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Así se fraguó la política comunicativa del ‘procés’ en el plano internacional

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 27/09/2017
foto alex garcia portadas diarios europeos movilización independencia 2017/09/21 © Image LaVanguardia.com foto alex garcia portadas diarios europeos movilización independencia 2017/09/21

Uno de los puntos fuertes de los partidarios del referéndum es la simpatía mediática que ha despertado en los medios extranjeros. De hecho, ha calado la idea de que la batalla comunicativa internacional la ha ganado el soberanismo a pesar de las presiones de la diplomacia oficial y oficiosa del Estado contra la demanda catalana.

Quizá una de las razones de este éxito radica en la creación de una oficina de comunicación exterior por el Govern, en setiembre de 2012, pocos días después de la primera gran manifestación independentista de la Diada organizada por a la ANC.

Josep Martí, el diseñador

Así, el entonces president Artur Mas y el portavoz del Govern, Francesc Homs, encomendaron la misión de poner en marcha una oficina estratégica para internacionalizar el incipiente proceso soberanista. El encargado de diseñar el proyecto fue Josep Martí, entonces secretario de Comunicación del Govern y experto en comunicación corporativa y de crisis.

Martí articuló el Programa Internacional de Comunicació i Relacions Públiques Eugeni Xammar. El nombre de Xammar es un homenaje a uno de las plumas más reputadas de la historia periodística catalana, que llegó a ser miembro del Servicio de Información de la Sociedad de Naciones, la madre de la ONU. La obsesión de Martí era conseguir un canal permanente y fluido de comunicación con los medios de información internacional y con los corresponsales.

Sin apenas presupuesto, el secretario de Comunicación buscó a un periodista con conocimientos internacionales y, sobre todo, que supiera alemán. También contó con la colaboración de Antoni Maria Piqué, un reputado consultor media internacional. La opción elegida fue Martí Estruch, que dirigió la entidad hasta 2014, fecha en la que fue trasladado al Diplocat, la entidad que agrupa la paradiplomacia catalana.

La obsesión de saber alemán

A partir de 2014, Jaume Clotet, otro periodista bregado en situaciones de conflicto sustituyó a Estruch. Clotet, actual Director general de Comunicació del Govern, le tocó batirse el cobre con la consulta del 9N y juntó con Martí organizaron el dispositivo de prensa para atender los más de 200 medios que cubrieron aquel proceso participativo.

Clotet continuó trabajando en la Casa dels Canonges con el objetivo de ganarse la confianza sobre todo de los medios europeos y norteamericanos, que en un principio eran recelosos con el proceso. Clotet, junto la entonces pequeña red de delegaciones de la Generalitat, que dirigía Roger Albiñana y el director del Diplocat, Albert Royo, aplicaron el manual de la transparencia.

La norma desde entonces fue más que facilitar las cosas a la prensa internacional. La transparencia y las reuniones individualizadas con periodistas especializados en internacional han sido el pan de cada día. Además, contaban con un buen aliado, el president Mas que dominaba el francés y el inglés. De aquella época surgió la idea, ya consolidada, de hacer ruedas de prensa por Sant Jordi y antes de algún acontecimiento exclusivas para los periodistas extranjeros.

Puigdemont y Romeva, la última etapa

Con Carles Puigdemont en el despacho de Palau, las cosas no han cambiado mucho pero han mejorado en fondos y recursos. El nuevo responsable del Xammar es un viejo conocido de la Generalitat, Joan Maria Piqué, ex jefe de prensa de Mas, que ya había colaborado con el Xammar. Y Pere Martí, jefe de prensa de Puigdemont, también hace las veces de coordinación entre el despacho presidencial y la comunicación extranjera. Puigdemont también facilita la fluidez con los medios internacionales al hablar también en francés y en inglés.

Por otro lado, esta legislatura ha contado con una auténtica división de artillería comunicativa, la conselleria de Exteriors que dirige Raül Romeva, que tiró de agenda de sus años como eurodiputado de ICV. Exteriors ha consolidado la red de ‘embajadores’ con periodistas de renombre como el veterano corresponsal Martí Anglada en Alemania, o Ramon Font en Portugal o con altos funcionarios de Bruselas como Amadeu Altafaj.

Un foreign office que ha coordinado la acción comunicativa con Ivan Altisent, el discreto jefe de gabinete de Romeva, y Anna Molas, la responsable de prensa de Exteriores, que también fue la responsable de la campaña para el voto hispano del actual alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, antes de incorporarse a la estructura institucional del proceso.

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