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Así cambian las tarjetas de crédito los mapas de las ciudades

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 26/09/2017 Montse Hidalgo Pérez
© Getty Images

Caducaron los mapas. Las divisiones administrativas -comarcas, distritos, barrios, códigos postales...- quedan obsoletas cuando entra en juego la actividad de sus habitantes. Esta es la realidad que se destapa cuando se pintan sobre un mapa 413 millones de transacciones con tarjeta, concretamente las realizadas en Madrid, Barcelona y México en el curso de 2016.

"Las administraciones públicas tienen muchísimos datos, muchísimas fuentes de información, muchas de ellas estáticas. Las páginas de datos abiertos tienen censos de equipamientos, de museos... Y sin embargo les faltan componentes dinámicos como el número de visitantes", explica Juan Murillo, responsable de servicios territoriales de BBVA Data&Analytics.

Este equipo de 50 personas es el responsable de Urban Discovery, el proyecto comenzado el pasado mes de marzo y publicado hoy que ha reordenado los mapas de Madrid, Barcelona y México con la ayudad del Big Data. "Queríamos ver qué es lo que los datos del banco nos podían decir sobre dinámicas urbanas", añade Murillo. Tras dividir la ciudad en celdas hexagonales, se han registrado aquellas que donde se producen compras consecutivas de un mismo cliente en un plazo máximo de tres horas y se han agrupado las celdas, que han quedado coloreadas con mayor o menor intensidad en función del número de compradores que comparten.

  • Madrid según Urban Discovery

¿Y qué han dicho los datos? Han identificado nuevas comunidades de población en función de las actividades registradas en ellas: centro, barrio acomodado, barrio popular, centros de trabajo, nuevos desarrollos y áreas en las que predomina el consumo asociado a centros comerciales. "El interés e las etiquetas radica en que además de clasificar todas las comunidades, se han aplicado los mismos criterios a las tres ciudades", explica Murillo. Gracias a esto, ciudadanos, turistas y recién llegados pueden encontrar en las otras dos ciudades, las zonas que reflejan aquella en la que viven.

  • Barcelona según Urban Discovery
  • El misterio de la comunidad partida

"Alguna sorpresa nos hemos llevado", admite Juan de Dios Romero, analista de datos de BBVA Data&Analytics. Un ejemplo es el caso del área barcelonesa del 22@ donde predominan los espacios de oficinas, que comparte color -y, por tanto, comunidad de compradores- con el extremo opuesto de la avenida Diagonal. "El primer día me llevé las manos a cabeza. Cuando te pones a preguntar, descubres lo que pasa en realidad", añade el data scientist. "Resulta que son gente que vive en esta zona, más residencial, pero trabaja en la otra, pese a que no son áreas contiguas", precisa Murillo. 

También está reflejado, en este caso, en el Madrid 'reinventado', el influjo del intenso atractivo turístico de La Vaguada y su centro comercial. O la satisfacción de los habitantes de prosperidad con los comercios de su barrio. "Es una de las menores comunidades. Parece que tienen de todo, que no necesitan salir", comenta Romero.

Más allá de la anécdota, las divergencias entre las demarcaciones habituales y las que se desprenden de la actividad comercial de los cuidadanos abren la puerta al debate sobre la necesidad de repensar la importancia que se da a la configuración tradicional de barrios y distritos. "La ordenanza de regulación de aparcamientos se hace en función de barrios que no están reflejando el uso real que hace la gente de la ciudad o se emplea para asignar áreas de escolarización, pese a que vemos que hay distritos practicamente inexistentes", argumenta Murillo.

  • La ciudad según tú

¿Qué se cuece en tu zona? ¿Es un área de trabajo? ¿Hay ocio cultural? ¿Ocio nocturno? ¿Predomina el comercio de proximidad? ¿Qué edad tienen los compradores habituales? Estas son algunas de las preguntas a las que BBVA Analytics intenta responder con el plato fuerte de Urban Discovery: mapas con filtros por actividad predominante.

Y si no estás de acuerdo con la clasificación, le cambias la etiqueta. "Es la primera vez que pedimos feedback de este tipo. Con una muestra grande, podríamos poner sus etiquetas sobre el mapa y dar otra visión. La económica ya está ahí, pero quizás pueda traducirse en ver qué opina la gente de su zona, cómo la entiende", resume Romero.

  • Abriendo datos privados

Hace falta una voluntad aperturista de las empresas privadas

Juan Murillo, BBVA Data&Analytics

"Además, creemos que si esto se abre y la gente lo utiliza, el resto de empresas privadas podrían empezar a abrir sus datos", añade Romero. Los mapas de Urban Discovery tienen un botón que no suele aparecer en los productos creados con datos de empresas privadas: el de descarga. "Es la primera vez que lo hacemos. Nos encantaría que se reutilizase el dato, que se construyese sobre estas conclusiones. Nuestra labor es transformar el dato en información y ponerla a disposición de quien la pueda accionar", señala Murillo.

Esta primera apertura se dirige, claro, a todos los usuarios, pero tiene dos destinatarios principales: la Administración y la propia empresa privada. "Tiene que haber un encuentro. Las autoridades tienen la necesidad de tomar decisiones basadas en datos, pero muchas veces estas fuentes no están en su poder. Hace falta una voluntad aperturista de las empresas privadas", defiende Murillo.

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