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Así es el Samsung Galaxy S7: un clon por fuera con (escasas) sorpresas por dentro

El Confidencial El Confidencial 21/02/2016 Manuel Ángel Méndez. Barcelona

No, no nos hemos equivocado de foto. Se parecen, pero los dos móviles de arriba no son el Galaxy S6 y S6 edge actuales, son los nuevos y flamantes Galaxy S7 y S7 edge, la nueva apuesta de Samsung para seguir en lo más alto de la telefonía mundial luchando cara a cara con Apple. La coreana los acaba de presentar hoy domingo como previa al arranque oficial del Mobile World Congress en Barcelona. Y es una apuesta arriesgada: son casi idénticos en diseño a sus precedesores, tanto que hasta cuesta diferenciarlos. Las sorpresas solo las encontrarás por dentro. ¿Suficiente para arrasar en ventas?

Un smartphone "refinado". Así es como ha definido Samsung al Galaxy S7 durante su presentación. Ni la propia compañía se ha atrevido a tirar de hipérbole hablando de "innovador", "rompedor", "fascinante", términos tan habituales en estos lanzamientos. Hubiera sido extraño. El Galaxy S7 es de todo menos innovador, al menos por fuera. El gran salto lo dio el año pasado con el Galaxy S6, dejando atrás el plástico y el diseño ramplón y adoptando el aluminio y materiales 'premium' como marca de la casa. Funcionó. Este año, igual que hace Apple con los iPhone "S", tocaba exprimir lo presente.

Ya lo puedes mojar

El nuevo Galaxy S7 (izquierda) y S7 edge. (Foto: M.A.M.) © Proporcionado por El Confidencial El nuevo Galaxy S7 (izquierda) y S7 edge. (Foto: M.A.M.)

Tanto el Galaxy S7 como el S7 edge mantienen la línea de diseño adoptada el año pasado: cubierta trasera de cristal, cuerpo de aluminio y pantalla Super AMOLED en el frontal. En Teknautas hemos probado ambos terminales durante un evento previo al Mobile World Congress organizado por la compañía y hay una cosa que salta a la vista nada más cogerlos: adiós a la incómoda joroba de la cámara que sobresalía más de un milímetro por la parte posterior. Samsung ha tomado nota de las interminables quejas al respecto, y ha rebajado a solo 0,4 milímetros la protuberancia de la cámara. Algo es algo. 

Y hasta aquí todas las novedades reseñables en el frente del diseño. No es broma. Hay algunos detalles adicionales, pero tan imperceptibles que no te darías cuenta si no los conoces con antelación. Por ejemplo: los bordes de ambos móviles son ligeramente más redondeados, sobre todo en la parte trasera del Galaxy S7. Eso hace que se asienten mejor en la mano y no se escurran tanto como el Galaxy S6. El S7 es también algo más pesado, más compacto, y el S7 edge al revés, ha aligerado algo en peso. Todos estos matices hacen que la sensación al manejarlos sea de mayor comodidad. Pero, de nuevo, nada que te haga querer salir corriendo a la tienda para comprarlos.

El otro cambio significativo está en la pantalla curva del S7 edge: aumenta de 5,1 pulgadas en el S6 edge a 5,5 en el S7 edge, manteniendo la resolución en los 2.560 x 1.440 píxeles (lo cual reduce la densidad de píxeles por pulgada a 510). La razón del aumento es clara: Samsung tuvo bastantes problemas para diferenciar el S6 del S6 edge. ¿Por qué pagar 100 euros más por un edge? ¿Solo por la pantalla curva? La propuesta no quedaba clara. Ahora, aumentando algo más su tamaño, la compañía espera diferenciar mejor ambos modelos. Habrá que ver si funciona. Y, por cierto, no, la pantalla del Galaxy S7 no tiene tecnología similar al 3D Touch de Apple para reconocer el nivel de presión, tal y como se rumoreaba.

El Galaxy S7 edge. (Foto: M.A.M.) © Proporcionado por El Confidencial El Galaxy S7 edge. (Foto: M.A.M.)

En lo que sí acertaron las filtraciones es en la resistencia al agua del smartphone. A diferencia del S6, que no era sumergible, el S7 sí lo será gracias a su certificación IP68. Traducido: podrás sumergirlo hasta un metro de profundidad durante 30 minutos. Sin problema para utilizarlo bajo la lluvia o tomar fotos en una piscina a menos de un metro.

Fotos un 95% más brillantes

Sin cambios memorables en el diseño, el punto fuerte en el que Samsung podía hacer ruido y llamar la atención es la cámara. La compañía ha reducido la resolución en ambos modelos de 16 megapíxeles en el S6 a 12 megapíxeles en el S7 y S7 edge. ¿Por qué? Por un lado, para usar un sensor más pequeño que no abultara tanto en la parte trasera. Por otro, y más importante, para apostar por la calidad de imagen en lugar de solo cantidad de píxeles.

El Galaxy S7 (a la izquierda) y el S7 edge. (Foto: M.A.M.) © Proporcionado por El Confidencial El Galaxy S7 (a la izquierda) y el S7 edge. (Foto: M.A.M.)

La cámara cuenta ahora con una apertura F1.7, un 25% mayor que en el S6. Eso consigue que las fotos sean, según la compañía, un 95% más brillantes. En el escaso tiempo que hemos pasado con el terminal no hemos podido comprobar si es realmente cierto, pero en las 'demos' de Samsung los resultados muestran fotos nocturnas con una nitidez envidiable. Veremos si se cumple en el día a día.

Sí hemos puesto a prueba el autofoco que, según la coreana, es un 40% más rápido (gracias en parte al nuevo procesador - más sobre eso debajo). No sabemos si es un 20%, un 30% o un 40% más rápido, pero sí que es prácticamente instantáneo. Y se nota sobre todo en escenas con poca luz. En ellas el S6 tarda un segundo o más en enfocar, el S7 lo hace prácticamente en tiempo real. De nuevo, una evolución bienvenida pero insuficiente por sí sola para animar a cambiar de terminal. ¿Qué hay del vídeo? Sin novedad. Ambos podrán grabar vídeo 4K, igual que el Galaxy S6. 

Vuelta a las raíces: memoria expandible

La bandeja 'híbrida' que incluye tarjeta microSD (izquierda) y SIM. (Foto: M.A.M.) © Proporcionado por El Confidencial La bandeja 'híbrida' que incluye tarjeta microSD (izquierda) y SIM. (Foto: M.A.M.)

Samsung cabreó a miles de fieles el año pasado al eliminar en el Galaxy S6 la posibilidad de aumentar la memoria del teléfono con una microSD. Era algo de lo que los "fandroides" y seguidores de la coreana siempre presumieron frente a la "tiranía" de Apple. Ahora Samsung, tal vez necesitada de novedades reseñables, ha dado marcha atrás e incluido de nuevo ranura de microSD para ampliar la memoria hasta 200GB. Y lo ha hecho de una forma muy inteligente para no comprometer el diseño: mediante una bandeja híbrida que alberga tanto la tarjeta SIM como la microSD.

En España el Galaxy S7 y S7 edge saldrán a la venta de momento solo en el modelo de 32 GB, por lo que su capacidad máxima de almacenamiento con microSD llegaría a los 232 GB. Comparado con los 16 GB del iPhone 6s (por 750 euros), que se quedan cortos en cuanto grabas unos cuantos vídeos en 4K, la propuesta de Samsung es más que competitica. Los 'fans' de Android ya pueden volver a reírse (más todavía) de Apple.

Tripas que se enfrían con agua

En el frente de las tripas se rumoreaba otra novedad importante: el salto al procesador Qualcomm Snapdragon 820, uno de los más potentes y eficientes del mercado. No va a ocurrir, al menos en España, donde ambos modelos, tanto el S7 como el S7 Edge, montarán un chip propio de la coreana, el Exynos 8890 de 8 núcleos (4 núcleos a 2,3 Ghz y otros 4 núclos a 1,6 Ghz). Junto a la memoria RAM de 4GB, Samsung promete un 30% más de poder de procesamiento de la CPU y un 64% más a nivel de gráficos (GPU).

En nuestras pruebas preliminares el retardo al abrir aplicaciones, navegar con múltiples pestañas o realizar multitarea es casi inexistente. Se nota sobre todo a la hora de jugar, algo en lo que Samsung ha hecho especial énfasis. Después de todo, el S7 y S7 edge se podrán utilizar para juegos con las gafas Gear VR de realidad aumentada, y ahí necesitas pura potencia. El inconveniente hasta ahora: el sobrecalentamiento de los terminales. Tras un buen rato jugando, el Galaxy S6 se calentaba como un sartén y eso resultaba en problemas de retardo y rendimiento en los juegos.

Salvo por su mayor pantalla, las diferencias en diseño del Galaxy S7 edge (izquierda) frente al S6 edge (derecha) son mínimas. (Foto: M.A.M.) © Proporcionado por El Confidencial Salvo por su mayor pantalla, las diferencias en diseño del Galaxy S7 edge (izquierda) frente al S6 edge (derecha) son mínimas. (Foto: M.A.M.)

Para solucionarlo, Samsung asegura haber utilizado un curioso truco dentro del Galaxy S7: un circuito cerrado de agua. Un diminuto tubo situado cerca del procesador absorbe parte del calor que este genera cuando se somente el terminal a tareas intensivas, como pasarse unas horas jugando al 'Defense Zone' o al 'Dragon Heroes'. Es otra de esas apuestas que habrá que probar a fondo. Igual que la batería. Aumenta a los 3.600 mAh en el S7 edge y a los 3.000 mAh en el S7, es decir, entre 13 y 15 horas de duración en reproducción de vídeo. "Una temporada entera de Juego de Tronos", asegura la compañía. 

Adiós (casi) definitivo al 'crapware'

El Galaxy S7 y S7 edge llegarán con la última versión de Android (6.0.1 Marshmallow) y, lo mejor, con un nivel mínimo de aplicaciones y 'crapware' inservible. Samsung ya hizo un gran trabajo en este frente con el Galaxy S6 y el rediseño de su interfaz TouchWiz y ahora, con el S7, ha simplificado aún más la experiencia. 

En cuanto al software hay varios puntos destacables. El primero es la pantalla. Estará siempre encencida para mostrar lo que tú elijas: la hora, el calendario, la temperatura... Solo utilizará los píxeles necesarios para mostrar esa información por lo que, según Samsung, el impacto en la duración de la batería será mínimo. Otra de las novedades la veremos solo en el Galaxy S7 edge: al tener una pantalla mayor, la barra lateral de la pantalla curva pasa a tener dos columnas de aplicaciones en lugar de solo una. Ahora, más allá de los contactos, podrás tener aplicaciones, tareas y pequeñas baldosas de información en esa zona de la pantalla.

El Galaxy S7 (izquierda) y el S7 edge. (Foto: M.A.M.) © Proporcionado por El Confidencial El Galaxy S7 (izquierda) y el S7 edge. (Foto: M.A.M.)

Con el Galaxy S7 Samsung dará también otro paso importante: lanzar su sistema de pago digital Samsung Pay en más países, entre ellos España. Pay se estrenó el año pasado en EEUU y Corea del Sur y ya permite utilizar tarjetas de crédito y débito de más de 70 bancos internacionales y locales. En marzo se estrenará en China y más adelante (aún sin fecha concreta) llegará también a España, Australia, Brasil, Singapur y Reino Unido.

Prepara la cartera

Llega lo interesante. ¿Cuánto costará el nuevo Galaxy S7 y S7 Edge? Samsung aún no ha confirmado precio oficial, pero todo apunta a que rondará los 700 euros para el modelo normal y 800 para el edge. Tampoco se conoce de momento una fecha concreta de lanzamiento, pero casi con toda seguridad lo veremos en las tiendas ya a comienzos de marzo. ¿Caro? Un iPhone 6s de 16 GB ya sale por 750 euros. ¿Necesario? Cuestión de perspectivas. 

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