más de ellos: garantía al anfitrión de 800.000€ y seguro de protección automático para el anfitrión.

Escarbando entre párrafos, enlaces y bits digitales nos topamos con algo interesante que responde en parte a nuestras inquietudes. Existe un proceso de identificación verificada a través del DNI, subiendo una foto del documento. Pero nos consta que este procedimiento no es obligado para alquilar su casa, apartamento o sofá cama para los más afortunados huéspedes. Es más, di de alta mi piso y efectivamente, una vez verificado mi número de móvil, ya está en el mercado.

Ese proceso de verificación mediante DNI sólo sirve para obtener la chapita verde a modo de identificación verificada pero hasta Airbnb nos avisa: “Ten en cuenta que este distintivo no sirve para respaldar a ningún usuario ni garantiza su identidad.” Mira que bien, o sea que no sirve para nada. Sigo investigando y removiendo bien me topó con información en la que sí parece que Airbnb comprueba los antecedentes penales y si hay registros de delincuencia sexual. Pero siempre hay una pega, sólo vale pare residentes en Estados Unidos.

Proceso de verificación para anfitriones en Airbnb © Proporcionado por malavida Proceso de verificación para anfitriones en Airbnb

Ni siquiera ofrece garantía en Estados Unidos ya que para ello es necesario tener, como decía más arriba, los datos de identificación reales del anfitrión, al menos el nombre y los apellidos. Bueno, esto tiene fácil remedio: exigidlo durante el proceso de alta junto al DNI de forma obligatorio. Luego leemos: “no hay que olvidar que los criminales saben sortear incluso los sistemas tecnológicos más sofisticados.”. Claro, si al final todo el tinglado de la economía colaborativa está basada en la confianza. Luego ofrecen interesantes consejos de cajón y ya.

Implementar mecanismos de comprobación de antecedentes

Y digo yo,… ¿por qué no se comprueba sistemáticamente los antecedentes tanto de los huéspedes como de los anfitriones en España en este tipo de páginas web? ¿Acaso no lo permite la legislación? Por último, Airbnb nos dice que cuando sea posible realizar este tipo de comprobación fuera de Estados Unidos, lo harán usando sus proveedores certificados, quienes se encargarán de contrastar los datos del usuario en las bases de datos locales disponibles.

Usar mecanismos de verificación de la identidad a través de conexiones a redes sociales como Facebook no sirve para nada. Es muy fácil crear perfiles falsos y llenarlos de miles de amigos y contenido guay. Lo que interesa aquí es saber qué hará Airbnb para evitar que este suceso vuelva a repetirse y proteger a los huéspedes. Recordemos que a día de hoy uno puede pedir un certificado de antecedentes penales incluso a través de Internet en España.

Airbnb, alquileres entre particulares al servicio del anfitrión © Proporcionado por malavida Airbnb, alquileres entre particulares al servicio del anfitrión

Airbnb ha rechazado la petición de indemnización que reclamaba Anne-Sophie Guillonnet aunque ha retirado el anuncio de su página. Hemos enviado una serie de consultas aún sin responder a Airbnb. Mientras están poniendo en jaque al sector hotelero en el mundo, creemos que debería haber mostrado más empatía y resolver este problema renovando el proceso de verificación o poniendo en marcha nuevos mecanismos. Y es que los problemas de estafas en los alquileres no es nada nuevo en Airbnb.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Malavida

image beaconimage beaconimage beacon