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Al hilo de lo sucedido

EL PAÍS EL PAÍS 16/06/2014 Javier Vallejo

¿Qué sucedería si le diéramos la vuelta a la caja escénica de un gran teatro para mostrar al público el trabajo de los tramoyistas en vez de mostrarle la función? Eva Meyer-Keller, demiurga germanosuiza acostumbrada a atravesar con alegres piruetas conceptuales la vasta frontera incógnita que separa los territorios soberanos del teatro y del arte de acción, viene a responder a esta pregunta con humor e ironía en Pulling Strings, pieza muda cuyos intérpretes se convierten en maquinistas que a la vista del espectador, con cuerdas y poleas, elevan, columpian, entrechocan y dejan caer con estrépito un sinnúmero de focos, micros y objetos de utilería.

La música (las suites de Romeo y Julieta y de El pájaro de fuego) sugiere que, fuera de campo, se representa un ballet, al que sirve esa coreografía de idas, venidas, subidas y bajadas de objetos pendientes de un hilo en cuyo cabo está la Meyer-Keller, araña antropomorfa y risueña, o alguno de sus colaboradores. Entre otros momentos felices, en este montaje metateatral sobresale uno en el cual el techo técnico motorizado baja hasta dos metros del suelo, el espacio que hay por encima (hasta la azotea de La Casa Encendida) se ilumina, y los intérpretes, mirando a lo alto, dirigen nuestras miradas hacia allá, de modo que se produce una inversión prodigiosa, el espacio del telar se convierte simbólicamente en escenario; el escenario, en telar, y los actores, en tramoyistas de un mundo al revés. Ballet de poleas, concierto de objetos con voluntad propia, Coucou Bazar del atrezzo, Pulling Strings hizo que público y participantes del laboratorio internacional ¿Qué puede un cuerpo? salieramos con la sonrisa puesta de oreja a oreja.

PULLING STRINGS.Concepto: Eva Meyer-Keller. Dirección: Susanne Beyer. La Casa Encendida.

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