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Anarcute: la cara más mona y coqueta de la revolución

malavida malavida 18/05/2016 Sergio Agudo
Anarcute © Proporcionado por malavida Anarcute

Anarcute es un juego que combina estrategia y acción, que pone en nuestras manos el control de un grupo de insurgentes absolutamente adorables. ¿Serás capaz de hacer del mundo un sitio más mono y feliz?

En la vida real las revueltas populares siempre suelen ir acompañadas de violencia, sangre, disturbios, antidisturbios entusiastas y caos general. No hay nada glorioso ni limpio en una revolución, excepto quizá para los que ganan (sean del bando que sean). Siempre habrá que lamentar daños personales, siempre serán días oscuros, siempre habrá gente que pague las consecuencias. Y pocas veces serán los que realmente lo merecen. Este tipo de actos siempre van acompañados de una mezcla de idealismo y carnicería, de un halo muy serio que es difícil de ignorar. A fin de cuentas, algo como una revuelta popular no es un juego. ¿O quizá sí?

Eso es lo que plantean los creadores de Anarcute, un juego donde lideraremos a un grupo insurgente de lo más mono. Por ahora el título todavía está en fase de desarrollo (debería llegar dentro de poco a Xbox One y PC), pero la verdad es que a tenor de los trailers que hemos podido ver tiene bastante buena pinta y resulta prometedor.

Anarcute rompe con la imagen del revolucionario

Ya sea por la televisión, por la cultura popular de los últimos 35 años o por las películas, la imagen del revolucionario varía dependiendo de su lugar de procedencia: si sale de un entorno urbano podemos pensar en cualquier integrante de las tribus urbanas, mientras que si procede de un lugar rural o selvático probablemente portará armas y ropa de camuflaje.

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Anarcute rompe con la imagen del revolucionario venga de donde venga, al colocarnos a los mandos de una serie de personajes decididamente kawaii o absolutamente adorables. Ya sólo por eso el jugador tenderá más fácilmente a empatizar con su causa: liberar al mundo de las fuerzas tristes que atenazan al mundo a través de la Brainwash Patrol.

¿Cómo esperan prosperar en su cruzada libertaria? Haciendo lo que sea necesario para que triunfe, incluso si eso significa derribar edificios para reconstruirlos después. A pesar de que esto podría suponer la trama de algo bastante triste y oscuro los creadores del juego, Anarteam, han querido colocarlo todo bajo una luz diferente y tratar la situación como si fuese una comedia.

Mecánicas de juego entre la acción y la estrategia

Para que podamos comprender mejor dónde nos situamos con Anarcute, lo que tenemos entre manos es un título que cabalga entre la acción y la estrategia. Tendremos que empezar creando nuestro propio grupo revolucionario. A partir de ahí, todo lo demás queda a discreción del jugador.

Gameplay de Anarcute © Proporcionado por malavida Gameplay de Anarcute

Las ciudades aparecen grandes y bien diseñadas, con lo que aprovecharse de su mapa será fundamental. El objetivo será instalar una célula revolucionaria en cada una de ellas, no sin antes tenernos que enfrentar a las Fuerzas del Orden y a sus tásers y francotiradores. Esto significa que elegir bien los lugares donde esconderse o los edificios que derribar resultará clave para el éxito o fracaso de nuestra empresa.

Podremos entrar en combate con la policía, lanzarles objetos y pelearnos con ellos. En este sentido Anarcute tiene una importante parte de acción, aunque minimizando la parte del caos y buscando más el sentido del humor. Puedes encontrar más información sobre el juego en su web oficial.

Otros videojuegos que usan el telón de la revolución

Mentiríamos si dijésemos que Anarcute es un caso único. Muchos otros títulos de la historia de los videojuegos han jugado con el tema de las revoluciones y los disturbios sociales. Cada uno elige tratar el asunto de forma distinta y de una manera que se ajuste más a lo que sus creadores intentan transmitir, lo que nos ha dejado obras de carácter y temática muy dispar.

Uno de estos ejemplos es 1979 Revolution, que vive desde dentro la Revolución Iraní. Esta aventura gráfica nos traslada directamente al llamado Viernes Negro de los sucesos violentos de Teherán. En él encarnaremos al periodista ficticio Reza Shirazi, encargado de cubrir los sucesos que relata el juego. El juego es bastante fiel a los hechos históricos, pero obviamente el prisma desde el que se mira la historia no tiene nada de ligero o cómico.

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Otro ejemplo de revuelta social adaptada a los videojuegos es RIOT - Social Unrest. En este título independiente se puede vivir una revuelta popular desde dentro como manifestante o como policía. Este título toma como punto de partida cuatro momentos reales de la historia reciente de la protesta social: las protestas NoTAV en Italia, las revueltas de Atenas, el movimiento de los Indignados en España y la Revolución de la plaza Tahrir egipcia. 

Otro título que sirvió para aprovechar las revueltas populares como base para contar una historia fue State of Emergency, editado por Rockstar games. No es uno de sus títulos más memorables (recibió críticas de todo tipo en el momento de su salida), pero sirve perfectamente para ilustrar este tipo de títulos. En este título encarnaremos a uno de cinco posibles personajes, que se une a un grupo de la resistencia armada contra el gobierno estadounidense en un mundo situado en el futuro distópico.

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