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Así fueron los contactos del Gobierno central y la prensa extranjera por el 1-O

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 29/09/2017
Una joven deposita un voto simbólico durante la manifestación de estudiantes celebrara hoy jueves en Barcelona © Image LaVanguardia.com Una joven deposita un voto simbólico durante la manifestación de estudiantes celebrara hoy jueves en Barcelona

El proyecto independentista catalán ha entrado en la agenda del periodismo europeo y mundial. Presidentes como Macron, Trump y Tajani han apoyado claramente a España en la crisis del reférendum, pero ante la falta de apoyos diplomáticos oficiales, excepto de algunas alcaldías europeas como las de Dublín o de Berlín, la gestión comunicativa está dando resultados a los líderes soberanistas catalanes.

La CNN, la BBC, el Financial Times, el New York Times o Newsweek han dado voz a los representantes independentistas aunque hayan abordado el conflicto catalán desde diferentes perspectivas. Editoralistas, columnistas, reporteros y corresponsales han intentado explicar la situación desde hace meses. Así, Financial Times, uno de los medios más duros con el separatismo, aseguraba en un editorial que “el referéndum en Cataluña no tiene base para crear un Estado” pero recomendaba abrir serias negociaciones para actualizar el Estatut de Catalunya. Incluso The Economist, que definía como “imprudente” el referéndum, sugería la senda de la negociación a Rajoy.

Ya en junio pasado el New York Times publicó un editorial a favor de la convocatoria del referéndum en Catalunya, y reflexionaba que “la dura actitud hacia los líderes catalanes no ha hecho más que aumentar el entusiasmo”. Justo a principios de verano el gobierno español interrumpió los contactos que periódicamente mantenía con los corresponsales acreditados en Madrid para hablar del envite catalán. Esos encuentros no se reanudaron hasta este mes de septiembre, pese a las constantes peticiones de los representantes de los medios para tener información del gabinete de Rajoy y contrastar el aluvión de comunicados del Consejo de Diplomacia Pública de Catalunya (Diplocat), y de entidades soberanistas, como la ANC y Òmnium Cultural.

Las sesiones del Gobierno para hablar de Catalunya con los corresponsales acreditados en Madrid se interrumpieron en verano

Mientras el Govern siempre facilitaba cualquier petición de declaraciones, el Gobierno se enrocó comunicativamente respecto al plebiscito catalán. Hasta septiembre. Durante este mes, los corresponsales extranjeros han sido invitados tres veces a hablar con miembros del gabinete de Rajoy. Primero tuvieron un encuentro con el ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, luego con la ministra de Sanidad, la catalana Dolors Montserrat y, finalmente, esta semana, con el responsable de la cartera de Exteriores, Alfonso Dastis.

Según reconocieron asistentes al encuentro a lavanguardia.com, Dastis mostró su faceta más diplomática, lejos de la retórica que exhibió en una reciente entrevista con la agencia de noticias Bloomberg, en la que acusaba a los independentistas de adoptar tácticas nazis para coaccionar a los alcaldes que se niegan a participar en el referéndum. En un momento del encuentro, el ministro de Exteriores admitió que había habido debilidades en la política comunicativa del Gobierno respecto al conflicto de Catalunya, pero rogó explícitamente que no se hiciera la lectura de que habían perdido esa batalla. Recomendación en vano, pues esa interpretación salió en más de un medio.

Para los corresponsales que habían asistido a los encuentros en los meses anteriores hasta le interrupción del verano, lo más sorprendente, según explicaron, fue el cambio de razonamiento del Gobierno. Antes, relatan, hacían hincapié en que el anuncio de referéndum de independencia era una provocación que nunca llegaría a destino y que la coalición que lo impulsaba, Junts pel Sí, se rompería antes de poder convocarlo. Rajoy y sus ministros creían que el plebiscito, antes de tener fecha, era un farol. Esa era la tesis que se transmitía a la prensa extranjera.

Dastis reconoció debilidades en la política comunicativa del gobierno en un encuentro con periodistas internacionales

En el encuentro de esta semana, Dastis, ante una veintena de corresponsales, insistió en la versión del gobierno de que el referéndum es ilegal y un desafío inaceptable a la Constitución española y que se va a aplicar todo el peso de la ley, pero no disipó las dudas sobre si se va a aplicar el artículo 155. Tampoco avanzó si el gobierno español tenía alguna respuesta política a la situación en Catalunya.

A pesar del intento de acercamiento del Gobierno, la sensación de derrota comunicativa viene favorecida por editoriales como el de Le Monde, publicado el 12 de septiembre, en el que se dice que Madrid debe conceder “el derecho a expresarse” como tuvieron los escoceses. En términos similares se expresó el británico The Times, que la semana pasada sugería a Rajoy que autorizara el referéndum y le pedía una salida política más allá de la “represión”.

El semanario Newsweek reproducía una columna de Jennifer Maffessanti, asesora editorial de la Fundación para la Educación Económica, titulada “¿Por qué se debe permitir que los catalanes sean libres para votar si se separan de España? Periódicos como The Washington Post, esta misma semana, publicaron un artículo de opinión del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en el que aseguraba que los ciudadanos de Catalunya “ejercerán su derecho a decidir si quieren convertirse en una nueva república independiente como han hecho antes otros pueblos del mundo”. El alemán Der Spiegel, por su parte, achacaba a la estrategia dura de Madrid “la escalada de tensión” en Catalunya.

Los portavoces del Govern han sido muy accesible para la prensa extranjera en los últimos meses

Los portavoces del Govern han sido muy accesibles para la prensa extranjera de este último mes y han logrado que medios británicos como The Guardian se hicieran eco de declaraciones en los que, por ejemplo, se equipara al gobierno español con Turquía o Corea del Norte por sus intentos de cerrar sitios web de entidades soberanistas. “Antes costaba mucho que nos escuchasen los medios internacionales pero hoy tenemos cientos de peticiones”, confesaba Puigdemont en una reciente entrevista a eldiario.es.

Pase lo que pase el 1-0, la campaña del referéndum ha puesto el proyecto independentista catalán en la agenda mediática y en las mesas de cancillerías de Europa y América. De hecho, fue uno de los temas relevantes de la rueda de prensa posterior a la reunión entre Rajoy y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Washington. Todo un cambio respecto al 9-N.

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