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Al Shabab reivindica la matanza y amenaza a los turistas de Kenia

El Mundo El Mundo 16/06/2014 XAVIER FERNÁNDEZ DE CASTRO
© Proporcionado por elmundo.es

El grupo terrorista somalí ha emitido un comunicado para atribuirse la masacre que ha dejado al menos medio centenar de muertos en la costa de Kenia.

Era un secreto a voces que se ha acabado confirmando: el grupo terrorista somalí se encuentra detrás del ataque en la localidad de Mpeketoni que ha dejado .

Según los islamistas radicales, la masacre es una venganza por "la brutal opresión del Gobierno contra los musulmanes que viven en Kenia, que son coaccionados e intimidados".

En su discurso, Al Shabab mantiene que su lucha está más que justificada por la "ocupación de nuestras tierras y la masacre de musulmanes inocentes en Somalia" y ha amenazado al Gobierno keniano con más ataques si no retira sus tropas del país de inmediato.

"Advertimos al Gobierno y a sus ciudadanos que mientras prosiga la invasión de nuestras tierras y la opresión de musulmanes inocentes estos ataques se seguirán sucediendo y cualquier atisbo de paz y estabilidad será un espejismo".

Cerca de un centro turístico

La brutalidad del ataque y su relativa cercanía (40 kilómetros) a uno de los centros turísticos más importantes del país, la isla de Lamu, podría responder a un doble objetivo: por un lado demostrar que su capacidad operativa sigue siendo importante y, por otro, asestar un nuevo golpe a la ya de por sí maltrecha industria turística del país.

"A los turistas que visiten Kenia les decimos lo siguiente: Kenia es de forma oficial una zona de guerra y como tal cualquier turista que venga al país lo hace por su cuenta y riesgo", señala Al Shabab en su comunicado.

"Los extranjeros que tengan aprecio por su seguridad deberían mantenerse alejados de Kenia o sufrir las amargas consecuencias de su locura. Quedáis advertidos".

Por su parte, el Gobierno keniano ha echado balones fuera y se ha limitado a entrar en el juego de acusaciones cruzadas con la oposición, a la que señalan como responsable indirecta de lo sucedido.

"Se ha cruzado una línea roja", declaraba esta tarde el ministro del Interior, Joseph Ole Lenku. "Hemos emitido una severa advertencia y aquellos que inciten [a la violencia] serán llevados ante la justicia".

Las críticas al presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, y su Ejecutivo no han cesado en todo el día, pues se les acusa de reaccionar tarde y mal ante el ataque y de no ofrecer soluciones duraderas ante un problema de seguridad que pone en riesgo a todo el país.

"Es una vergüenza que el Gobierno siga acusando a la oposición por sus propios errores", comenta un usuario en 'The Standard', uno de los periódicos más conocidos del país. "Si tienen información sobre la implicación de Raila [líder de la oposición] que lo detengan pero que paren de politizar la seguridad nacional".

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