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Asmaa Zine y el futuro por delante

El Mundo El Mundo 16/06/2014 ESTHER ALVARADO | ZOE RODRÍGUEZ (vídeo)

Cuando la vida te da la espalda lo mejor es revolverse y buscarle la cara. Ésa es la moraleja que se desprende de la vida de Asmaa Zine, una joven de apenas 21 años que tiene todo el futuro por delante y un pasado que, a fuerza de empeño, ha dejado atrás.

Nació y echó los dientes en Argelia, en una familia con tres hermanos en la que ella era la única chica. Cuando era pequeña, la familia entera emigró a España y vivieron en Madrid 12 años. Así que Asmaa creció con las mismas ilusiones y sueños que cualquier adolescente de su edad hasta que se acabó el trabajo, el dinero y el sueño. "Tuvimos que volver a Argelia, porque allí tenemos una casa y aquí no podíamos pagar la hipoteca", confiesa.

Un año tardó en rebelarse. "Allí no me convalidaban nada de lo que había estudiado; tenía que empezar otra vez, de cero". Y eso no, no estamos para tirar el esfuerzo a la basura. "Además sucedieron otros problemas familiares...", añade de una forma que deja muy claro que no piensa hablar de ello.

Por lo que fuera, se marchó; cogió sus pocas pertenencias y aterrizó de nuevo en la Península. Tenía 19 años, una mano delante y otra detrás. Se quedó en casa de una amiga un par de semanas, y luego "tuve que buscarme la vida". A la edad a la que las chicas se debaten entre el rosa claro y el rosa chicle para la laca de uñas, Asmaa se vio obligada a 'buscarse la vida', sea lo que sea que eso signifique. "Lo pasó fatal", comenta Javier Doval, de la (la parte social de los Salesianos).

Fue precisamente a una integrante de esa asociación la que se fijó en Asmaa cuando la conoció en la bolsa de trabajo de San Martín de la Vega. "Tenía muchas posibilidades y muchísimas ganas de salir adelante", añade Doval.

Las "posibilidades" de Asmaa, además de ser una joven con una mirada inteligente, un corazón sensible que con poco se emociona y un ansia insaciable de aprender, es que habla cuatro idiomas: español, árabe, inglés y francés. ¿Cómo iban a dejar que alguien con tanto talento se malograse?

"Ellos vienen con necesidades y nosotros buscamos una oportunidad para ellos; nuestra prioridad es encontrarles un trabajo y que puedan tener los papeles en regla", comenta Javier. Pinardi, con la colaboración del programa Incorpora, de la Fundación laCaixa, echó a rodar la maquinaria y encontró una oportunidad que podía encajar perfectamente con Asmaa: unas prácticas de cuatro meses en el hotel Hilton Airport de Madrid. Nada menos. Los cuatro meses se fueron a la prórroga y al final, el pasado mes de marzo, Asmaa celebraba feliz su contrato.

"Se lo ha ganado con su esfuerzo", comenta Javier Doval, "es una luchadora". También se ha ganado que la Escuela Internacional de Hostelería Vatel le dé una beca para estudiar tres años en sus instalaciones. "Es una escuela que está orientada a la dirección y gestión de establecimientos de hostelería", explica Asmaa con orgullo. ¿No sería maravilloso que esta mujer, dentro de unos años, fuera directora de un hotel tan exclusivo como en el que ahora recibe a los huéspedes los fines de semana a la hora del desayuno? Falta tiempo para eso, pero Asmaa Zine está en la senda del hacer realidad un sueño que nunca tuvo. Por ahora compagina las clases en Vatel, de lunes a viernes, con su trabajo los fines de semana en Hilton.

Aunque sea sólo por todo lo que ha pasado Asmaa Zine tiene un consejo que regalar a quienes se vean como ella: "Si se te presenta la mínima oportunidad tienes que darlo todo, porque puede ser la apertura a un futuro inesperado y magnífico".

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